jueves 20 de agosto de 2009
Jornadas académicas: Por la Defensa del Pensamiento Crítico y la Libertad de Pensamiento en Colombia
· Fecha: Jueves 20 de agosto
Tema: "Investigación, Pensamiento Crítico y Universidad”
Invitado: Profesor Alfredo Ghiso Cotos
Hora: 10:00am.
Lugar: Auditorio 10-222, Universidad de Antioquia
libertadmiguelangelbeltran@gmail.com
http://libertadmiguelangelbeltran.blogspot.com/
jueves 30 de julio de 2009
miércoles 29 de julio de 2009
Pronunciamiento de la Asamblea General del 53 Congreso Internacional de Americanistas respecto a la detención del Dr. Miguel Ángel Beltrán Villegas
En consonancia con la Resolución 5 del 53 Congreso Internacional de Americanistas, votada y aprobada en Asamblea General, el pasado viernes 24 de Julio en que se exige respeto a la libertad de investigación señalando: “Conocedora de que algunos investigadores han sido detenidos, perseguidos y censurados sin respetar sus derechos humanos y de defensa, y de que en varios países de Latinoamérica se vulnera la libertad de investigación y del ejercicio de la crítica, levantamos la voz para exigir el respeto a la libertad de investigación y de la opinión crítica como parte de un trabajo académico comprometido con la democratización de las sociedades latinoamericanas”, los y las abajo firmantes, coordinadores y participantes del mismo, nos unimos al llamado internacional por la defensa del pensamiento crítico, componente fundamental de una sociedad libre e igualitaria.
Rechazamos todo acto de persecución, censura o estigmatización que vulnere la actividad académica, que desde nuestras universidades y centros de investigación intenta explicar y transformar las inequidades imperantes en nuestra sociedad. Por ello condenamos la ilegal detención y expulsión de México para su posterior retención en Colombia del colega Dr. Miguel Ángel Beltrán Villegas, sociólogo y profesor de la Universidad Nacional de Colombia, que realizaba una estancia posdoctoral en la Universidad Nacional Autónoma de México, quien fue detenido violentamente y torturado por funcionarios del Instituto Nacional de Migración en México el 22 de mayo del presente año. Reprobamos la violación flagrante a los derechos del Dr. Beltrán Villegas, expulsado de México sin respetar los procedimientos administrativos nacionales e internacionales, para ser sujeto a un juicio lleno de irregularidades en Colombia.
No aceptamos la criminalización de la comunidad académica, que como medida de represión política y amedrentamiento siguen algunos gobiernos en América Latina. Levantamos la voz para exigir el respeto a la integridad física y a las garantías legales del profesor Dr. Miguel Ángel Beltrán Villegas y al cese de las agresiones contra las actividades del pensamiento crítico.
México D.F., 24 de julio de 2009
Se anexan firmas,
Monseñor Samuel Ruiz Obispo Emérito de San Cristóbal – México
Charles Hale Director del Instituto de Estudios Latinoamericanos Teresa Long de la Universidad de Texas en Austin
Nelson Maldonado Centro de Estudios Etnicos de la University of California Berkeley – USA
Verónica Schild Directora del Centro de Estudios de Teoría Crítica Universidad de Western Ontario
Silvia Marcos Claremont Graduate University – USA – Comité Organizador 53 ICA
Rosalva Aída Hernández CIESAS – México- Comité Académico del 53ICA
Mercedes Olivera CESMECA – UNICACH - México
Horacio Ceruti Guldberg Universidad Nacional Autónoma de México
María Lugones Binghamton University –USA
María Teresa Sierra CIESAS – México
Fernando García FLACSO – Ecuador
Alessandra Ciattini Universidad La Sapienza – Italia
Giovanna Minardi Universidad de Palermo – Italia
Antonino Calajami Universidad de Roma – Italia
Aída Gálvez Universidad de Antioquia - Colombia
Ana Alcazar Campos Universidad de Granada - España
María Espinosa Spinola Universidad de Granada - España
María Eleonora Hebisz Universidad de Lods –Polonia
Zuzanna Vowalcayk Universidad de Lods - Polonia
Frances Rothstein Montclair State University – USA
Alessandra Ciattini U. La Sapienza – Italia
Giovanna Minardi U. de Palermo – Italia
Ana Daniela Nahmah UNAM – México
Carmen Gregorio Gil Universidad Autónoma de Madrid - España
Anne Gael Billant Ecole Jules Ferry – Francia
Dominique Michelet Centre National de le Recherche Scientifique – Francia
Margarita Valdomino Alba U. de París X – Nantere – Francia
Maria Eugenia D’aubeterre Universidad Autónoma de Puebla - México
Carlos Vladimir Zambrano Universidad Nacional de Colombia
Martha Patricia Castañeda CEICH – UNAM - México
Fernando Huerta Rojas Universidad Autónoma de la Ciudad de México
Gabriela Vázquez Universidad Autónoma de la Ciudad de México
Emma Cervone John Hopkins University - USA
Ana María Salazar Peralta IIA- UNAM – México
Eugenia Gutiérrez UNAM
Mario Hernández Universidad Nacional de Colombia
Adriana Welsh Herrera UAM, Xochimilco – México
Susana Rostagnol Universidad de la República de Uruguay
Carmén Teresa García Universidad de los Andes – Venezuela
George Ciccariello UC Berkeley – USA
Andrés Burman U. de Gotemburgo – Suecia
Daphne Taylor García UC Santa Barbara – USA
Roberto Hernández Delgadillo UC Berkeley – USA
Yanaira C Figueroa UC Berkeley – USA
Julia Roth U. Humboldt – Berlín
Juan Herrera UC Berkeley – USA
Rolando Vázquez Utrecht University – Holanda
Carmen Gregorio Gil Universidad de Granada
Marcela Laguna Morales Universidad de Granada
Oscar Montiel CIESAS – México
Jessica Gottfried INAH/FONCA – México
Shuley Tale University of Leeds
José Modulano Barceló Universidad de Barcelona – España
Clemencia Plazas Universidad Nacional de Colombia
Elsa Almeida UNAM – México
Adriana Bermeo UNAM – México
José Luis Blanco Universidad Veracruzana – México
Rosalba Icaza Institute of Social Studies (ISS) – Holanda
María Eugenia Santana Universidad Autónoma de Chiapas – México
Jairo Ernesto Luna Universidad Nacional de Colombia
Verónica Ruiz Lagier DEAS – INAH México
Margara Millán UNAM- México
Luisa Paré IIS – UNAM - México
Edart Boege INAH – México
Belén Lorente Universidad de Málaga – España
Laura Collin El Colegio de Tlaxcala
Carlos Salazar Colmex – México
Miguel Battarondes UAHC – Chile
Rafael Díaz Universidad Javeriana – Colombia
Miguel Algranti Centro Argentino de Etnología Americana (CAEA) - Argentina
Mercedes Saizar Centro Argentino de Etnología Americana (CAEA) Argentina
Antonino Calajami Universidad de Roma – Italia
Manuel Buenrostro U. de Quintana Roo – México
Alejandra Navarro Smith UABC – México
Marcela Barrios UNAM - México
Santiago Bustos CIESAS - México
Consuelo Sánchez ENAH - México
Leif Korsbaech ENAH – México
Andrea Álvarez IIA, UNAM – México
María del Rayo Ramírez Fierro UNAM – México
Blanca de Lima UNEFM – Venezuela
Violeta Jiménez U. de Veracruzana – México
Adriana Mezza U. de Veracruzana – México
Abner Gutiérrez INAH – México
Cuauhctemoc Velasco Avila INAH - México
Hilda Cruz Aguilar INAH – México
Laura Castineda INAH – México
Stella Maris García U. Nacional de la Plata – Argentina
Alejandro Díaz Barnge Cuevas ENAH – México
Cristina Manferrer León ENAH – México
Luz Irene Moreno UNAM – México
Luisa Gonzáles Atilano UNAM –México
Sandra A. Cruz Rivera UNAM – México
Santiago Gómez Universidad Nacional de Colombia
Frida Jacobo Herrera CIESAS – México
Mario Ortega Olivares UAM – México
Sergio Larín CIESAS- México
Eduardo Menéndez CIESAS – México
Rosa María Osorio CIESAS – México
Rocío Enríquez Rosas Universidad Jesuita de Guadalajara - ITESO – México
Paola Aldrete González Universidad Jesuita de Guadalajara - ITESO – México
Cécile García CNRS – Francia
Anatilde Idoyama Molina Centro Argentino de Etnología Americana (CAEA– CONICET) – Argentina
Roberto Bustos Cara Universidad Nacional del Sur – Argentina
Jorge Cortés Ancona Universidad Modelo - México
Sandra Xochipiltecatl University of California – USA
Héctor Aurelio Concohá Asociación para el Fomento de los Estudios Históricos- Guatemala
Jorge Cortés Ancona Universidad Modelo – México
Sergio Nicolás Gutiérrez Cruz Universidad de Ciencias y Artes de
Carlos Manuel Herrera UNAM – México
Nicolas Latsano Poulos Centre National de le Recherche Scientifique – Francia
Aureliano Ortega Esquivel U. de Guanajuato- México
Lina Rosa Berrio UAM I - México
Lourdes Baez C. INAH – México
Magdalena García Colegio de Michoacán - México
Daniel Inclán UNAM – México
Romina Lerussi Universidad Nacional de Córdoba – Argentina
Luisa Natalia Caruso UNAM- México
Kathy Fine FLC- USA
Stefanie Wickstrom CWU – USA
Patricia Zuckerhut Universidad de Viena - Austria
Carlos Agudelo Universidad Nacional de Colombia
Luciano Alonso Universidad Nacional del Litoral – Argentina
Evangelina Sánchez UACM – México
Paulina Pérez U. de Chile
Henry Kammler U. de Frankfurt - Alemania
Claudio Robles U. Austral – Chile
Claudio Barrientos UDP- Chile
César Valdez Instituto Mora – México
Claudia Rangel UAG – México
Silvuie Koul U. Alemania – Austria
Cuauhtémoc Velasco Ávila INAH – México
Ariadna Mendoza Of. Historia - Cuba
Francesca Gargallo UACM – México
Rosario Galomoya SECNA – Arg- Mex
Estela María Fernández Conicet – Argentina
Elizabeth Castillo U. del Cauca – Colombia
Erika Gonzalez CIESAS – México
Belki Rojas ULA – Venezuela
Beatriz Pérez Galán UNED – España
María Inés de Almeida UFMG – Brasil
Silvia Gonzalez Marin UNAM- México
Cuauhtemoc Dominguez UNAM - México
Ana María Sánchez UNAM – México
Silvia Diaz Escoto UNAM – México
José Rene Rivas UNAM – México
Ricardo Melgar UNAM – México
Luis Felipe LArios UNISON – México
Yunuen Lizu Maldonado UNAM – México
Tesiu Rosas Telhvantzi UNAM – México
Pedro García UNAM – México
Daniel Nahmad INAH – México
Esneider Rojas Universidad de Antioquia –Colombia
Maya Lorena Pérez Ruiz INAH - México
Mariana Marc Bagu CIESAS – México
Marylena Bustamante Guatemala
Manuela Ixkic Duarte Bastian México
Stanislaw Kosmynka Polonia
Michai Stelmach Polonia
Jedrej Kotarshi Polonia
Barbara Greber Alemania
Irma Luz Martínez Díaz México
Assed Sham Belice
Alejandro Macías México
Leslie Clovd Francia
Yanotan Bravo Espinosa México
Pablo Valderrrama México
Jorge Mariano Cáceres Perú
Jahel López México
Verónica López México
Marlene Romo Ramos México
Jorge Franco Cáceres México
José Rodríguez México
Nahela Becerril Albarrán México
MIGUEL ÁNGEL BELTRAN VILLEGAS: Un falso positivo del gobierno fascista de Úribe Vélez, escribe desde la cárcel.
MIGUEL ÁNGEL BELTRAN VILLEGAS: Un falso positivo del gobierno fascista de Úribe Vélez, escribe desde la cárcel.
26 de julio de 2009
Al correo de uno de los integrantes de El Colectivo Alternativo Socialista, llegó esta carta del intelectual, capturado en México, por decir que las FARC, son una expresión de realidad histórica, le montaron el “positivo” de que es colaborador o mejor dicho terrorista.
Es preciso saber que Miguel Beltrán, un importante intelectual e investigador académico (no del DAS aclaramos) en México, fue capturado de manera anti-jurídica por parte del gobierno de derecha de México; pues dentro de su proceso académico conceptuó que los fenómenos de violencia no son hechos aislados de la dominación y el ejercicio del poder.
En el caso preciso, destacó que el origen de las FARC, al referirse especialmente a ella, es parte de un marco histórico colombiano que esta fuerte vinculado con la política de represión ejercida por el Estado en defensa de las oligarquías dominantes que por medio del terror, la hostigación y en especial con el favor político, obligó a esta insurgencia su creación a partir de la base campesina.
Independiente de quien sea ahora las FARC, por razón de su reputación, endilgada por el Estado, con el auspicio de los medios de comunicación, y aunque tengan igualmente situaciones a rechazar, la historia no se puede cambiar de manera cómoda, pues en un orden de ideas la desigualdad, la política del despojo y la corrupción provienen mas del Estado aliado con la oligarquía que de las FARC.
A continuación la carta:
“Apreciados(as) colegas ASPU:
Han transcurrido dos meses desde mi arbitraria detención en este pabellón de "alta seguridad". Actualmente somos 73 internos (de una población de 6.102 presos), los que estamos recluidos en esta área de la Cárcel Nacional Modelo, que bien puede ser considerada una "cárcel dentro de la misma cárcel" alejada de los demás patios y donde sólo tenemos derecho a una hora diaria de sol. Aquí comparto suerte no sólo con comandantes guerrilleros sino, también, con reconocidos narcotraficantes y jefes paramilitares que como "Zeus" y "Niche" están acusados de ser autores de numerosas masacres de hombres, mujeres y niños indefensos. Por fortuna éstos se encuentran en un piso aparte.
Cada vez que traspaso las puertas de esta institución carcelaria para una audiencia o una entrevista con los medios de comunicación, los impresionantes dispositivos de seguridad revelan que soy considerado un reo de alta peligrosidad para las autoridades carcelarias. "El terrorista más peligroso de las FARC" según palabras del mismo presidente Uribe quien me condenó, sin ser escuchado en juicio, y agradeció al primer mandatario mexicano Felipe Calderón su colaboración en mi captura, aún así los jueces de garantías y de apelación insistieron que mi detención se produjo en Colombia.
Resulta un verdadero sarcasmo que mientras el fiscal promete para mí una pena de más de cuarenta años por los delitos de rebelión y concierto para delinquir con fines terroristas, a los verdaderos criminales, que han sembrado el terror en todo el país, se les ofrece que purguen sus decenas de homicidios en 8 años, a cambio de su confesión, amparados en la política de "justicia y paz". En otros casos, la justicia ni siquiera se ha hecho cargo de ellos y se mantienen en la total impunidad desempeñando importantes cargos públicos o altos puestos de dirección en las fuerzas militares.
En mi expediente no se me acusa de despedazar campesinos con motosierra, ni se me atribuye el asesinato de jóvenes provenientes de sectores populares que luego son presentados como "falsos positivos"; tampoco se me imputan tratos crueles, inhumanos y degradantes contra persona alguna; mucho menos se me inculpa de delitos de lesa humanidad: contrario a ello se me acusa de "instigación al terrorismo" por denunciar estos hechos y de poner de presente la responsabilidad del Estado Colombiano y las Fuerzas Militares en estos crímenes: se me acusa de ser un terrorista por sustentar en mis escritos en los foros públicos, que las FARC es una respuesta histórica a las múltiple violencias del Estado, porque en este país, por decreto presidencial no existe conflicto armado, pese a que número de desplazados por la violencia sobrepasan ya los 4'000.000 de personas.
El hecho que se cite mis actividades académicas como indicios para inculparme, demuestra que se trata de un claro intento de criminalizar un trabajo docente e investigativo incómodo para el establecimiento.
En el pasado estas mismas sindicaciones han sido hechas a destacados profesores universitarios como el sociólogo Alfredo Correa, a quien se acusó de ser un "ideólogo de las FARC"; en esa ocasión las falsas inculpaciones provinieron de informaciones proporcionadas por los mismos organismos de inteligencia del Estado, concretamente del DAS institución que depende directamente de la Presidencia de la República. Pese a que en el proceso jurídico se pudo comprobar su inocencia, al profesor Correa el Estado no le garantizó el derecho a la vida: pocas semanas después de su excarcelación, caía asesinado en las calles de Barraquilla.
Desafortunadamente, esta política de hostigamiento contra la academia Colombiana no es cosa del pasado, por el contrario se ha venido incrementando con la mal llamada política de "seguridad democrática". William Javier Díaz es un ejemplo de ello, integrante del Taller de Formación Estudiantil Raíces (TJER ), que durante más de una década ha desarrollado seminarios de pensamiento social en la Universidad Pedagógica y la Universidad Distrital "Francisco José Caldas", con el apoyo de reconocidos académicos e investigadores, hoy es víctima de un montaje jurídico similar, donde, con base en espurios archivos de un supuesto computador incautado a la guerrilla, se le presenta como un militante de las FARC.
De esta manera el Estado pretende castigar a quienes consideramos que los estudiantes deben estar en contacto permanente con los problemas sociales no solo del pasado sino también del presente; que los futuros profesionales tienen que estar en contacto con las tercas y duras realidades de un país continente que hoy parece despertar tras años de letargo.
La universidad, centro por excelencia de producción y circulación del pensamiento crítico, no puede ceder a esta intimidación, escudándose en una supuesta neutralidad de la teoría, ni refugiándose en la torre de marfil de un conocimiento de expertos ajeno a cualquier compromiso con la realidad social, las libertades del pensamiento y expresión –escribía el profesor universitario y también activista de los derechos humanos Héctor Abad Gómez– "son un derecho duramente conquistado a través de la historia por millares de seres humanos, derecho que debemos conservar. La historia demuestra que la conservación de este derecho requiere esfuerzos constantes, ocasionales luchas y aún, a veces, sacrificios personales".
En Colombia, la Asociación Sindical de Profesores Universitarios ha sido un instrumento de defensa de este derecho, preservando con su lucha el "alma mater" no sólo de los bárbaros que pretenden acallarla recurriendo a la violencia y la amenaza, sino haciendo frente a las políticas neoliberales que buscan asfixiarla presupuestalmente.
La generosa solidaridad que ustedes me han brindado en estos dos largos meses de reclusión, corrobora este compromiso que por décadas ustedes han mantenido en aras de la defensa de la educación superior y coloca de presente que esta lucha no solo es por mi libertad sino por la libertad y el respeto al trabajo científico e intelectual.
Desde estas cuatro paredes que aprisionan mi cuerpo, pero no mi pensamiento, quiero hacerles llegar mi voz de sincero agradecimiento por sus gestos de solidaridad y mi convencimiento de que en esta lucha llegaremos hasta el final, para que en el país el pensamiento pueda circular libremente y no sea amenazado por aquellos insensatos que aspiran revivir los tiempos de la inquisición, condenando a la hoguera a quienes expresamos ideas y opiniones diferentes.
Un abrazo fraternal.
Miguel Ángel Beltrán Villegas
Cárcel Nacional Modelo
Pabellón de Alta Seguridad
Julio 20 de 2009”
viernes 17 de julio de 2009
MANIFESTACIÓN PÚBLICA EN RECHAZO A LA PERSECUCIÓN DE LAS VOCES CRÍTICAS EN COLOMBIA
Organizaciones sociales, partidos políticos, ciudadanos y ciudadanas de Colombia, pueblos del mundo:
Compañeras y Compañeros:
En el Comité de Base del PDA-Argentina nos encontramos alarmados por el señalamiento y persecución que el actual Gobierno Nacional ha venido implementando de manera creciente hacia la comunidad académica, los intelectuales, el periodismo crítico, la oposición política y el movimiento social. A ello se suma el incesante accionar de las mal llamadas “bandas emergentes” que no son otra cosa que la continuación del paramilitarismo.
Como ustedes saben, Colombia vive un conflicto interno que se ha prolongado por más de seis décadas y que ineludiblemente ha tocado a los diferentes ámbitos de la sociedad. Con el crecimiento de los grupos paramilitares durante los años noventa, las amenazas y asesinatos se han incrementado de manera exponencial a lo largo y ancho del país. La desmovilización de estos grupos a partir del año 2003 no generó una disminución de su accionar y, por el contrario, desde el año 2005 se ha hecho visible de manera dramática su presencia, en todos los ámbitos de la sociedad.
Es inadmisible que en Colombia se recurra a la detención y el silenciamiento de los intelectuales y periodistas, como es el caso de la arbitraria acusación, detención y judicialización del Dr. Miguel Ángel Beltrán y la persecución política llevada a estrados judiciales del sociólogo, escritor y periodista Alfredo Molano Bravo. El profesor Beltrán como investigador de la realidad social y política latinoamericana ha desarrollado diferentes trabajos académicos que le han valido el reconocimiento de la comunidad académica a nivel nacional e internacional. El viernes 22 de mayo el profesor fue detenido arbitrariamente en Ciudad de México, donde se encontraba adelantando sus estudios posdoctorales en la UNAM, acusado de ser miembro del bloque intelectual de las FARC. Fue aislado y deportado negándole el debido proceso. En Bogotá las autoridades encabezadas por el presidente de la república anunciaron la captura de un peligroso terrorista, obviando la presunción de inocencia y los resultados del debido proceso judicial. Los medios adeptos al gobierno han hecho eco de esta versión condenándolo de antemano. En el marco del silenciamiento a la disidencia, se le abrió un proceso judicial por injuria y calumnia al reconocido intelectual y periodista Alfredo Molano quien, en su columna de opinión titulada “Araújos et al”, realizó un somero recuento histórico de lo que ha sido, desde los tiempos de la Colonia, el dominio económico, político y social de la élite en la región norte de Colombia. Cuatro jóvenes miembros de la familia Araújo se sintieron aludidos por las opiniones de Molano y recurrieron a la Fiscalía General de la Nación para demandarlo. Durante el desarrollo de este proceso fueron detenidos el senador Álvaro Araujo Castro y su padre, Álvaro Araujo Noguera (exgobernador de la provincia del Cesar), por vínculos con los grupos paramilitares. Ante estos hechos, donde la realidad supera la acusación, los demandantes han dilatado el desarrollo del proceso evitando así un deshonroso desenlace.
No podemos olvidar que estos hechos coexisten con una creciente ola de ataques de grupos armados ilegales de extrema derecha, “Águilas Negras” y antiguos desmovilizados del paramilitarismo, contra la comunidad académica: desde el año 2005 en las universidades se difunden panfletos intimidantes dirigidos a sus miembros, especialmente a las organizaciones estudiantiles y sus dirigentes, quienes son acusados de “terroristas” y por tanto se les exige abandonar sus actividades so pena de ser asesinados o desaparecidos. Estas amenazas se han hecho efectivas de manera sistemática y en creciente aumento. Según datos de la Federación de Estudiantes Universitarios, desde el año 2002 han sido amenazados 300 estudiantes, 200 han tenido que abandonar sus regiones y 17 han sido asesinados. En este año las amenazas se han presentado en distintas regiones del país: la universidad de Caldas, Antioquia, Industrial de Santander, Quindío, Valle y Nacional sede Bogotá. El pasado mes de marzo fueron asesinados tres estudiantes de las universidades de Antioquia, Guajira y Córdoba. Y en el mes de junio fue desaparecida una estudiante de la Universidad Nacional de Colombia.
En el ámbito político la represión se manifiesta en las infundadas acusaciones por “FARC-polítca” por parte del Procurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez, contra dirigentes del Polo Democrático Alternativo entre ellos los senadores Jorge Enrique Robledo y Gloria Inés Ramírez, el congresista Wilson Borja y el concejal Jaime Caycedo, así como la senadora del Partido Liberal Piedad Córdoba. Como telón de fondo, ha salido a la luz pública las interceptaciones ilegales del organismo de inteligencia del estado (DAS) a miembros de la oposición política, ONGs defensoras de derechos humanos, periodistas e integrantes de las altas cortes.
En este contexto que vive el país, la represión al movimiento social ha sido implacable: la Minga Indígena, Campesina, Negra, obrera y universitaria, declarada en resistencia social y comunitaria, que el año pasado organizó y movilizó a miles de colombianos, sufrió desde su inicio la muerte de dos de sus integrantes, el atropello indiscriminado y la destrucción de sus sitios de concentración a manos de la policía. Sin embargo, la Minga avanzó hasta la capital como muestra de lucha y organización. Osadía que derivó en el asesinato del compañero y esposo de una de las líderes de la Minga, Aída Quilcué, en confusos hechos a manos del ejército nacional. Las amenazas y muertes no han cesado, la minga volvió a poner su cuota de sangre, Roberth De Jesús Guachetá el 19 de mayo de 2009 fue asesinado. Ahora, el gobierno nacional ha iniciado, a través de la Fiscalía General de la Nación, una serie de acusaciones y procesos judiciales contra los dirigentes de la Minga, por secuestro y tortura. Estas acusaciones responden a una lógica de silenciamiento y desarticulación del movimiento social, carecen de todo fundamento y solo pueden ser calificadas como cínicas.
Los graves acontecimientos por los que atraviesa Colombia, sumada a la crítica situación de Derechos Humanos, hacen que el Polo Democrático-Argentina se sume a las múltiples voces de rechazo a la detención del profesor Beltrán, condena el intento de censura hacia el periodista crítico Alfredo Molano. Denunciamos al gobierno nacional por estigmatizar al movimiento estudiantil y no tomar las medidas preventivas que controlen el accionar paramilitar dentro de las universidades. Exigimos se den las garantías al necesario ejercicio de la oposición política y rechazamos el uso sistemático de las supuestas pruebas encontradas en el computador del guerrillero Raúl Reyes que han servido como caja de pandora para estigmatizar a las voces críticas en el senado, el periodismo, la universidad y el movimiento social. Así mismo rechaza de manera vehemente el atropello contra los líderes de la Minga y se solidariza con sus luchas, que son a la final las luchas del pueblo contra el autoritarismo.
Las colombianas y colombianos comprometidos con las transformaciones democráticas que requiere con urgencia el país, llamamos a una movilización este 20 de julio frente a todas las embajadas de Colombia alrededor del mundo, para exigirle al Gobierno que cese la persecución y judicialización del pensamiento y acción crítica. A doscientos años de nuestra independencia convocamos a luchar por la verdadera emancipación del pueblo, las ideas, los valores de la justicia social y democracia directa que garanticen la paz, la tolerancia y el respeto por la vida.
Porque en Colombia nos sobran motivos para seguir luchando. No cesaremos en nuestra búsqueda, ni acallaremos nuestras voces ante la intimidación y la persecución. Por una Colombia democrática y con justicia social, donde la defensa de la vida sea para todos y el ejercicio del pensamiento crítico sea respetado y protegido.
COMITÉ DE BASE PDA-ARGENTINA
lunes 13 de julio de 2009
Jornadas académicas: Por la defensa del pensamiento crítico y la libertad de pensamiento en Colombia
Fecha: Jueves 16 de julio
Tema: "Intelectuales y Poder en América Latina Criminalización de la crítica”
Invitado: Doctor Juan Guillermo Gómez García
Fecha: Jueves 20 de agosto
Tema: "Investigación, Pensamiento Crítico y Universidad”
Invitado: Profesor Alfredo Ghiso Cotos
Hora: 10:00am.
Lugar: Auditorio 10-222, Universidad de Antioquia
libertadmiguelangelbeltran@ gmail.com
martes 7 de julio de 2009
Comunicado de Estudiantes, Profesores y Egresados del departamento de Trabajo Social. Universidad Nacional de Colombia,Sede Bogotá.
El profesor Miguel Ángel Beltrán ha sido un destacado y reconocido académico. Su formación académica, en el área de las ciencias sociales y la historia, su doctorado y sus investigaciones sobre la historia política latinoamericana, han sido reconocidas nacional e internacionalmente y constituyen referentes de investigación para estudiantes, docentes y especialistas en diversos temas.
El profesor Miguel Ángel Beltrán durante los años en que sirvió al Departamento de Trabajo Social de la Universidad Nacional, se caracterizó por ser un profesor respetado por sus estudiantes y por sus colegas, en él se encontraba al profesor exigente pero comprensivo con sus estudiantes, seguro de sus argumentos, honesto, respetuoso, responsable, sensato, fue y ha sido siempre ejemplo de trabajo, consagración y entrega al estudio de la realidad del país. Su hoja académica es impecable y siempre obtuvo el reconocimiento como "Excelente".
Hoy unimos nuestras voces para exigir la libertad inmediata del profesor Miguel Ángel Beltrán Villegas, nos unimos también a las múltiples manifestaciones que se han realizado desde diversas instancias académicas, así como aquellas que han sido suscritas por profesores e investigadores de universidades nacionales e internacionales en el sentido de garantizar los derechos que, como persona y como ciudadano, se le deben conceder a Miguel Ángel Beltrán.
Reiteramos, “si lo que hoy está en juicio es el pensamiento crítico y democrático, entonces TODOS SOMOS MIGUEL ANGEL BELTRAN VILLEGAS”.
SANDRA MILENA ALVARAN LOPEZ
Trabajadora Social
Egresada departamento de Trabajo Social
Universidad Nacional
JORGE ANDRÉS CANCIMANCE LÓPEZ
Trabajador Social
Egresado del departamento de Trabajo Social
Universidad Nacional de Colombia
Maestría (c) en Ciencias políticas
Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales-FLACSO-
Ecuador
VILMA SNED GIRALDO GIRALDO.
Profesora Departamento de Trabajo Social
Universidad Nacional de Colombia
JUANITA BARRETO GAMA
Profesora Departamento de Trabajo Social
Universidad Nacional de Colombia.
MARTHA NUBIA BELLO A.
Profesora del Departamento de Trabajo Social
Universidad Nacional de Colombia.
LINA MARÍA DÍAZ MELO.
Egresada departamento de Trabajo Social
Universidad Nacional De Colombia
EDWIN CUBILLOS RODRIGUEZ
Estudiante del Departamento de Trabajo Social
Practica Derechos Humanos – Desplazamiento Forzado
Universidad Nacional de Colombia.
ESPERANZA GUTIERREZ A.
Estudiante del Departamento de Trabajo Social
Practica Derechos Humanos – Desplazamiento Forzado
Universidad Nacional de Colombia.
BIBIANA GUACANEME
Estudiante del Departamento de Trabajo Social
Practica Derechos Humanos – Desplazamiento Forzado
Universidad Nacional de Colombia.
ARIEL ROSEBEL PALACIOS
Estudiante del Departamento de Trabajo Social
Practica Derechos Humanos – Desplazamiento Forzado
Universidad Nacional de Colombia.
JULIO VELANDIA
Estudiante del Departamento de Trabajo Social
Practica Derechos Humanos – Desplazamiento Forzado
Universidad Nacional de Colombia.
KELLY MARIOT PEÑA CORTÉS
Estudiante del Departamento de Trabajo Social
Universidad Nacional de Colombia.
MONICA SUAREZ ENCISO
Estudiante del Departamento de Trabajo Social
Universidad Nacional de Colombia.
SANDRA MILENA ZORIO
Egresada del departamento de Trabajo Social
Universidad Nacional de Colombia
Candidata a Magíster Psicoanálisis Subjetividad y Cultura.
ZAIDA NIÑO CONTENTO
Estudiante del Departamento de Trabajo Social
Universidad Nacional de Colombia.
LEONARDO A. GIL GONZALEZ
Egresado Trabajo Social
Universidad Nacional de Colombia
ZONIA CRISTINA ROJAS
Egresada Trabajo Social
Universidad Nacional de Colombia
ALBA LUCÍA YAMÁ
Egresada Trabajo Social
Universidad Nacional de Colombia
MIGUEL ANGEL VELANDIA
Estudiante del Departamento de Trabajo Social
Universidad Nacional de Colombia.
CLARA MARIA GARCIA
Docente Departamento Trabajo Social
Universidad Nacional.
HUGO GOMEZ NIETO
Egresado Departamento de Trabajo Social UN.
Docente e Investigador Universitario
Especialista en Política Social, Pontificia Universidad Javeriana
Analista de Conflictos en Procesos de Globalización, Universidad Internacional de las Instituciones de los Pueblos por la Paz, Rovereto - Italia
Magister en Estudios Politicos, Pontificia Universidad Javeriana
DORA ELIANA PINTO VELÁSQUEZ
Egresada Departamento de Trabajo Social
Maestría en Estudios de Género. Área Mujer Y Desarrollo
Universidad Nacional de Colombia.
DIANA VERA
Estudiante del Departamento de Trabajo Social
Universidad Nacional de Colombia.
MARIA ELENA BELTRAN VILLEGAS
Egresada Departamento de Trabajo Social
Universidad Nacional de Colombia.
EYMY BAEZ
Estudiante del Departamento de Trabajo Social
Practica Derechos Humanos – Desplazamiento Forzado
Universidad Nacional de Colombia.
MARTHA CECILIA DE LA ROSA
Profesora del Departamento de Trabajo Social
Universidad Nacional de Colombia.
MARTHA ISABEL ROMERO
Estudiante de Trabajo Social
Universidad Nacional de Colombia
lunes 29 de junio de 2009
La Jornada - Protesta en el INM por expulsión de Beltrán Villegas

La Jornada - México, 26 de junio de 2009
Georgina Saldierna
Integrantes de organizaciones sociales protestaron ayer frente a las instalaciones del Instituto Nacional de Migración (INM) por la expulsión del colombiano Miguel Ángel Beltrán Villegas, sin que haya existido petición del gobierno de Álvaro Uribe y sin ninguna razón para hacerlo, puntualizaron.
Jóvenes del Frente Amplio Contra la Represión, del Foro Social Mundial y de la Organización Hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio entregaron volantes denunciando el hecho y reprodujeron un audio, en el que retomando la campaña oficial Vive México, para promover el turismo en el país, aludieron a diversas problemáticas en el país, como la matanza de Acteal, la existencia de pederastas y redes de prostitución infantil en Yucatán, los feminicidios en Ciudad Juárez y la represión en San Salvador Atenco.
De manera irónica, se agrega que un cierre perfecto del "recorrido turístico" que se puede hacer por México sería acudir al INM, lugar a partir del cual es posible regresar al país de origen gracias a un trámite express. "La detención, el aislamiento, la tortura y el vuelo de retorno se puede hacer en menos de cuatro horas", resaltaron, en referencia a la forma y el tiempo que tomó la expulsión del colombiano, a quien se le vincula con las FARC.
Mexicanos denuncian irregularidades en expulsión de presunto rebelde de FARC
"Bienvenidos a la Secretaría de Gobernación; aquí violamos sus derechos humanos", decía uno de los carteles que los manifestantes portaron ante la sede del Instituto Nacional de Migración (INM) para denunciar la manera en que las autoridades expulsaron de México a Beltrán, el pasado 22 de mayo.
La activista de H.I.J.O.S. Guadalupe Pérez señaló que el Gobierno mexicano actuó de manera ilegal al incomunicar al presunto guerrillero, no permitirle la garantía de un abogado y trasladarle de inmediato a su país sin informarle siquiera de su situación jurídica.
Vigilados por alrededor de medio centenar de carabineros, el grupo repartió volantes y puso un equipo de audio que, de manera irónica, imitó la campaña "Vive México", que desarrolla el Gobierno para tratar de recuperar el turismo tras la epidemia de la gripe A.
A través de los panfletos, la ONG invitó a los extranjeros a visitar Ciudad Juárez para hacer un recorrido por un lugar "con mujeres asesinadas y ejecutados en las calles", la Ruta Maya, en Chiapas, "para ver en vivo la pobreza y las tumbas de mujeres y niños asesinados", y Yucatán, "donde hay pornografía infantil y las cárceles están llenas de presos acusados de zapatistas".
Una joven con una banda que decía "Miss desaparecidos" denunció las irregularidades en la deportación de Beltrán, mientras otra identificada como "Miss presos políticos" la acompañó para entregar a la Secretaría de Gobernación el premio inventado "Impu 9000", una manera de denunciar la supuesta impunidad.
Miguel Ángel Beltrán, de 45 años de edad, cursaba estudios de postdoctorado en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y durante una visita a la Secretaría de Gobernación para actualizar su condición migratoria fue detenido y deportado el pasado 22 de mayo.
Horas después el presidente colombiano, Álvaro Uribe, agradeció a su homólogo mexicano, Felipe Calderón, la captura y envío a Bogotá de Beltrán, acusado de ser "Jaime Cienfuegos", un importante miembro de la comisión internacional de la Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
"Eso es mentira, Beltrán ha dedicado su vida a la academia, no ha hecho militancia, menos guerrillera, no tiene nada que ver con eso, en México ocurrió un acto de secuestro. Ni siquiera el Gobierno colombiano había solicitado su extradición", aseguró a Efe el maestro universitario de origen colombiano Eduardo Correa, presente en la manifestación de hoy.
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Mecanismos legales de persecución política: el caso de Miguel Ángel Beltrán Villegas
La detención del profesor Miguel Ángel Beltrán Villegas, efectuada por el Instituto Nacional de Migración de México (INM), y su posterior entrega a las autoridades judiciales en Colombia ha sido calificada por algunos abogados como una modalidad de “secuestro transfronterizo”, por la forma en la que fue desarrollado el procedimiento: no hubo deportación, pues entró de manera legal a México para desarrollar su estancia postdoctoral, ni tampoco extradición, pues los tratados vigentes en esa materia entre México y Colombia la prohibirían si se tratase de acusaciones por dellitos políticos.
Al reconocido sociólogo, maestro en ciencias sociales e historia y doctor en estudios latinoamericanos, se le violaron sus derechos a la información y a la defensa, siendo expuesto a la opinión pública como alias 'Jaime Cienfuegos' cuando no se ha probado que se trate de la misma persona. Ahora, el profesor Beltrán se ha convertido en una de las víctimas de la política de 'seguridad democrática', mientras el gobierno de Álvaro Uribe Vélez agradeció a las autoridades mexicanas, y paticularmente al presidente Felipe Calderón, por la captura del académico, a quien calificó de ser “uno de los terroristas más peligrosos” de las FARC, sin que las investigaciones hayan logrado demostrar absolutamente nada en este sentido y no se haya fallado en contra del docente universitario.
El 'show mediático' con el que fue presentado Miguel Ángel Beltrán al ser entregado a las autoridades colombianas mantuvo la acusación sin demostrarla: algunos medios se conformaron con afirmar que era guerrillero contando sólo con declaraciones de miembros del gobierno, como el general Óscar Naranjo, comandante de la Policía Nacional, para sustentar esa idea.
Dentro de los elementos que rodean el caso de Miguel Ángel Beltrán, han sido documentadas varias inconsistencia en el proceso de detención y judicialización, ante las cuales el INM ha planteado que sus acciones se realizaron “con estricto apego a la ley”. Sin embargo, no se ha dado una respuesta satisfactoria sobre cuál fue la justificación de la expulsión de Miguel Ángel y por qué se le negaron los derechos de información, de apelación y de amparo.
Por otro lado, en las declaraciones del gobierno colombiano y del director de la policía se enfatiza en los acuerdos que estos dos países vienen adelantando respecto a la lucha contra el terrorismo, lo que coloca en evidencia la afinidad política de los dos gobiernos en relación con el modelo de seguridad que aplican, ya sea bajo el ropaje de la lucha contra el narcotráfico o bajo el de la lucha antiterrorista, y también la afinidad de ambos con un sistema político e ideológico de ultraderecha: así lo demostrarían las múltiples reuniones de Uribe con organizaciones como el Concejo ciudadano para la seguridad pública en México y los 'sabios consejos' que, durante el año pasado, que el mandatario colombiano ofrecía a Felipe Calderón, respecto a la política de 'seguridad democrática'.
Actualmente, Miguel Ángel Beltrán sigue detenido y, con las acusaciones del general Naranjo, está siendo procesado por la Fiscalía colombiana, bajo los cargos de concierto para delinquir con fines terroristas y concierto para delinquir con fines de financiación del terrorismo. Ante la gravedad de la situación, varios estudiantes, maestros, intelectuales y organizaciones sociales colombianas y mexicanas han decidido emprender la denuncia de la criminalización y del montaje de los que está siendo víctima el profesor, y desarrollar diferentes actividades de información y de exigencia por la libertad del académico.
Esta detención es un caso que pone en claro la criminalización de las ideas y del pensamiento crítico latinoamericano: las voces que exigen la libertad inmediata para Miguel Ángel Beltrán Villegas son también las voces que hoy denuncian que los gobiernos de Colombia y México –bajo el manto de la lucha contra el narcoterrorismo y la delincuencia organizada– han decidido convertirse en los bastiones estratégicos del modelo neoliberal y la antidemocracia en Latinoamérica, aplicando la guerra sucia contra el pueblo y persiguiendo a los movimientos políticos y sociales progresistas y de izquierda.
Periódico El Turbión
domingo 21 de junio de 2009
COMUNICADO COLECTIVO DOCENTE DEPARTAMENTO DE ANTROPOLOGÍA Y SOCIOLOGÍA UNIVERSIDAD DE CALDAS
DEPARTAMENTO DE ANTROPOLOGÍA Y SOCIOLOGÍA
El colectivo docente del Departamento de Antropología y Sociología de la Universidad de Caldas, en reunión realizada el 8 de junio de 2009, analizó la situación generada a raíz de la expulsión de México y posterior detención en Colombia del Doctor MIGUEL ÁNGEL BELTRÁN VILLEGAS y, en consecuencia, decidió manifestar ante la opinión pública nacional e internacional lo siguiente.
1. Aquellos de nosotros que lo conocemos personalmente o que hemos estudiado su producción intelectual reconocemos en el colega Beltrán Villegas a una persona de las más altas capacidades humanas y profesionales.
2. Las informaciones que hemos conocido gracias a sus colegas de México nos permiten determinar que su deportación a Colombia fue realizada sin el debido respeto por los procedimientos legales establecidos, cuestión que incluso ocupó la atención y rechazo de la Comisión Permanente del Congreso de México que ha citado a varios funcionarios para que expliquen lo sucedido.
3. En Colombia altos funcionarios del Estado (el Presidente de la República, el Fiscal General y el Director General de la Policía) han desconocido flagrantemente el principio constitucional y legal de la presunción de inocencia y, antes de cualquier juicio, han condenado públicamente al doctor Beltrán Villegas. Así mismo, en una forma de pensar y de actuar que creíamos superada, han buscado asimilar el trabajo sociológico con el delito político o el terrorismo.
4. Por su parte, los medios de comunicación masivos han desconocido el principio de imparcialidad y el derecho a la información que constitucionalmente nos asiste a los ciudadanos, se han limitado a presentar las versiones oficiales, han entrevistado de manera hostil al doctor Beltrán Villegas y han desconocido las informaciones provenientes del mundo académico.
5. Encontramos, lamentablemente, que la situación del doctor Beltrán Villegas se suma a hechos precedentes como: la solicitud realizada en noviembre de 2.008 por la Fiscalía General de la Nación para que le fueran entregadas las bases de datos de los estudiantes universitarios, la detención de varios docentes universitarios al finalizar el mismo año y los asesinatos de los sociólogos Alfredo Correa de Andreis en 2.006 y Edgar Fajardo en 2.007.
6. Este conjunto de circunstancias se nos presenta como síntomas de un proceso creciente de desinstitucionalización de la vida política del país que se expresa, también, en las ejecuciones extrajudiciales (llamadas “falsos positivos”), la interceptación ilegal de comunicaciones así como la reiterada conculcación de derechos de diversos sectores sociales, comunidades étnicas y prácticas profesionales.
Así las cosas, el proceso seguido contra el historiador, sociólogo, magíster en Ciencias Sociales, doctor en Estudios Latinoamericanos y docente de la Universidad Nacional de Colombia, colega Miguel Ángel Beltrán Villegas, sumado a los hechos antes citados, se nos presentan como una grave amenaza a la esencia misma del trabajo científico social: la libertad de definir objetos de investigación, perspectivas teóricas y metodológicas; determinar los actores a estudiar y su consulta en tanto fuentes de información; controvertir sin limitación alguna evidencias científicas, hipótesis, hallazgos; todo lo cual sólo es posible en un ambiente de libertad y de respeto por el trabajo científico e intelectual.
Sobre la base de lo hasta aquí expuesto, el colectivo docente del Departamento de Antropología y Sociología de la Universidad de Caldas decidió:
1. Demandar de las autoridades competentes la restitución al colega Doctor Miguel Ángel Beltrán Villegas sus derechos conculcados: la presunción de inocencia y su buen nombre; así mismo le sean garantizados su derecho a un debido proceso y a su salud.
2. Así como reconocemos a los propietarios de los medios de comunicación y a los comunicadores sociales la libertad de empresa y de opinión, como ciudadanos exigimos nuestro derecho constitucional y legal a ser informados de manera imparcial y, en consecuencia, a que sean difundidas no sólo las versiones oficiales sino la multiplicidad de pronunciamientos provenientes del mundo académico y del propio implicado con el respeto que todos ellos merecemos.
3. Convocamos a los departamentos, programas y facultades de Sociología, Antropología y en general de las ciencias sobre lo social, a realizar en forma de red un amplio foro nacional en espacios públicos y abiertos en el que podamos debatir con la ciudadanía en su conjunto el tema de las libertades de investigación y de cátedra que nos asisten en tanto académicos, las garantías que le corresponde prestar al Estado de Derecho para su ejercicio así como los intentos de asimilarlas con el delito político.
4. Dado el proceso de desinstitucionalización creciente que amenaza la esencia misma del trabajo científico sobre lo social, convocamos a los partidos políticos y a los precandidatos presidenciales a exponer y debatir sus propuestas políticas para garantizar las libertades de investigación y de cátedra como expresión, también, de la autonomía universitaria.
5. Finalmente, proponemos a todos aquellos investigadores sobre lo social y en particular a los docentes universitarios, que quieran voluntariamente hacerlo, donar un día de salario para poner estos recursos a disposición de la familia del colega Doctor Miguel Ángel Beltrán Villegas y contribuir de esta manera con los gastos necesarios para su defensa jurídica y el cuidado de su salud.
En Manizales, a los 8 días del mes de junio de 2.009,
POR EL COLECTIVO DOCENTE DEPARTAMENTO DE ANTROPOLOGÍA Y SOCIOLOGÍA UNIVERSIDAD DE CALDAS:
CESAR MORENO BAPTISTA
Antropólogo, doctor en Antropología, Director Departamento
Fernando Cantor Amador
Sociólogo, candidato a magíster en Sociología, Director Programa de Sociología
Bridget Cortés TARYN
Socióloga, estudiante maestría en Teorías y métodos de investigación social
Pedro María Argüello García
Antropólogo, estudiante Maestría en Ciencias Sociales
RICARDO A. BOTERO VILLAMOR
Antropólogo, estudiante maestría en Territorio, Conflicto y Cultura
Gloria Elsa Castaño Alzate
Antropóloga, estudiante Maestría en Sociedades Rurales
Ángela María Gnecco lizcano
Socióloga, candidata a magíster en Desarrollo Humano
Claudia Andrea Escobar Zuluaga
Socióloga
Beatriz Nates Cruz
Antropóloga, doctora en Antropología
Pompeyo José Parada Sanabria
Sociólogo, magíster en relaciones internacionales, candidato a doctor en Antropología
William andrés Posada restrepo
Antropólogo
Adriana maría quiceno
Antropóloga
Sandro Leonel Rodríguez
Sociólogo
Carlos DAVID RODRIGUEZ
Antropólogo, candidato a doctor en Antropología
Ernesto León Rodríguez
Antropólogo, candidato a doctor en Antropología
JORGE RONDEROS VALDERRAMA
Sociólogo, magíster administración y planificación del desarrollo regional, candidato a doctor en relaciones interétnicas en América Latina: pasado y presente
Carlos Eduardo Rojas Rojas
Sociólogo, magíster en Filosofía
Mary Luz Sandoval Robayo
Socióloga, magíster en Sociología
Rodrigo Santofimio Ortiz
Sociólogo, magíster en relaciones internacionales
El proceso contra el profesor Miguel Ángel Beltrán: nuevamente Sócrates y la persecución al pensamiento
Prensa - Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo
En el banquillo, el profesor universitario, tras de sí las cámaras y ante sí, el Fiscal, el representante de la Procuraduría y en el estrado, el Juez que dirigió la puesta en escena: La fotografía que resume situacionalmente las audiencias desarrolladas en días pasados en contra del profesor Miguel Ángel Beltrán. Un maestro en Silencio, los demás hablan, se mal ocupan de su existencia.
Un maestro que está enfermo que pide recesos y se le niegan, sus defensores son atacados en esos instantes, al unísono. La Fiscalía aclara, ni un antigripal para el maestro porque se duerme, el Juez dice, no hay evidencia de que tenga alguna enfermedad que impida que se siga desarrollando la audiencia… El Ministerio público reconoce que el profesor requiere descanso y reposo, pero después de la diligencia… Respiran aliviados todos los asistentes detrás de sus tapabocas…
Mientras, el Fiscal, solicita para sí, recesos contemplativos, recesos aclarativos, recesos verificativos, que todos aplauden… El Tribunal de Atenas, solo deja la opción de la cicuta.
Una puesta en escena que como se ve, recuerda algunos datos de lo formal y de lo material del juicio a Sócrates, que culminó para él, en la supuesta dignidad del suicidio. Una recreación que revela, ayer como hoy, cómo el lema “subvierte a la juventud, corrompe la juventud”, vía ejercicio de la sabiduría y del estudio científico, sigue siendo herramienta meramente política. Quién se pretende entonces que beba la cicuta… el maestro Beltrán?, la Universidad pública?, la oposición académica? Todos porque son uno solo?.
Por el doctor Miguel Ángel Beltrán, debiese hablar su obra científica, sus dos doctorados, su postdoctorado en curso, su compromiso académico por Colombia, por la Universidad Pública, que fueron vacuamente escuchados en las audiencias... Sócrates esperaba lo mismo, por ello su espíritu habló a través de las formas que han llegado a nosotros por Platón y Jenofonte, quienes recogieron su voz…
“Pero yo, atenienses, quizá también en este punto me diferencio del resto de los mortales, y si me obligaran a decir en qué soy más sabio, me atrevería a decir esto: me siento más sabio porque, desconociendo lo que en verdad acaece en el Hades, no presumo de saberlo”.
Son múltiples las preguntas que surgen después de presenciar las tres audiencias: De “legalización de la captura”, de imputación y de imposición de detención preventiva, sobre lo que fue la actuación de quien debió ser un Juez constitucional, un Juez de garantías:
La primera, obvia, es por qué razón el señor Juez, jamás preguntó, de qué forma, arcana por ahora, la Fiscalía concluía que el tal “Jaime Cienfuegos”, que dicen que aparece en unos equipos de sistemas, era el profesor Miguel Angel Beltrán. No existe ni una sola alusión a esta situación elemental, ni en boca de la Fiscalía, ni en la del representante de la Procuraduría, ni tampoco en la de quien asistía como Juez de control, de garantías. Escuchamos a Sócrates por boca de Platón.
“Y voy a daros pruebas contundentes de ello, no con palabras, sino con lo que tiene mayor fuerza ante cualquier auditorio, con los hechos. Dejadme contaros un episodio de mi vida, que pondrá de manifiesto que yo nunca cedería a la injusticia por temor a la muerte y que el miedo a morir es impotente para hacerme desistir de algo que sea contrario a la justicia. Os voy a relatar cosas tal vez pesadas y aburridas, a la manera de los abogados, pero todas ciertas”.
Afuera, el corifeo mediático, y alrededor del altar de sacrificio, hace la unificación: Aúlla y danza un nuevo nombre: Miguel Angel Beltrán ya no es él, el Maestro… Se ha capturado a Jaime Cienfuegos…. Se ha capturado a Jaime Cienfuegos… ven cómo se ha capturado a Cienfuegos?….
La segunda pregunta nuevamente elemental: Por qué no se le preguntó siquiera a la Fiscalía sobre la forma en que fueron supuestamente obtenidos esos equipos de sistemas de los cuales tanto habló el acusador. Esto es, establecer el alcance judicial de unos elementos presupuestamente incautados en un hecho ya reconocido como atentatorio del Derecho Internacional, de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario.
Tampoco se interrogó a la Fiscalía sobre la legalización de la obtención de los supuestos elementos, lo que equivalió a aceptar que una orden judicial para “explorar” una evidencia ilícita, sirviera de bautizo de legitimidad… Cual si el derecho a ser privado de la libertad con fundamento en prueba lícita y legal, no fuese de resorte de una audiencia preliminar… Dijo Sócrates:
“Sin embargo, quiero demostraros que no han dicho ninguna cosa que se ajuste a la realidad. Aunque de todas las falsedades que han urdido, hay una que me deja lleno de asombro: la que dice que tenéis que precaveros de mí y no dejaros embaucar, porque soy una persona muy hábil en el arte de hablar…
“Y no os irritéis contra mí porque os diga la verdad, una vez más. No hay nadie que pueda salvar su vida, si se opone con valentía a vosotros o a cualquier otra asamblea y se empeña en impedir las múltiples injusticias e irregularidades que se cometen en cualquier ciudad. En consecuencia, quien quiera luchar por la justicia debe tener muy presente, si quiere vivir muchos años, que se conforme con una vida retirada y que no se ocupe de los asuntos públicos”.
En tercer lugar, y en la misma lógica, tampoco se observó siquiera una sola intención por determinar los hechos “delictivos”. En alguna de estas audiencias se dijo por el Fiscal, que se referían a supuestas comunicaciones entre un “Jaime Cienfuegos”, y un Raúl Reyes.
Curiosamente, dijo la Fiscalía que hay correos hasta septiembre de 2006 y se permitió que la Fiscalía aplicara una norma –la Ley 1121 de 2006- solo publicada en el Diario Oficial hasta el 30 de diciembre de ese año. Desde luego, esa norma agrava la pena. Si se hubiere observado cuáles eran los supuestos hechos y cuando ocurrieron, con la claridad necesaria a la imputación a cualquier colombiano, y con mayor razón a quien ha ejercido la docencia científica como el Doctor Beltrán; se habría notado que la Fiscalía pidió la aplicación de una ley inexistente cuando los hechos supuestamente ocurrieron, bueno, desde luego, si se entiende como hechos las apócrifas comunicaciones que se dice existieron entre un Jaime Cienfuegos y un Raúl Reyes… que dicen que aparecieron en unos equipos… que dicen que fueron incautados en una incursión, esta sí que se sabe, es, como mínimo, violatoria del Derecho Internacional… el corifeo no danza... y Sócrates habla a través de Platón…
“Por no querer aguardar un poco más de tiempo, os llevaréis, atenienses, la mala fama de haber hecho morir a Sócrates, un hombre sabio, pues para avergonzaros os dirán que yo era un sabio, aunque no lo soy. Si hubierais esperado un poquito más, habría llegado el mismo desenlace, aunque de un modo natural; considerad la edad que tengo y cuán recorrido tengo el camino de la vida y qué cercana ronda la muerte. Lo dicho no va para todos, sino sólo para los que me habéis condenado a morir”.
Mientras, el Fiscal con pompa de medios técnicos y auxilio de policía muestra en gigante el supuesto listado de correos, mientras lee, que “los resaltados” no son del texto. Nadie recuerda, nadie habla del informe Público de la Interpol… ni el Estado Juez, ni el Estado Fiscal, ni el Estado Procurador recuerdan que ese informe público decía que los correos revisados no estaban resaltados. El fiscal finaliza diciendo que esos son los correos.
En acompañamiento de Juez y Procurador al Fiscal, se concluye finalmente que el correo en Word que para la Fiscalía muestra un concierto para delinquir agravado por terrorista, era uno donde el tal Jaime Cienfuegos y el supuesto Raúl Reyes hablaban de la creación de un grupo de investigación científica… nos grita Sócrates…
“Imaginémonos que se tratara de una acusación formal y pública y oímos recitarla delante del tribunal: "Sócrates es culpable porque se mete donde no le importa, investigando en los cielos y bajo la tierra. Practica hacer fuerte el argumento más débil e induce a muchos otros para que actúen como él".
Quizá alguno de vosotros, en su interior, me esté recriminando: "¿No te avergüenza, Sócrates, verte metido en estos líos a causa de tu ocupación, que te está llevando al extremo de hacer peligrar tu propia vida?"
A éstos les respondería, y muy convencido por cierto: Te equivocas completamente, amigo mío; un hombre con un mínimo de valentía no debe estar preocupado por esos posibles riesgos de muerte, sino que debe considerar sólo la honradez de sus acciones, si son fruto de un hombre justo o injusto…
Pero yo, durante toda mi vida, tanto en las cuestiones de interés público en que he intervenido como en las privadas, he sido siempre el mismo y jamás he actuado contra la justicia, ni les he permitido hacerlo a los que mis acusadores denominan mis discípulos, ni a los demás”.
Ellos reiteran, el corifeo aúlla: El supuesto correo que dice que un tal Jaime Cienfuegos hablaba de grupos de investigación científica, muestra que hay un concierto para delinquir agravado por la ley que no existía.
Algunos nos preguntamos: Y cuál es la evidencia del terrorismo en el tal grupo de investigación científica?. Y entonces, el corifeo calla nuevamente, no recuerda que la Corte Suprema de Justicia y la Corte Constitucional ya sentaron que el terrorismo es diferente de la rebelión, dice la conciencia jurídica, que el corifeo no secunda:
“El Estado no puede caer en el funesto error de confundir la delincuencia común con la política…
La acción delictiva de la criminalidad común no se dirige contra el Estado como tal, ni contra el sistema político vigente, buscando sustituirlo por otro distinto, ni persigue finalidades altruistas, sino que se dirige contra los asociados, que se constituyen así en víctimas indiscriminadas de esa delincuencia. Los hechos atroces en que incurre el narcoterrorismo, como son la colocación de carrobombas en centros urbanos, las masacres, los secuestros, el sistemático asesinato de agentes del orden, de jueces, de profesionales, de funcionarios gubernamentales, de ciudadanos corrientes y hasta de niños indefensos, constituyen delito de lesa humanidad, que jamás podrán encubrirse con el ropaje de delitos políticos.
Admitir tamaño exabrupto es ir contra toda realidad y contra toda justicia. La Constitución es clara en distinguir el delito político del delito común. Por ello prescribe para el primero un tratamiento diferente, y lo hace objeto de beneficios como la amnistía o el indulto, los cuales sólo pueden ser concedidos, por votación calificada por el Congreso Nacional, y por graves motivos de conveniencia pública (art. 50, num. 17), o por el Gobierno, por autorización del Congreso (art. 201, num. 2o.). Los delitos comunes en cambio, en ningún caso pueden ser objeto de amnistía o de indulto” .
Así, hablando de otros, no de él, finalmente, queda sacrificado en el altar el maestro, ya no ciudadano, ahora enemigo, terrorista, no humano. El enemigo al que legalizan su captura, al que detienen, al que no le permiten un minuto de descanso en más de siete horas.
Tres audiencias que tienden a demostrar que la persecución es contra la investigación científica, contra la academia…
Qué dirán los archivos del DAS de las interceptaciones y seguimientos ilegales del profesor Beltrán?…
“Con estas predicciones, como si fueran de un oráculo, me despido de los que han votado mi muerte. Y ahora quiero dirigirme a quienes me han absuelto, conversando sobre lo que aquí ha sucedido, a la espera de que los magistrados acaben de trajinar con estos asuntos y me conduzcan al lugar donde debo esperar la muerte. Permaneced, atenienses, conmigo el tiempo que esto dure, pues nada nos impide platicar. Querría comentar con vosotros, como amigos que sois, mi interpretación de lo que acabamos de vivir”.
En conclusión, tenemos:
• Una captura completamente ilegal, que fue “legitimada” por un Juez de Control de Garantías.
• Durante las audiencias, el irrespeto por la dignidad de un enfermo procesado, en un entorno donde lo importante era que “aguantara” el desarrollo de esas diligencias. Al tiempo que se le sugirió y se le permitió al Fiscal cambiar incluso el contenido de los delitos por los que había conseguido la orden de captura.
• La imputación contra un ciudadano por el nombre de otro, sin haberse ofrecido la más mínima razón para concluir que eran las mismas personas.
• Una imputación donde ni siquiera se preguntó por el Juez de control de garantías, cuál era la forma en que fueron supuestamente obtenida la tal evidencia. Ello a pesar de que es un hecho notorio que la misma se hizo surgir en un atentado contra la soberanía de otro país, un hecho atentatorio del Derecho Internacional, de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario.
• Una imputación que dice que la autorización de acceso a unos elementos, equivale a la legalización de su ilícita obtención.
• Una imputación, donde no se aclararon cuales eran los supuestos hechos delictivos, ni como, cuando y dónde ocurrieron.
• Una imputación donde se atribuyó en contra del procesado, una norma que no existía en la época de los supuestos hechos.
• Una imputación donde el Fiscal muestra sin inmutarse la alteración en sombreados, de evidencias que no debiesen haber sido manipuladas.
• Una imputación donde los supuestos hechos no coinciden con los delitos que Juez y Procurador permitieron imputar.
• Una imputación donde dice que hablar de supuestos grupos de investigación científica, es concierto para delinquir agravado, es realmente un proceso contra un docente crítico.
Como se ve, ningún momento tan preciso como el actual para hacer un llamado moral a la solidaridad, a respaldar la academia, a emprender la defensa del Doctor Miguel Ángel Beltrán.
¿REALIDAD O IMAGEN? NI UNA NI OTRA TIENEN DERECHO A ATENTAR CONTRA UN INOCENTE
En un mundo inundado por los medios de comunicación, absolutamente polifónico, con muchos estímulos audio-visuales bombardeando nuestras mentes, es lógico pensar que las personas tiendan a confundir realidad con imagen. Una imagen puede ser considerada como la realidad cuando en verdad no pasa de ser una interpretación que alguien hace de la realidad. De hecho nuestra realidad particular no es otra cosa que la imagen subjetiva que cada uno se hace de la vida. Hasta ahí no existe mayor inconveniente, cada uno utiliza el prisma que desee para ver el arcoíris o la tarde gris, según sea el caso. El lío aparece cuando se trata de homogeneizar la imagen a través de los medios de comunicación. Cuando la imagen de los comunicadores se impone imperativamente en el pensamiento de la gran masa. Y peor aun cuando se lleva a considerar que esa imagen es la verdad. Algunos sectores de la sociedad no cuestionan un ápice de lo que los medios de comunicación presentan. Hay quienes piensan que si aparece en televisión tiene total veracidad. Si la fotografía o el video lo muestran es porque así sucedió. Pero, así como la tecnología nos ha permitido comunicarnos al instante con el mundo entero, también ha provocado incomunicación en la medida que facilita la distorsión del mensaje, manipulando a favor de finalidades “non sanctas”.
Ya no es necesario ser un experto en informática o en paquetes de software sobre diseño gráfico para alterar una fotografía. Perfectamente se puede hacer aparecer a un sujeto en un lugar que nunca visitó o vestir con un atuendo que nunca portó o estar acompañado de alguien a quien nunca conoció. Es totalmente viable en la actualidad que la voz de una persona sea fragmentada y editada en frases cortas para armar una conversación que jamás se sostuvo. Tan es posible que un personaje de una película hable con un muerto de otra época, frente a frente, como que una persona del común esté de cuerpo presente en una rueda de prensa con el Primer Ministro Británico, aunque nunca en la realidad nunca haya salido de su pueblito natal.
Y, sin embargo, he desglosado una serie de posibilidades de imágenes audio-visuales, pero también es fundamental comentar las imágenes mentales que pueden inducir los medios en la cabeza inerme del espectador. La exposición de noticias se hace tal como una puesta en escena melodramática. No es gratuito que primero se hable de un acto de violencia guerrillero y a continuación se presente la noticia de la captura de un sindicado a quien aun no se le ha probado su culpabilidad. El espectador estará ya influenciado por la anterior información y con bronca pedirá su cabeza sin necesidad de un juicio.
¿Qué descubriríamos si nos diésemos a la tarea de cronometrar el tiempo de pantalla en un noticiero de un representante del gobierno que sea accionista de la empresa dueña del noticiero versus la exposición de alguien que sea de la oposición? Y si nos ocupamos del tipo de lenguaje que utilizan los periodistas para referirse a sus temas estaríamos ante una exhibición de discriminación de género, ante una visión clasista, ante una violación de la presunta inocencia, etc., etc .
La invitación aquí es a tomar distancia de posiciones parcializadas que condenen inocentes, que estigmaticen seres, organizaciones, colectivos, regiones y hasta países. “Si me clasificas me niegas” dijo Soren Kierkegaard. Esas asociaciones mentales en las cuales se da por cierta una afirmación unilateral, en las cuales se meten en una misma bolsa a quienes tengan formas de pensamiento diferente, están generando la más acérrima violencia en Colombia. Desde el mismo vecino que le quita el saludo a un padre cuyo hijo apenas es sindicado hasta aquellos grupos armados que sin mediar pregunta van ajusticiando inocentes, son formas de creerse todas las imágenes que nos manipulan y actuar inmersos en un bazar de idiotas que se pudren en una ciénaga de sangre, al estilo más burdo de hordas primitivas carentes de razonamiento y en total degradación, condenadas a la autodestrucción, con la única alternativa propia del escorpión: inocularse su propio veneno para fenecer.
JOHN HENRY VÁSQUEZ CALDERÓN
martes 16 de junio de 2009
Pronunciamiento del Comité Nacional de Representantes Profesorales
El CNRP de la Universidad Nacional de Colombia rechaza de la manera más enfática la arbitraria detención en México del doctor Miguel Ángel Beltrán Villegas y su posterior deportación a Colombia en medio de constantes maltratos. Una vez en el país, violando el principio de presunción de inocencia, el profesor Beltrán ha sido condenado de antemano por las autoridades, los medios de comunicación y señalado de terrorista por el propio señor presidente de la República.
El CNRP manifiesta su desconfianza frente a la manera como ha sido presentada ante la opinión pública nacional e internacional la trayectoria académica e investigativa del profesor Beltrán, las acusaciones formuladas y el trato violento al cual ha estado sujeto, y reclama el debido proceso y el derecho de presunción de inocencia. Vemos con preocupación, en estas acusaciones y en la proliferación de amenazas contra profesores y estudiantes de la Universidad Nacional, una nueva campaña contra las comunidades académicas deliberativas que abogan por la defensa de los derechos humanos y el respeto de los valores democráticos de los sectores sociales en nuestro país.
En tal sentido, el CNRP de la Universidad Nacional, se suma a las solicitudes que han realizado diversas instancias académicas de la universidad, así como aquellas que han sido suscritas por profesores e investigadores de universidades nacionales e internacionales en el sentido de garantizar los derechos que, como persona y como ciudadano, se le deben conceder a Miguel Ángel Beltrán de acuerdo a la Constitución y las leyes colombianas.
También exige a los medios de comunicación una información objetiva e imparcial lo que implica rectificar la información publicada que no corresponde a la verdad la cual afecta a la comunidad académica universitaria en su conjunto.
Comité Nacional de Representantes Profesorales
5 y 6 de Junio de 2009
lunes 15 de junio de 2009
Plan binacional, expulsión de Beltrán Villegas
14 de Junio de 2009
La expulsión del académico Miguel Ángel Beltrán Villegas el 22 de mayo es para analistas y defensores de derechos humanos una alianza entre los gobiernos de México y Colombia. Desde 2008 se acopló el marco judicial para “enfrentar amenazas mutuas”. Antes de ser detenido, lo seguían con una cámara fotográfica. Fue víctima de un plan binacional y las razones de su detención y su supuesto vínculo con las FARC no se sostienen, aseguran
Paulina Monroy / Nydia Egremy
Una cámara fotográfica oculta siguió al colombiano Miguel Ángel Beltrán Villegas al salir la mañana del 22 de mayo hacia el Instituto Nacional de Migración (INM). Él confiaba en que al fin sería resuelto el trámite que gestionaba en esa dependencia desde nueves meses atrás. La lente captó su paso por Copilco vestido de camisa a cuadros y chamarra azul.
Horas después, su rostro era cubierto y él empujado hacia la camioneta. Lo conducían al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México para ser expulsado. Lo declararon ilegal, pese a tener toda su documentación en regla, para que después lo acusaran de tener vínculos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Mientras observan las imágenes de la constante y rigurosa vigilancia contra el académico, defensores de derechos humanos, colegas, alumnos y compatriotas se preguntan: ¿Quién en México tiene la capacidad para ordenar esa operación de rastreo? y ¿Por qué? Las interrogantes aún no tienen respuesta. La sucesión de fotografías, ahora divulgadas, dan cuenta del acecho y fortalecen la hipótesis de que la deportación “se preparó con anterioridad”.
Elba Coria Márquez, subcoordinadora de defensoría de Sin Fronteras, IAP, organización que pugna por los derechos humanos de migrantes y refugiados, reclama: “¿Por qué hacer todo un proceso de rastreo de sus actividades por más de ocho meses si (las autoridades migratorias) sabían dónde vivía? ¿Por qué hacer algo así?”
Aquel 22 de mayo, Beltrán Villegas fue citado en las oficinas generales del INM, en Homero 1832, colonia Los Morales Polanco. Recibiría respuesta a su cambio de condición migratoria, solicitado desde agosto de 2008. Dos días antes se le dijo que la Comisión de Investigación Especial (antes Comisión de Seguridad, que cambió de nombre por el recelo que suscitaba) revisaba su caso. Al parecer, alegaban que tenía un homónimo mexicano y ello retrasaba la resolución. Hasta esa fecha, el maestro en ciencias sociales y doctor en estudios latinoamericanos realizaba una estancia posdoctoral en el Centro de Estudios Latinoamericanos (Cela) de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Cerca del medio día, el docente fue hacia la oficina de Jorge Ángel Verona Bátiz, subdirector de No Inmigrantes e Inmigrantes del INM. Su destino quedó en manos de las autoridades y sus allegados no lo volvieron a ver. Ni a Jorge Becerril, asesor jurídico designado por la UNAM, ni a la compañera de Beltrán se les permitió la entrada a la reunión. Minutos después lo escucharon gritar desde el otro lado de la pared. En seguida vieron a agentes que llevaban a una persona hacia la puerta trasera, donde lo esperaba una camioneta de color blanco y dorado.
Personal del Instituto les comentó que un funcionario “se puso mal”. Con tono tranquilizador, se les aseguró que el doctor Beltrán se encontraba en el primer piso “a disposición de Control y Verificación Migratoria”. Una hora más tarde, el tono cambió a imperativo para indicarles que Miguel Ángel Beltrán había sido trasladado a la Estación Migratoria de Iztapalapa porque tenía “un requerimiento judicial en Colombia” y que no se les podía brindar más información.
Al desasosiego y sorpresa iniciales siguió la elección de medidas para localizar a Miguel Ángel; ya entonces sabían que él no estaba en la Estación Migratoria y que nunca fue llevado ahí. Dudaban entre acudir a la embajada colombiana para denunciar su detención o recurrir a un organismo no gubernamental para exigir su aparición. Hacia las dos de la tarde de ese viernes 22, la compañera del académico concluía su relato en las instalaciones de la organización humanitaria Sin Fronteras, Institución de Asistencia Privada.
Cerca de las siete, el organismo publicó el amparo 541/2009 contra la “expulsión exprés” del profesionista colombiano. El recurso elaborado por especialistas legales describía que en su proceder contra el ciudadano colombiano, el INM violó sus derechos a la defensa, la legalidad, la seguridad jurídica, la audiencia, la información, al debido proceso legal, a la representación, a la comunicación e integridad física.
Según el testimonio del también profesor asociado de tiempo completo en la Universidad Nacional de Colombia (Unal), en ningún momento se le informó de los motivos para su captura ni tampoco a dónde era dirigido: “Durante todo el trayecto se me colocó de rodillas con mi rostro pegado al asiento, como cuando un verdugo coloca a su víctima para cortarle la cabeza”.
En una carta dirigida desde “los calabozos” de la Dirección General de Policía Judicial e Inteligencia en Bogotá, Beltrán Villegas relata que en cuanto se presentó al órgano desconcentrado, cuya función es la adecuada gestión migratoria a través del respeto a la dignidad humana, se le declaró ilegal. Se le dijo que no había presentado pruebas que respaldaran su condición económica. Estas acusaciones las calificó de falsas, pues sí entregó su certificado de trabajo de la Unal y la comisión de estudios otorgada por la UNAM.
No obstante, el oficio de respuesta del INM contenía la rúbrica del académico. Señala que fue obligado a firmarlo so pretexto de dar por interrumpido el trámite. Una vez ocurrido ello se le acercaron varios funcionarios de inmigración, quienes a empellones y a la fuerza lo llevaron por un pasillo.
“Me cubrieron el rostro con la chamarra que llevaba, mientras me presionaban el cuello, lo que me causó lesiones en la región cervical y en los hombros. En varias ocasiones estuve a punto de asfixiarme, pues por la postura que llevaba no podía respirar. Fue tal la presión que vomité”.
Además de los dos o tres guardias de migración, iban con él una delegada del órgano y un médico, quienes “fueron indiferentes frente a la tortura y el maltrato”. Esposado y con la cara envuelta viajó hacia Bogotá, escoltado por dos agentes. Durante el vuelo le ordenaron que firmara otros oficios, pero se negó. Incluso, en tierra, agentes colombianos también lo instaron a seguir.
Aunque Beltrán Villegas estaba seguro que debía quedar libre, pues le asistía el derecho de su país, fue detenido por elementos del Departamento Administrativo de Seguridad. La Fiscalía General de la Nación le formuló cargos por “financiación del terrorismo, concierto, rebelión e instigación a delinquir”, bajo un nuevo nombre: Jaime Cienfuegos.
Cuatro días después, Teresa Montoya, directora del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario de Colombia, explicó que Miguel Ángel Beltrán fue puesto en condiciones de cuarentena en la cárcel, porque se presumía que fuera portador del virus de la influenza A/H1N1.
El daño está hecho
“La actuación de Migración es insostenible”, expresan los abogados del caso Beltrán Villegas de Sin Fronteras. Para Coria, el caso refleja que el INM “actuó fuera de toda ley y proporción, lo que es un peligro para la seguridad nacional y pone en riesgo el estado de derecho y la persecución de los delitos”.
La experta en defensoría migratoria menciona que los funcionarios de esa dependencia utilizan “un mecanismo de manipulación que resulta peligroso” para los extranjeros que tramitan su estancia legal en el país. El INM manifiesta buena disposición para asesorarlos y, cuando tienen toda su confianza, les informan que serán expulsados.
La actuación del órgano dependiente de la Secretaría de Gobernación infunde miedo, expresan los integrantes de la organización. Genera temor, dicen, no sólo entre los colombianos, sino entre miembros de otras nacionalidades por la posibilidad de ser objeto de iguales medidas de fuerza. Para Sin Fronteras se trata de una persecución contra defensores de derechos humanos, docentes y luchadores sociales.
—¿Qué viene?
—Ya no es posible regresar al profesor. El daño ya se lo causaron –dice la abogada.
—¿Fue un secuestro o una deportación?
—Fue un poco de todo. Pasaron sobre la ley.
Andamiaje legal
La versión de las autoridades mexicanas para explicar la expulsión del sociólogo osciló entre invocar violaciones a la Ley General de Población y argumentar que la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) emitió una alerta roja contra su presencia en México. Contralínea solicitó una entrevista al INM para conocer qué norma legal aplicó en ese caso, pero hasta el cierre de edición no obtuvo respuesta.
Por ese motivo, la investigación se atuvo a las dos versiones expresadas por la dependencia. En el primer caso, la fracción quinta del artículo 37 de esa ley faculta al instituto a negar la entrada al país o cambiar la calidad migratoria de los nacionales de otros Estados “cuando hayan infringido las leyes nacionales o tengan malos antecedentes en el extranjero”.
Sin embargo, Beltrán Villegas permaneció en México por varios años, siempre autorizado por el INM. Su manutención corría a cargo de la Unal, la más prestigiada de Colombia. De 1992 a 1994 estudió la maestría en sociología en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales. Después y hasta 1997, el doctorado en Estudios Latinoamericanos en la UNAM.
En mayo de 2008 se le expidió visa para regresar a México como estudiante del postdoctorado. Eso ocurrió tres meses después de la incursión de fuerzas militares y efectivos de la policía de Colombia en la provincia de Sucumbíos, Ecuador, sin consentimiento del gobierno ecuatoriano. El operativo fue orquestado contra un “grupo irregular” de las FARC, que acampó “clandestinamente” en la frontera, como fue descrito por la Declaración de los jefes de Estado y de gobierno del Grupo de Río del 7 de marzo de ese año.
En esa ocasión, y de acuerdo con información del gobierno colombiano, falleció el jefe guerrillero Raúl Reyes, cuyo verdadero nombre era Luis Edgar Devia. En su computadora personal se habría encontrado supuestamente que Beltrán Villegas ostenta como nombre de guerra el de Jaime Cienfuegos. Aún así, este colombiano ingresó al país y con frecuencia visitó las instalaciones del INM sin que las autoridades migratorias lo apercibieran por faltas a la ley.
El otro argumento apuntó a una alerta roja de la Interpol. La colaboración mexicana con ese cuerpo policiaco está formalizada por acuerdos de cooperación y convenciones internacionales. La organización emite un aviso electrónico que “contiene detalles de la identificación e información judicial sobre los criminales más buscados”, según su sitio oficial.
De esta manera la alerta roja que llega a los países “tiene valor legal para servir como base a un arresto provisional y –agrega Interpol– pretende ayudar a la policía a identificar o localizar a estos individuos con vistas a su arresto y extradición”.
Sin embargo, la versión del gobierno mexicano no abundó en el aspecto transitorio, por lo que especialistas en derecho aluden a la forma en que Beltrán Villegas salió del país como “expulsión exprés”. La abogada Coria Márquez expone que Interpol advierte en sus avisos que los detenidos son inocentes hasta que se compruebe lo contrario.
Otra norma a la que debieron apegarse es el Tratado de Extradición entre México y Colombia. Aunque vigente, data del 4 de octubre de 1937 y fue rubricado por Genaro Estrada, subsecretario de Relaciones Exteriores, y Carlos Cuervo Márquez, enviado extraordinario y ministro plenipotenciario en México.
Setenta y dos años después, el convenio dejó de satisfacer las necesidades de ambos Estados, como se hizo ver en la tercera reunión del Grupo de Alto Nivel sobre Seguridad y Justicia.
Era el 11 de noviembre de 2008 y el procurador general de la República, Eduardo Medina Mora; el subsecretario de Estrategia e Inteligencia Policial, Facundo Rosas Rosas; el ministro colombiano de Defensa Nacional, Juan Manuel Santos, y el fiscal general de esa nación, Mario Inguarán Arana, plantearon la necesidad de revisarlo y actualizarlo. El viernes 22 de mayo, los términos originales del tratado se mantenían vigentes cuando México expulsó a Beltrán Villegas.
Su artículo primero obliga a las “altas partes contratantes” a entregar personas acusadas o condenadas por delitos cometidos en la jurisdicción de una de las partes contratantes. El segundo describe qué delitos punibles merecen una pena no menor de un año de prisión, mientras que el séptimo prevé que toda demanda de extradición debe hacerse por “personal diplomático o a través de los representantes consulares de mayor categoría”.
Más adelante, la disposición 12 establece que los dos gobiernos se informarán “telegráficamente” o por conducto de sus agentes diplomáticos o consulares. El gobierno requerido procurará aprehender provisionalmente al reo y lo mantendrá bajo custodia sin exceder 60 días, “en espera de que se presente la demanda formal de extradición”.
En el caso de Miguel Ángel Beltrán, el INM no invocó ninguna solicitud de extradición, por lo que el juez noveno de Amparo Penal del Distrito Federal pidió que se suspendiera su deportación. Por ese complejo entramado que tejieron las autoridades migratorias contra el ciudadano colombiano, los especialistas legales de Sin Fronteras estiman que “actúan peor que si fueran Ministerio Público”.
Liberar a Beltrán Villegas
Con el lema “De nuestra comunidad se lo llevaron, en nuestra comunidad lo queremos”, el Comité por la Libertad de Miguel Ángel Beltrán Villegas, formado por alumnos y docentes del Cela, se manifestó frente a la embajada de Colombia el 28 de mayo.
En su comunicado expresa: “Hoy las paredes de la universidad, sus pasillos, su memoria están marcados por un acto de injusticia y nos recuerda todos los días una vertiginosa ausencia, la de un miembro de nuestra comunidad que no está entre nosotros, porque permanece detenido ilegalmente. Sus crímenes: reflexionar, creer que el mundo puede ser otro y que una vía para lograrlo es el pensamiento crítico”.
Daniel Inclán, integrante del comité, recuerda del académico su interés por el diálogo y la discusión. Es –describe– un hombre callado, tímido y muy trabajador: “Si había alguien a quien se le podía preguntar sobre teoría sociológica latinoamericana, era a él”.
Su inquietud por las transformaciones sociales llevó al académico a estudiar la transición presidencial durante el cardenismo. El historiador y próximo doctor en estudios latinoamericanos cuenta que por esa investigación recibió una mención honorífica. Beltrán Villegas también se involucró en la coordinación de eventos, como el festejo del natalicio del intelectual dominicano Juan Bosh.
Para Inclán, el sociólogo fue la presa perfecta para las intenciones del gobierno colombiano. Entre los factores que, considera, detonaron su expulsión, está el que su estancia en México coincide con las juntas de paz celebradas en el país durante la década de 1990. En esa época, simpatizantes de la organización fueron invitados a espacios como la UNAM y hasta el propio Senado; incluso, hasta 2002 funcionó una oficina del grupo de manera legal en territorio nacional.
El entrevistado suma que Beltrán Villegas sea docente y que sea autor de artículos en las revistas de sociología, historia y análisis políticos, donde critica la política y actuación del Estado en el conflicto con las FARC. Sin embargo, el también analista no se pronuncia por ninguna de las partes.
En su opinión, el proceso fue un juego de tretas. Arguye que de ser cierto que lo buscaban desde hace más de un año, siendo empleado público, les hubiera sido fácil identificarlo, además de que en numerosas ocasiones se le permitió entrar y salir de su país.
Otra irregularidad, añade: el hallazgo del que dicen es su alias en la computadora del jefe guerrillero Raúl Reyes, encontrada en Sucumbíos: “Son documentos en formato Word, de los que no se puede comprobar quién los envío y a quién fueron destinados. Por una asociación extralógica y por un ‘trabajo de inteligencia’ determinaron que Cienfuegos es Villegas. Son argumentos inaceptables”.
Mientras la rectoría de la UNAM solicitó una explicación al INM para que explicara el procedimiento de expulsión, la exigencia es más contundente en el Cela: “Negamos las acusaciones en la medida que conocemos el trabajo de Beltrán Villegas y por eso demandamos una aclaración y su restitución”.
Subraya que la importancia de defender este caso reside en que no sólo se atacó a un compañero, sino a toda una comunidad: “Cuando atacan a uno, atacan a todos. Cuestionan la actividad que realizamos con actos políticos tan explícitos y de censura. Violentan nuestra vida cotidiana y ejercicio profesional. Es indispensable responder a cualquier violación y es necesaria una respuesta contundente, rápida y masiva”.
El objetivo: la reelección de Uribe
David Inclán, historiador y candidato a doctor en estudios latinoamericanos en el Cela de la FCPS de la UNAM, expone que el proceso contra Beltrán Villegas está inserto en la promoción de Uribe como el “pacificador de Colombia”, y ello calza bien con las intensiones de reelección del mandatario. Recibe apoyo de la comunidad internacional, cuando ha alentado la violencia social y económica: “Son los bastiones del neoliberalismo que defienden México y Colombia”.
Jairo Ramírez, secretario del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos de Colombia, detalla el clima político en que Beltrán fue arrestado: “Con Álvaro Uribe ha habido más de 8 mil detenciones masivas y arbitrarias. De ese universo, el 95 por ciento ha sido liberado, porque es parte de la política de estigmatización del gobierno colombiano”.
El activista comenta que se abren procesos penales contra investigadores sociales como le ocurrió al sociólogo Alfredo Molano; los periodistas Daniel Samper, Hollman Morris; el director del diario Voz, Carlos Lozano; el dirigente conservador Álvaro Leyva, y la senadora Pilar Córdoba.
La “racha de detenciones y acoso” incluye a líderes sociales y a quienes trabajan en iniciativas de paz. Observa que son judicializados quienes critican la política del gobierno. Lo traduce como parte de la política de desinstitucionalización de Colombia, ligada con grupos criminales paramilitares.
“Digamos entonces que esta situación que enfrenta el profesor Miguel Ángel Beltrán se inscribe en una tendencia de ilegalidad. El Estado colombiano se ha puesto al margen de la ley y ha roto todos los cánones de legalidad y constitucionalidad en el país”.
—¿Qué pasará con la causa en su contra?
—Lo que siempre pasa. Quieren hacerle daño, castigarlo por sus opiniones. En el país, prácticamente ya se tipificó el delito de opinión. Se les detienen de seis meses a un año, luego los sueltan, alegando que no encontraron méritos para mantenerlos arrestados.
Para el luchador social, el verdadero propósito es la estigmatización pública, mostrarlos como criminales. Advierte que, una vez que se produce un daño como éste, es difícil remediarlo.
Todas las detenciones obedecieron a “montajes judiciales”, planeados entre los servicios de inteligencia del Estado y la Fiscalía General de la Nación.
Jairo Ramírez persiste en lanzar un llamado apremiante desde Bogotá a la Corte Interamericana de Derechos Humanos y al relator de Detenciones Arbitrarias de Naciones Unidas, para “derrotar la política de detenciones arbitrarias”.
Hasta ahora, persiste el secreto en torno al autor del seguimiento fotográfico contra Miguel Ángel Beltrán en México, así como el nombre del funcionario y la dependencia que autorizaron esa misión.
La carrera de Beltrán Villegas (estudios y títulos obtenidos)
* Doctor en estudios latinoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México
* Realizó estudios de doctorado en historia en la Universidad Iberoamericana
* Maestro en ciencias sociales por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
* Realizó estudios de magíster en historia en la Universidad Nacional de Colombia
* Licenciado en sociología por la Universidad Nacional de Colombia
* Licenciado en ciencias de la educación por la Universidad Distrital Francisco José de Caldas
Actividades laborales y de investigación
* Distinción a la Excelencia Docente en la Universidad de Antioquia
* Profesor asociado en el Departamento de Sociología en la Universidad Nacional de Colombia
* Coordinador del grupo de investigación América Latina: Transformaciones, Dinámicas Políticas y Pensamiento Social en la Universidad Nacional de Colombia
* Miembro del grupo de investigación Cultura Política y Desarrollo Social del Centro de Investigaciones Sociales y Humanas de la Universidad de Antioquia
* Investigador del proyecto La sociología desde la Universidad: balance de dos décadas de creación y desarrollo de los programas académicos en Medellín (1958-1978)
Publicaciones
* Artículos en: Revista Colombiana de Sociología, Contrahistorias, Memoria, Civilización, Anuario Latinoamericano, Le Monde Diplomatique, Wifala, Historia de Colombia y la Revista Venezolana de Sociología y Antropología
* Autor de “México: Revolución, hegemonía priista y ¿transición?” en el libro ¿Hacia dónde va América Latina?, y coautor en la investigación sobre la historia de la sociología en Colombia
El artículo de Beltrán Villegas
Miguel Ángel Beltrán Villegas estudió y analizó las relaciones entre el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Sus defensores dicen que no se pronunció por ninguna postura política y era partidario de la tercera vía para solucionar el conflicto.
En su escrito “La guerra en Colombia: pasado, presente y futuro inconcluso”, incluido en el libro En Colombia sí hay guerra, el docente advierte que si no se encuentran caminos para una solución negociada del conflicto, donde el diálogo político sea el centro de reflexión, se puede derivar en una confrontación generalizada y en una guerra sin límites que involucre a más grupos de la sociedad.
“La confrontación y la evolución del conflicto político armado –explica– han llevado cada vez más a un debilitamiento de lo político como negociación, acuerdo y búsqueda de consenso. Pero adicionalmente también a un desgaste de las organizaciones armadas que se manifiesta en la pérdida de legitimidad y credibilidad política de la guerrilla dentro de la población”.
Refiere que en las décadas de 1960 y 1970 la clase política, desde el Estado mismo, trató de acabar con las expresiones diferentes a los dos partidos tradicionales. A ese fenómeno de exclusión política y social se aúna la creciente militarización, el uso recurrente del estado de sitio y la criminalización social. Lo que impidió “la expresión fluida de los conflictos sociales y el bloqueo de reformas sociales y económicas que el país reclamaba”.
El artículo, del que es coautor con Luis Javier Robledo Ruiz y que fue publicado en la colección Insumisos Latinoamericanos, en Libros en Red, identifica a partir de esos elementos, el desarrollo del movimiento insurgente colombiano y el surgimiento de las FARC en 1964.
De 1998 a 2002, describe, el país tuvo una gran oportunidad histórica de encontrar caminos que condujeran a una solución política a la confrontación armada: “Sin embargo, la ceguera de las elites políticas y económicas y la incapacidad del movimiento insurgente de valorar el clamor nacional de amplios núcleos de la población que reclamaban un cese del conflicto armado impidieron que ese gran experimento de paz pudiese tener una salida real a tantos años de confrontación”.
En su opinión, el gobierno de Álvaro Uribe abrió la puertas para que el conflicto se profundice y se degrade cada vez más, por cuanto ha radicalizado a los actores de la confrontación (guerrillas, paramilitares y fuerzas públicas), sin ofrecer verdaderos escenarios de diálogo.
“El modelo que ofrece hoy el Estado colombiano, para salir del conflicto, es el de una paz basada en la rendición incondicional de los actores armados, en tanto las guerrillas ofrecen una perspectiva de negociación basada en el reconocimiento de su estatus político y de su control de amplias zonas del territorio nacional”. (PM)
miércoles 10 de junio de 2009
ARGENPRESS informa sobre la expulsión ilegal del Dr. Miguel Angel Beltrán Villegas
En un mundo que parecía derrumbarse en vísperas de la guerra -el fascismo y el nacionalsocialismo se apoderaban de Europa-, México se convirtió en un faro de libertad. Cárdenas decidió abrir sus puertas a los refugiados y perseguidos políticos de distintas regiones del orbe, como León Trotsky, nos recuerda el historiados Alejandro Rosas.
Con la derrota definitiva de la república española en 1939, nos reseña en pocas líneas, cientos de exiliados llegaron provenientes de la península ibérica, para encontrar un refugio seguro en México. Niños, hombres, mujeres, ancianos, profesionistas de todos los campos del saber humano encontraron un remanso de paz dentro de la sociedad mexicana. En poco tiempo se integraron a la vida cotidiana, aportando conocimientos y trabajo al país entero.
Equidistantes 70 años de que asumieron la Presidencia de la República dos michoacanos: en 1936 el general de división Lázaro Cárdenas del Río y en 2006, Felipe Calderón Hinojosa, no es sólo la distancia del tiempo los que los separa, es el sentido mismo del ejercicio del poder, el primero en el basamento del nacionalismo revolucionario y el actual en el caduco neoliberalismo, que hasta algunos algunas hegemonías han iniciado su desmantelamiento sin retorno.
Para los efectos de estas líneas, la limpia tradición humanística de México de proteger al perseguido político y facilitarle el asilo que le asegura integridad física y lo salva de toda clase de vejaciones, ha sido traicionada al expulsar del territorio nacional al doctor Miguel Ángel Beltrán Villegas, quien posee una hoja curricular impresionante, actualmente profesor asociado de tiempo completo de la Universidad Nacional de Colombia y alumno de postdoctorado en la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, bajeza para evitar un juicio de extracción, al que tenía derecho de acuerdo a nuestras leyes por el sólo detalle de haber pisado suelo mexicano.
Admirado como docente e investigador, al Dr. Villegas Beltrán le han sido imputados varios cargos sin que existan pruebas, ya que es de conocimiento público que el supuesto computador del comandante guerrillero Raúl Reyes, asesinado juntos con otros por la aviación colombiana en un refugio en la frontera con Ecuador, no constituye prueba válida, sin embargo, sigue siendo instrumento de persecución de quienes disienten o puedan disentir de la política de guerra del gobierno colombiano de Álvaro Uribe Vélez.
De acuerdo con sus colegas y amigos: en todo Estado social de derecho orientado por la garantía y el respeto de los derechos ciudadanos, se parte de la presunción de inocencia, pues se es inocente hasta que se demuestre lo contrario, sin embargo, bajo la política de seguridad democrática del actual gobierno, este principio jurídico ha desaparecido. Tal como lo demuestra el atropello cometido contra las garantías individuales del profesor Miguel Ángel Villegas Beltrán, no obstante que son salvaguardadas por el derecho internacional.
No fue una expulsión la de Villegas Beltrán, se trata primero de un secuestro político y luego de una entrega ignominiosa por ilegal al gobierno de Uribe. Está claro, equidistantes en todo los michoacanos presidentes, Felipe Calderón Hinojosa del partido derechista Acción Nacional y Lázaro Cárdenas del Río, el más grande y preclaro mandatario mexicano del siglo XX y de lo que va del actual, puesto que con determinación y firmeza siempre hizo escuchar la limpia voz de México en los foros internacionales para defender al perseguido y condenar, antes que ninguna otra nación, a los autores sanguinarios de toda persecución política, en esa etapa aberrante y vergonzosa de la historia mundial.
La Comisión avala el dictamen en la Cámara de Diputados para exigir explicaciones a la Secretaría de Gobernación por la expulsión del Dr. Miguel Angel
Notimex
Publicado: 09/06/2009 19:25
México, DF. La Segunda Comisión de la Comisión Permanente aprobó pedir a la Secretaría de Gobernación que informe del procedimiento migratorio que se siguió para deportar del país a Miguel Ángel Beltrán Villegas, acusado de pertenecer a las FARC.
Según el dictamen aprobado este martes, la SG, a través del Instituto Nacional de Migración, deberá explicar las razones que motivaron la deportación del colombiano el 22 de mayo pasado.
Beltrán Villegas, quien era investigador de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, es acusado por el gobierno colombiano de pertenecer a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), por lo que está preso en ese país.
La Jornada, México.
martes 9 de junio de 2009
Académicos a nivel mundial se pronuncian por la detención del Dr. Miguel Angel Beltrán Villegas
Por la libertad de Miguel Ángel Beltrán Villegas
El pasado 22 de mayo, en las instalaciones del Instituto Nacional de Migración de México, fue detenido, expulsado y entregado a la policía colombiana el profesor Miguel Angel Beltrán Villegas. Doctor en Estudios Latinoamericanos por la UNAM, Maestro en Ciencias Sociales por la Flacso-México, y profesor de la Universidad Nacional de Colombia, el Dr. Beltrán estaba por finalizar una estancia posdoctoral de un año en la UNAM, invitado por el Centro de Estudios Latinoamericanos de nuestra máxima casa de estudios. Sus trabajos de investigación sobre la violencia política en Colombia, sus estudios sobre la historia de la izquierda latinoamericana, y sus preocupaciones sobre el creciente clima de intolerancia política en su país, le habían conducido a constituirse como una voz serena pero firme, crítica e informada sobre los excesos del autoritarismo del oficialismo político colombiano, pero también sobre las deformaciones y desviaciones de grupos como el de las FARC. Sus trabajos publicados en diversas revistas y libros documentan sus ideas y convicciones, así como su trabajo como profesor en varias universidades colombianas.
La detención y ahora el encarcelamiento del Dr. Beltrán, acusado por el propio Presidente Álvaro Uribe como uno de los “máximos dirigentes de las FARC en el exterior”, revelan una injusticia y una ilegalidad descomunales, propia de las mentalidades autoritarias, en este caso de derecha. Acusado por el Estado colombiano de ser “narco-terrorista”, el ciudadano Beltrán se enfrenta a acusaciones que no han sido probadas y las enfrenta, además, en un virtual estado de indefensión física y jurídica. La preocupante pasividad del gobierno mexicano frente a los hechos, nos revela una complicidad indignante más que una cooperación fundada en acuerdos internacionales, y confirma la pérdida del vigor diplomático y político que caracterizó a la política exterior mexicana durante un largo tiempo.
Los que suscribimos este documento, conocedores de la trayectoria académica, profesional y personal del Dr. Beltrán, hacemos un llamado a las instancias internacionales y nacionales para defender la integridad física y jurídica del acusado, y exigimos al gobierno colombiano otorgar su libertad inmediata para enfrentar en condiciones dignas las acusaciones de que ha sido objeto. El ataque a las acciones ilegales de grupos y organizaciones, no puede ser respondido con la acción ilegal del Estado colombiano frente a ningún ciudadano, y menos aún con aquellos que han ejercido con responsabilidad, rigor y convicción el libre pensamiento y la crítica a las injusticias e incapacidades políticas del gobierno colombiano. El tamaño de las acusaciones que enfrenta el Dr. Beltrán Villegas, y el oscuro procedimiento empleado para su detención y procesamiento judicial, nos llevan a pensar que estamos frente a un atropello injustificable de los derechos de un ciudadano colombiano de pensamiento libre, un profesor universitario comprometido con el desarrollo intelectual y académico universitario, y un amigo y colega que no ha hecho más que ejercer el derecho al libre pensamiento y expresión de las ideas, uno de los valores sustantivos de las democracias contemporáneas.
Adrián Acosta Silva (U. de G, México), Armando Alcántara Santuario (UNAM, México), Julián Bertranou (Escuela de Política y Gobierno, U. San Martín, Argentina), Antonio Camou (U.N. de La Plata, Argentina), Hugo Casanova Cardiel (UNAM), Martha Vicente Castro (Investigadora de la ACS, Calandria, Lima), María Cruz Mora Arjona (México), Ragueb Chain Revueltas (UV, México), Mario César Constantino Toto (UV, México), Rafael Cordera Campos (UNAM), Osmar Gonsales (Universidad Nacional de San Marcos, Lima), Jorge Hernández L (U. del Valle, Cali, Colombia), Eduardo Ibarra Colado (UAM-C, México), Alicia Lissidini (U. N. de San Martin, Arg.), Sara Makowski (UAM-X, México), Alma Maldonado-Maldonado (U. de Arizona), Norma Alejandra Maluf (Flacso-Ecuador), Dinorah Miller Flores (UAM-A, México), Mario F. Navarro (U. de Córdoba, Argentina), Imanol Ordorika (UNAM, México), Héctor Padilla Delgado (UACJ, México), Lorenia Parada A. (UNAM, México), Ricardo Pérez-Luco (U. de La Frontera, Chile) Marcela Ríos (PNUD-Chile), Fredy Rivera (Flacso-Ecuador), Manuel Rivera (U. de San Carlos, Guatemala) Roberto Rodríguez Gómez (UNAM, México), Laura Salazar (Universidad Mayor de San Andrés,Bolivia), Adolfo Sánchez Rebolledo (México), Martín Tanaka (IEP-Perú), Aníbal Viguera (U.N La Plata, Argentina), Guillermo Villaseñor García (UAM, México), Marissa Von Bülow (U. de Brasilia, Brasil), ,
GUANTÁNAMO EN COLOMBIA
El caso del Profesor Miguel Ángel Beltrán tiene similitudes que saltan a la vista con el caso del Profesor Holm. Un sociólogo crítico con una hoja de vida académica impecable se convierte de repente en "Jaime Cienfuegos", hombre clave del Secretariado de las FARC, gracias a unas "pruebas" de dudosa legitimidad procesal. De acuerdo con el Fiscal General de la Nación, Mario Iguarán, las evidencias que relacionan a alias “Cienfuegos” con las Farc fueron recuperadas de unos extensos intercambios de correos electrónicos y archivos, que reposaban en las memorias de los computadores hallados hace un año en el campamento de “Raúl Reyes”. Como es bien conocido, la Interpol realizó un informe sobre los computadores y equipos informáticos incautados en tal operación militar, que todos citan de oídas o por lo que los medios de comunicación colombianos (des)informaron, pero nadie ha leído. En el Informe, "Interpol's Forensic Report on FARC computers and hardware seized by Colombia", que puede consultarse en su página de Internet y accesible en 4 idiomas (http://www.interpol.int/Public/ICPO/PressReleases/PR2008/pdfPR200817/Default.asp), se llega a varias conclusiones, algunas de las cuales merecen consideración para evaluar la legitimidad de tales pruebas como parte de una incriminación criminal. Concluye la Interpol (citaré la versión en castellano), entre otras cosas:
a) "La precisión y el origen de los archivos de usuario contenidos en dichas pruebas quedan y han quedado siempre fuera del alcance del análisis informático forense de INTERPOL." (p. 7) En otras palabras, la Interpol no puede determinar si tales computadores y equipos informáticos pertenecían a "Raúl Reyes" ni quiénes podrían ser sus autores.
b) En la Conclusión No. 2b se plantea: "Entre el 1 de marzo de 2008, fecha en que las autoridades colombianas incautaron a las FARC las ocho pruebas instrumentales de carácter informático, y el 3 de marzo de 2008 a las 11.45 horas, momento en que dichas pruebas fueron entregadas al Grupo Investigativo de Delitos Informáticos de la Dirección de Investigación Criminal (DIJIN) de Colombia, el acceso a los datos contenidos en las citadas pruebas no se ajustó a los principios reconocidos internacionalmente para el tratamiento de pruebas electrónicas por parte de los organismos encargados de la aplicación de la ley." (p. 8) El mismo Informe, que es en principio de carácter meramente técnico, plantea un posible problema sobre la validez procesal de dichas pruebas: "Cuando los funcionarios de los organismos encargados de la aplicación de la ley acceden directamente a las pruebas electrónicas decomisadas sin hacer en primer lugar una copia imagen de los datos, el acceso a las pruebas y su visualización quedan registrados. El acceso directo puede complicar en gran medida el proceso de validación de las pruebas para presentarlas ante los tribunales, porque en este caso los funcionarios de las fuerzas del orden deben demostrar o probar que el acceso directo que efectuaron no afectó materialmente a la finalidad de las pruebas." (p. 31)
c) Como consecuencia de lo anterior, se crearon, modificaron y suprimieron 40.055 archivos (p. 32ss)
En suma, existen dudas razonables sobre la validez jurídica y procesal de estas pruebas, que parecen ser las determinantes para la incriminación que se ha hecho al Profesor Beltrán, de acuerdo con las declaraciones del propio Fiscal General de la Nación. Esto, sumado a las condiciones manifiestamente ilegales en que ocurrió la deportación del Profesor Beltrán (como han denunciado intelectuales, políticos opositores y comisiones de derechos humanos mexicanos), nos llevan a pensar que no estamos ante una investigación racional, con pruebas y procedimientos ajustados a las leyes y a las garantías constitucionales propias de un Estado de Derecho liberal sino, mas bien, ante un caso de persecución irracional. En la teoría constitucional liberal se plantea que el respeto a los derechos y garantías fundamentales, de un lado, y la división de poderes, de otro, constituyen los dos elementos básicos de un estado democrático de derecho, los que permiten diferenciarlo de un estado autoritario o totalitario. En este caso, garantías constitucionales básicas como la presunción de inocencia, el debido proceso y el imperio de la ley parecen ser letra muerta. Del mismo modo, la investigación judicial parece servir como instrumento de dudosos intereses políticos del poder ejecutivo.
A diferencia de la República Federal de Alemania, Colombia ha vivido la mayor parte de su vida contemporánea en un "Guantánamo permanente", en el que las razones de estado y el combate (por medios legales y extralegales) a los enemigos políticos han primado sobre lo que el constitucionalista alemán Carl Joachim Friedrich denomina el principio básico del constitucionalismo, esto es, la dignidad humana. En esto yace el fundamento de la superioridad ética de un estado democrático de derecho cuando se le compara con un régimen dictatorial. Los defensores del orden constitucional desarrollado en la Carta de 1991 y los intelectuales críticos que defienden un orden democrático y justo, que es hoy en Colombia un proyecto político, una utopía, deben permanecer vigilantes. Existen razones fundadas para pensar que aquí se trata de un caso de persecución o, como planteaba Otto Kirchheimer, de "justicia política".
Andrés Hernández Vásquez
Abogado, Licenciado en Filosofía y Letras,
Candidato a Doctor en Ciencias Políticas
Universidad de Maguncia, República Federal de Alemania
Carta del sociólogo alemán Andrej Holm contra la expulsión ilegal del Dr. Miguel Angel Beltrán Villegas
La expulsión y posterior detención del Dr. Miguel Ángel Beltrán fueron realizadas con base en una evaluación - controvertida hasta en organismos policíacos internacionales (http://www.heise.de/tp/r4/artikel/28/28110/1.html) - de archivos digitales que se adscriben a un comandante de la FARC. Se le acusa de una supuesta “infiltración” de círculos académicos en América Latina para someterlos al liderazgo de las FARC. El hecho que se cite sus investigaciones científicas sobre la guerra civil, que Colombia sufre desde hace medio siglo, como indicios para inculparlo demuestra que se trata de un intento de criminalizar un trabajo científico incómodo para el estado. Por ello, me sumo al pedido de una liberación inmediata del Dr. Miguel Ángel Beltrán Villegas.
En los últimos años, también en Europa han sido encarcelados varios/as científicos/as bajo la sospecha de actividades terroristas. En mayo de 2008 se detuvo a dos científicos de la Universidad de Nottingham, haciendo uso del “Terrorism Act” de Gran Bretaña, y amenazando con su deportación. La causa de ello fue que habían utilizado materiales legalmente accesibles para una investigación sobre Al-Quaeda (http://freehicham.co.uk/about-2/). En el mes de noviembre de 2008 fueron detenidos diez personas en la ciudad francesa de Tarnac, en el marco de unas llamadas investigaciones “anti-terroristas”. Uno de los detenidos es el filósofo francés Julien Coupat, que pasó más de seis meses en prisión preventiva. Las razones de su detención fueron la sospecha de que Coupat había publicado un libro calificado de “extrema izquierda”, “L'insurrection qui vient” (La insurrección venidera); además, la supuesta participación en un acto de interrupción del transito de trenes, que nunca pudo ser comprobada (http://tarnac9.noblogs.org/). Julien Coupat fue liberado por falta de pruebas.
En julio del año 2007, yo mismo fui detenido por supuestamente ser la “cabeza intelectual” de una “asociación terrorista”. También en mi caso, los indicios presentados en mi contra fueron mis investigaciones científicas, así como mi convicción de izquierdas, que por cierto jamás he escondido. Entretanto, el Bundesgerichtshof (suprema corte de justicia de Alemania) anuló mi detención y negó que hubiera una “sospecha fundada” de mi participación en un grupo “terrorista”.
Durante todos esos juicios fueron científico/as y sus métodos de trabajo los que se encontraban en el foco de las investigaciones policíacas. No podemos permitir que se sacrifique la ciencia crítica en el altar de la “guerra internacional contra el terror”.
La expulsión por parte de las instituciones mexicanas del Dr. Miguel Ángel Beltrán Villegas a Colombia, país en el cual seguimos presenciando graves violaciones de los derechos humanos, carece de cualquier sustento legal. Protesto en contra de esta expulsión ilegal realizada por el gobierno mexicano. Así mismo, exijo el respeto a la integridad física y psicológica del Dr. Miguel Ángel Beltrán Villegas y su retorno inmediato a México.
Dr. Andrej Holm
Instituto de Geografia Humana (Institut für Humangeographie)
Universidad de Frankfurt am Main
domingo 7 de junio de 2009
Cuenta Bancaria en apoyo al Dr. Miguel Angel Beltrán Villegas
Banco Davivienda - Colombia
A nombre de: David Beltrán Villegas
Cuenta de ahorros: 000500064472
(En poco tiempo esperamos tener una cuenta bancaria que facilite las transferencias internacionales).
jueves 4 de junio de 2009
Pronunciamiento del Grupo de Investigación Cultura, Política y Desarrollo Social de la Universidad de Antioquia
LOS FALSOS POSITIVOS CONTRA LA ACADEMIA Y LA INTELECTUALIDAD
RECHAZO A LA DETENCIÓN DEL PROFESOR MIGUEL ÁNGEL BELTRÁN VILLEGAS
El Grupo de Investigación Cultura, Política y Desarrollo Social, adscrito al Centro de Investigaciones Sociales CISH de a la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad de Antioquia, rechaza de manera categórica la deportación irregular de México y luego la detención arbitraria en Colombia del docente e investigador, sociólogo Miguel Ángel Beltrán Villegas, miembro destacado y activo por muchos años de nuestro Grupo de Investigación; así mismo ha sido uno de los artífices en la creación del Centro de Estudios Latinoamericanos “José Martí”, como uno de los proyectos académicos bandera del Grupo de Investigación. Con el propósito de posicionarlo y proyectarlo a la comunidad nacional e internacional hemos estado trabajando activamente con el profesor Miguel Ángel para efectuar intercambios académicos con la Unam y otros centros académicos Mexicanos, los cuales se pretendían concretar el próximo mes de octubre con la realización de un seminario internacional sobre América Latina: Escenarios, realidades y visiones de su presente.
La detención arbitraria por parte del Instituto de Extranjería Mexicana y la posterior deportación a Colombia del profesor Beltrán marcan el desenlace de más de un año de dilaciones y negativas de las autoridades mexicanas por regularizar la estadía de profesor Beltrán en su calidad de aspirante al postdoctorado, y es el comienzo de un proceso abierto por el gobierno colombiano contra éste catedrático con acusaciones y señalamientos temerarios que colocan a este destacado docente e investigador, como reo de una delirante política de seguridad nacional, que ahora no satisfecha con colocar el la picota pública a importantes sectores sociales y políticos opositores de las decisiones gubernamentales, pretende convertir a la inteligencia académica del país en su nuevo objeto de persecución y estigmatización, no solo de las cualidades intelectuales y profesionales de quienes cumplen labores investigativas y docentes en centros de educación superior, sino también de quienes tienen la noble tarea de promover el pensamiento y la critica en las fronteras de una disciplina, que como la sociología, está llamada a abrir espacios de reflexividad y razonamiento de nuestra maltrecha realidad nacional.
Nos preocupa que la detención del doctor Miguel Ángel Beltrán y su enjuiciamiento público por parte del alto gobierno, sin que mediara un proceso jurídico, haga parte de una nueva oleada de señalamientos, estigmatizaciones, persecución y judicialización de intelectuales y estudiosos de la disciplina sociológica, que en su labor investigativa y académica universitaria, asumen compromisos con el pensamiento y la verdad.
Quisiéramos creer como profesores e investigadores universitarios, y como sociólogos de profesión, que esta retención del colega y amigo, profesor Miguel Ángel Beltrán Villegas, no sea el inicio de una variante de los falsos positivos, tristemente conocidos en la reciente realidad nacional, pero esta vez con imputaciones y condenas públicas contra la inteligencia académica nacional.
Reconocemos en el profesor Beltrán Villegas a un académico, a un investigador de la historia y las ideas de Colombia y América Latina, así como también vemos en su trabajo pedagógico un decidido interés por orientar a las jóvenes generaciones en el conocimiento de las teorías sociológicas con el fin de comprender nuestra difícil y convulsionada situación nacional.
Nos sumamos al eco de cientos y miles de profesionales de las ciencias sociales, profesores universitarios, investigadores y estudiantes de Colombia, América Latina, Europa y Norteamérica que han levantado su voz para repudiar la detención arbitraria del doctor Miguel Ángel Beltrán Villegas, y para exigir a las autoridades colombianas las garantía procesales ajustadas al derecho, y el respeto a la vida humana e intelectual del detenido.
Rechazamos el enjuiciamiento previo realizado por el presidente Uribe, el General Naranjo y el Fiscal General Iguarán, quienes junto con los medios de comunicación no han dudado en señalar y acusar al profesor Beltrán, sin respetar el derecho de todo ciudadano de la presunción de inocencia consagrada en nuestro ordenamiento jurídico y el derecho internacional.
Exigimos se le restituyan los derechos del profesor Beltrán Villegas y le sea devuelta su libertad para bien del pensamiento, la academia y la labor magistral en Colombia.
Firman, miembros del Grupo de Investigación Cultura, Política y Desarrollo Social.
Medellín, mayo 28 de 2009
PRONUNCIAMIENTO DE LA FLACSO - ECUADOR
COMUNICADO A LA OPINION PÚBLICA
El Doctor Miguel Ángel Beltrán, se encontraba realizando su estancia posdoctoral en la UNAM, cuando fue expulsado de manera ilegal de ese país, trasladado a Colombia en medio de una serie de irregularidades, y presentado ante los medios de comunicación como “alias Jaime Cienfuegos” guerrillero de las FARC-EP.
Miguel Ángel Beltrán es Doctor en Estudios latinoamericanos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Magíster en Ciencias Sociales en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) con sede en México y magíster en Historia y sociólogo de la Universidad Nacional. Licenciado en Ciencias de la Educación con especialidad en Ciencias Sociales de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. Es un intelectual que a lo largo de toda su carrera ha obtenido los más altos reconocimientos por su dedicación y la excelencia de su producción académica.
Como es de conocimiento público, tanto en la detención y expulsión de Miguel Ángel en México, como en el proceso jurídico que se le está adelantando en Colombia, se han presentado toda una serie de irregularidades. En México, fue expulsado obviando el proceso de extradición, primero porque no existe una condena en su contra, segundo porque la legislación mexicana prohíbe la extradición por delitos políticos y conexos. En Colombia, por otro lado, se ha violado de manera flagrante el derecho al debido proceso, la presunción de inocencia y el respeto al buen nombre, al haber sido presentado, tanto por las autoridades colombianas como por los medios de comunicación, como un peligroso terrorista, sin que exista un dictamen judicial que justifique tal afirmación.
Esto se da en un contexto en el que cada vez mas intelectuales y académicos están siendo judicializados, como represalia por su posicionamiento ético y crítico ante la dramática realidad colombiana -además de las constantes persecuciones políticas a sindicalistas, indígenas, estudiantes y organizaciones de derechos Humanos-. Se advierte del riesgo y vulnerabilidad de los académicos que centran sus atenciones investigativas en temáticas como el conflicto y la violencia en diversas sociedades latinoamericanas.
Con esta adhesión nos unimos al llamado internacional que expresan múltiples organizaciones de intelectuales e instituciones académicas, dirigido a todas las autoridades competentes, a las organizaciones de derechos humanos, a la comunidad académica internacional y a la sociedad civil colombiana, para tomar todas las medidas necesarias que garanticen la libertad y protección de Miguel Ángel, restituyendo de inmediato sus plenos derechos y realizando las rectificaciones del caso.
Firmamos
Franklin Ramírez Gallegos
Docente FLACSO-Ecuador
Valeria Coronel
Docente FLACSO-Ecuador
Guilloume Long
Docente FLACSO-Ecuador
Soledad Vares
Antropóloga
Investigadora FLACSO-Ecuador
Juan Viteri
Antropología visual
Docente FLACSO-Ecuador
Isabel Ramos
Comunicadora
Docente FLACSO-Ecuador
Luciano Martínez
Sociólogo
Docente FLACSO-Ecuador
Fernando García
Antropólogo
Docente FLACSO-Ecuador
Felipe Burbano
Sociólogo
Docente FLACSO-Ecuador
Marco Villareal
Periodista
Docente FLACSO-Ecuador-Universidad Central
Jorge Andrés Cancimance López
Trabajador Social
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Jorge Forero
Sociólogo
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Otto Colpari Cruz
Sociólogo
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Rocio Orlando
Periodista
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Ana María Carillo
Artista
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Gabriela Navas
Arquitecta
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Andrea Robertsdotter
Artista
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Sofía Cordero
Politóloga
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Cristina Mogollón
Comunicadora
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Fernando Torres
Abogado
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Tania María Fernández
Comunicadora
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Susan Velasco
Comunicadora Social
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Mayra Moreno Barajas
Antropóloga Visual
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Jairo Arcos
Estudios de la ciudad
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Miguel Rivera
Antropología visual
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Álvaro Mantilla
Psicólogo
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Jaime Guerrero
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Bolívar Lucio
Sociólogo
Editor FLACSO-Ecuador
Ana Rowao
FLACSO-Ecuador
Luis Alberto Terajo
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Ruth García González
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Ana Luz Ávila
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Alejandra Espinosa
Psicóloga
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Jaime Sánchez
Artista Visual
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Anna Schmitt
Socióloga
Universidad de Egra vald´Essomme, Francia
Sandra Patricia Pedraza
Socióloga
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Priscila Salas
Socióloga
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Verónica Velásquez
Trabajadora social
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Gabriel Villafuerte Manzano
Diplomático
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Carlos Ortega
Politólogo
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
René Escobar
Sociólogo
FLACSO-Ecuador
Cristobal Bosmato
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Jesús Albujo
FLACSO-Ecuador
Giovanny Pucha
Agrónomo
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Yolanda Alfaro Aramayo
Socióloga
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Leidy Marcela Reyes
Ecóloga
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Paola Valenzuela
Geógrafa
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Harvey Criollo
Sociólogo
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Edgar Molina
Ambientalista
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Patricia Riva
Antropóloga
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Jimena Sasso
Politóloga
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Carlos Mauricio Calpa
Economista
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Camilo Mongua
Licenciado en Ciencias Sociales
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
David Zaldumbide Rueda
Economista
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Marcia Ushiw
Sociología
Universidad Central del Ecuador
María Laspina
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Francisca Luengo
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Martha Auzaga
Socióloga
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Camilo Marquez
Sociólogo
Investigador FLACSO-Ecuador
Juan Pineda Medina
Biólogo-sociólogo
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Carlos Morales
Licenciado en turismo histórico
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Sofía Gordon
Licenciado en turismo histórico
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Sergio Ernesto García
Politólogo
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Violeta Montellano
Antropóloga
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Adrian Cornejo
Sociólogo
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Alexei Páez
Politólogo
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Lama Alibrahim
Socióloga
Asistente FLACSO-Ecuador
Elena Galvez
Historiadora
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Elba Maldonado
Gestora local
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Antonio Villarivel
Economista
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Eduardo Albán
Comunicador Social
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Paola Floril
Socióloga
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Elsa López
Biblioteca FLACSO-Ecuador
Ricco Recoina
Antropóloga
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
María Alejandra Auza
Comunicadora
Estudiante de maestría FLACSO-Ecuador
Oscar Raul Ospina
Politólogo
Investigador y consultor
Comunicado del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales
Secretaría Ejecutiva
COMUNICADO
A la comunidad académica latinoamericana y caribeña.
A la comunidad académica internacional.
A las autoridades nacionales de México y Colombia
La Secretaría Ejecutiva del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, CLACSO, rechaza enfáticamente la detención en México y su posterior deportación a Colombia del PROFESOR DOCTOR MIGUEL ÁNGEL BELTRÁN VILLEGAS.
Del mismo modo, exige a las autoridades nacionales de ambos países a respetar los debidos procedimientos jurídicos y garantías de derechos que exigen sus respectivas constituciones nacionales. La detención y deportación del Profesor Beltrán Villegas es una brutal e inaceptable agresión a toda la comunidad académica internacional. Por tal motivo, la rechazamos y condenamos, exigiendo su inmediata libertad.
Distribuimos y acompañamos las palabras de diversos colegas de instituciones asociadas a nuestra red regional, expresadas en dos cartas públicas adjuntas al presente comunicado.
Emir Sader - Secretario Ejecutivo
Pablo Gentili - Secretario Ejecutivo Adjunto
Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales - CLACSO
miércoles 3 de junio de 2009
PERSECUCIÓN Y CRIMINALIZACIÓN DE ACADÉMICOS
Fuente:ROCÍO MÉNDEZ
Junio 2 de 2009
La persecución de académicos y la criminalización de la disidencia política están detrás de la expulsión del investigador de origen colombiano Miguel Ángel Beltrán, denunciaron profesores, analistas políticos y defensores humanitarios reunidos en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, quienes cuestionaron si ésta práctica común del régimen de Álvaro Uribe será ahora la ruta que tomará el gobierno de Felipe Calderón; ¿comenzaremos a observar la cacería de intelectuales en las universidades públicas?, se preguntaron.
Tras demandar un pronunciamiento de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y mayor firmeza de las autoridades universitarias ante la expulsión del Dr. Miguel Ángel Beltrán Villegas del pasado 22 de mayo, Oscar González, activista humanitario, advirtió sobre los riesgos del fortalecimiento de la capacidad represiva en México ante el deterioro de la vida por causa de la crisis.
Desde la perspectiva del analista internacional Carlos Fazio, la región se ha montado en la guerra contra el terrorismo a escala internacional encabezada por los Estados Unidos y la entrega del Dr. Beltrán a las autoridades colombianas es resultado de una operación de estado que oscila entre el Plan Colombia y la Iniciativa Mérida.
Con base en la Alianza para la Prosperidad y la Seguridad de América del Norte, acordada por los gobiernos de Canadá, Estados Unidos y México, el movimiento de los extranjeros es vigilado en tiempo real, a decir del también profesor de la Facultad de ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.
Fazio señaló que de acuerdo a las estrategias diseñadas en el Plan Puebla Panamá y la Iniciativa Mérida, se han construido un par de cinturones internos de control y concentración de la migración indocumentada, que va de costa a costa y de Veracruz hasta Acapulco, cruzando tierras poblanas, hasta cerrar el círculo en el sureste de nuestro país. Este cordón también ha cercado los movimientos de insurrección social en Guerrero, Chiapas y Oaxaca, agregó.
Es notorio, advirtieron representantes del organismo Sin Fronteras, el endurecimiento de las políticas migratorias en México; cada vez son más las violaciones a los derechos humanos que sufren los ciudadanos extranjeros ya sea por grupos delincuenciales, cuerpos policiacos y hasta por el propio Instituto Nacional de Migración.
La impunidad también deja en la indefensión a los ciudadanos de otras naciones, en especial si no tienen documentos legales para estar en nuestro país, porque denunciar cualquier abuso significa deportación inmediata.
Finalmente, los académicos y representantes de organismos humanitarios expresaron su preocupación ante la posibilidad de que el Dr.. Beltrán pudiera ser víctima de la tortura y que no se le respeten sus garantías individuales en Colombia.
lunes 1 de junio de 2009
Comunicado Universidad de Antioquia
Miguel Ángel Beltrán Villegas fue profesor de la Universidad de Antioquia, a la cual se vinculó a través de un Concurso Público de Méritos, superando con alta suficiencia cada una de las etapas.
El doctor Beltrán Villegas estuvo adscrito al Departamento de Sociología entre 1999 y 2005. Renunció a la Universidad para vincularse a la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá.
Durante su permanencia en la Universidad de Antioquia, el doctor Beltrán Villegas, fue un destacado docente, conformó grupos de investigación interdisciplinarios de amplia trayectoria y pertinencia social.
La Universidad de Antioquia espera que el proceso con las autoridades, en el que se ve involucrado el doctor Miguel Ángel Beltrán Villegas, sea resuelto en el menor tiempo posible y de acuerdo con todas las normas y garantías constitucionales y legales.
Medellín, mayo 27 del 2009
domingo 31 de mayo de 2009
Pronunciamiento de la Asociación Latinoamericana de Sociología por la detención del Dr. Miguel Angel Beltrán Villegas
Expresamos así nuestra adhesión conducente a la inmediata protección de la vida y libertad de Miguel Ángel Beltrán, como así nuestro más firme rechazo a toda acción antidemocrática violenta por fuera de las convenciones y regulaciones constitucionales que rigen la protección inalienable de los derechos humanos nacionales e internacionales.
Con esta adhesión nos unimos al llamado internacional que expresa contundentemente la Universidad Nacional Autónoma de México, dirigido a todas las autoridades involucradas para que lleven a cabo todas las medidas necesarias que efectivicen su libertad y protección restituyendo de inmediato sus plenos derechos. Estaremos atentos en nuestro XXVII Congreso sobre el cumplimiento de las exigencias planteadas.
Nuestros abrazos solidarios,
p/ COMITÉ DIRECTIVO ALAS
Jaime Preciado Coronado
p/ COMITÉ ORGANIZADOR XXVII ALAS
Alberto Bialakowsky
Condenan a los gobiernos de Uribe y Calderón por echar al catedrático
Es intachable y pacífico, aseguran ex compañeros de maestría.
Emir Olivares Alonso
El profesor Miguel Ángel Beltrán Villegas "fue víctima de la flagrante violación a sus derechos humanos, en una acción presuntamente organizada por los gobiernos de Colombia y México", consideraron docentes e investigadores de universidades de América Latina, quienes fueron sus compañeros de maestría en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales sede México, en la década de los 90.
En una misiva hecha pública por el comité para la liberación de Beltrán Villegas, denunciaron que cuando el gobierno mexicano lo expulsó del país "violó de manera grave" el derecho a la audiencia, de inconformarse ante una resolución de autoridad y, sobre todo, a la presunción de inocencia.
Cuestionaron que la administración de Álvaro Uribe haya dejado salir al ahora acusado de presuntos nexos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) si contaba con información en su contra.
“Si, como señala el gobierno colombiano, tenía información que comprometía la actividad de Miguel, ¿cómo salió para hacer su estancia posdoctoral sin impedimento alguno? ¿Cómo transcurrió un largo año y algunos minutos antes el día 22 (de mayo) para que cayeran en la cuenta que ‘era un terrorista sofisticado’? Esta fragilidad institucional ratifica únicamente que cuando se abandonan las prácticas democráticas para ceder el espacio a la retórica del terror, hasta el ciudadano común y corriente está expuesto a las veleidades del autoritarismo.”
Los ex compañeros del colombiano –entre quienes se encuentran Marisa von Bülow, del Instituto de Ciencia Política de la Universidad de Brasilia, Brasil; Sara Makowski, de la Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco, México; Adrián Acosta, de la Universidad de Guadalajara, México, y Aníbal Viguera, de la Universidad Nacional de La Plata, Argentina– aseveraron que Beltrán es un estudioso de la sociología, historiador, latinoamericanista, pero “sobre todo un humanista comprometido.
"Es un analista crítico de la vida social, un fino y sensible investigador que, para fortuna de quienes hemos compartido con él la formación académica, es además generoso. Y esa generosidad hace que sea en el debate abierto donde Miguel ha expresado y expresa su opinión informada, ilustrada, basada no en fines últimos, sino en tercas realidades; las nuestras, las de esta América Latina desigual, excluyente, violentada por la retórica del miedo, que también es una derrota del estado de derecho".
Agregaron que no les queda "la menor duda" de que el colombiano "es una persona moralmente intachable, solidaria, sencilla y pacífica. No merece el linchamiento mediático del que ha sido objeto ni la amenaza que se cierne en su contra".
Legisladores exigen a la titular del INM un informe sobre el caso del sociólogo colombiano
Violaron autoridades la Carta Magna al expulsar a Beltrán Villegas, acusa el PRD.
Andrea Becerril
La Comisión Permanente del Congreso de la Unión analiza, a propuesta del Partido de la Revolución Democrática, el caso del catedrático colombiano Miguel Ángel Beltrán Villegas, expulsado del país y entregado al gobierno de Alvaro Uribe en un "procedimiento irregular, en el que se violaron sus derechos humanos".
Legisladores perredistas demandaron que el Congreso solicite a la comisionada del Instituto Nacional de Migración (INM), Cecilia Romero, un informe pormenorizado del procedimiento que se siguió el pasado 22 de mayo, cuando ocurrió la expulsión. "Es claro que se cometió un atropello, una persecución política disfrazada de legalidad", advirtió el diputado Cuauhtémoc Sandoval, uno de los firmantes del punto de acuerdo que el miércoles pasado fue turnado a comisiones de la Permanente.
Agregó que espera que la propuesta se dictamine pronto, para aclarar ese "oscuro episodio", que ha puesto en riesgo la vida de Beltrán Villegas, a quien el gobierno colombiano acusa de pertenecer a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FARC).
En el punto de acuerdo, los perredistas destacan que se trata de un intelectual de prestigio, quien de 1993 a 1997 estudió en nuestro país la licenciatura y la maestría en sociología. Luego regresó a Colombia, donde fue profesor en las universidades públicas de Cauca, Antioquia y Bogotá.
Después fue invitado por el Centro de Estudios Latinoamericanos para ampliar su estancia académica en México.
Recientemente realizaba investigaciones en las áreas de la sociología y la historia mexicanas, como parte del programa de desarrollo posdoctoral de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.
Los legisladores señalaron que el 22 de mayo el catedrático acudió a las instalaciones del INM, adonde había sido citado para renovar la visa, pero fue detenido y puesto en un avión que lo llevó a Colombia. Con ello, agregaron, se violó la Constitución Política, ya que en ningún momento se procuró resguardar sus garantías individuales, entre ellas la de debido proceso o el principio de presunción de inocencia.
Se violentó además, resaltaron, la Ley General de Población y su reglamento. "Adicionalmente, el INM, en un acto de malabarismo diplomático, evitó la aplicación del tratado de extradición celebrado con la República de Colombia, donde se establece claramente que ninguna persona puede ser extraditada por delitos políticos o aquellos hechos que les sean conexos, como es el caso que nos ocupa".
En el punto de acuerdo, que suscriben el coordinador perredista Javier González Garza y los diputados Alfonso Suárez del Real, Humberto Zazueta, Armando Barreiro y Cuauhtémoc Velasco, se insiste en que "las autoridades migratorias mexicanas han causado un grave daño a nuestro país", ya que es un caso "de persecución política".
Aseveraron que se supeditó la "justicia mexicana a la paranoia monomaniaca del terrorismo que sufre la derecha en el mundo".
Advirtieron que, "gracias a la inmoralidad del gobierno mexicano, Beltrán Villegas se encuentra en un grave peligro".
Demandaron que la Permanente solicite también al Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos que dé seguimiento al proceso contra Beltrán en Colombia, con el fin de garantizar su integridad personal.
sábado 30 de mayo de 2009
Estudiantes de posgrado acusan de "rastrero" al gobierno de Calderón por la expulsión
Exigen a la embajada de Colombia el retorno a México del profesor Miguel Ángel Beltrán
Emir Olivares Alonso
"De nuestra comunidad se lo llevaron, en nuestra comunidad lo queremos", fue el grito con que estudiantes de posgrado de la Universidad Nacional Autónoma de México y el Colegio de México se manifestaron frente a la embajada de Colombia para rechazar la expulsión del colombiano Miguel Ángel Beltrán Villegas, efectuada el pasado 22 de mayo, y exigieron al gobierno de aquella nación su liberación inmediata.
Agrupados en el Comité para la Liberación de Miguel Ángel Beltrán Villegas –acusado por el gobierno de Álvaro Uribe de ser integrante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, quien realizaba una estancia posdoctoral en la máxima casa de estudios–, alrededor de 70 estudiantes informaron que interpusieron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y Amnistía Internacional sendas quejas a fin de que se pronuncien por este hecho "que violó las garantías fundamentales de nuestro compañero".
Con la consigna de "presos políticos, libertad", indicaron que la única manera en que saben del colombiano –que está preso en un penal de su nación– es mediante sus abogados, a quienes Beltrán Villegas entregó un testimonio escrito (publicado ayer por La Jornada) en el que denuncia la manera "anómala y violenta" con que las autoridades migratorias mexicanas lo expulsaron del país.
Los manifestantes se colocaron cubrebocas con leyendas como "no más censura" y "no a la peste de Uribe"; además en un performance tiraron libros al suelo, también con cubrebocas, para criticar que el gobierno colombiano criminaliza y ve como enemigo el pensamiento crítico y libre.
Sobre la entrada de la sede diplomática se pudieron observar algunas obras de Antonio Gramsci y Carlos Marx, y títulos como Las clases sociales en América Latina, editado por la UNAM o El Estado y la sociedad capitalista.
"El gobierno mexicano debe dar la cara por su proceder rastrero y explicar por qué violó las leyes que asistían a nuestro compañero. Y Colombia debe explicar, entre otras cosas, por qué su actividad policiaca se basa en un estado de excepción en que el presunto inculpado no tiene el menor derecho de saber que se le investiga", señalaron los manifestantes.
Con mantas y carteles en los que se leían consignas como "el pensamiento crítico no es terrorismo; la criminalización del pensamiento sí", "Militarización no es seguridad; ningún ejército defiende la paz" y "Censura nunca más", los estudiantes dijeron que gobiernos como los de Uribe y Felipe Calderón "satisfacen sus deseos de poder y grandeza con el manejo abusivo e ilegal de las instituciones estatales, que dejan de servir a los ciudadanos para compensar las demandas unipersonales de redentores artificiales (como ellos)".
Daniel Inclán, integrante del comité, señaló que ahora las autoridades colombianas basan la acusación contra Beltrán Villegas por una USB que el inculpado portaba desde México en la que presuntamente hay documentos ligados con el ultimado líder de las FARC Raúl Reyes. "Le han montado los supuestos documentos porque llevaba una memoria USB en su mochila, pero es ilógico. ¿Quién llevaría al Instituto Nacional de Migración una USB con pruebas que lo puedan inculpar?"
Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad se pronuncian: Solidaridad con Miguel Ángel Beltrán Villegas
Miguel Ángel Beltrán Villegas, investigador colombiano formado en la UNAM, es al parecer uno de los 500 académicos e intelectuales mencionados en la computadora mágica de Raúl Reyes, que cada vez encuentra el modo de adaptarse a las necesidades represivas del gobierno de Uribe, ahora con la total y arbitraria complicidad de Felipe Calderón.
Responsabilizamos a Felipe Calderón de cualquier daño, físico o moral que recaiga sobre el doctor Beltrán y exigimos que interceda por su devolución inmediata a México, donde dejó inconclusas sus investigaciones de posdoctorado.
Por la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad: Jorge Turner, Víctor Flores Olea, María Guerra, Ana Esther Ceceña, José Steinsleger, Carlos Fazio, Gilberto López y Rivas, José Francisco Gallardo, Héctor Díaz-Polanco, Ana María Aragonés, Francisco López Bárcenas, Hugo Moldiz, Rafael Puente, Carmen Guardia, Catalina Eibenschutz, Daniel Inclán, Magdalena Gómez, Enrique Rajchenberg, María Atilano, Ana Silvia Robles Corona, Rebeca Peralta Mariñelarena, Alicia Castellanos Guerrero, Víctor García Zapata, Carlos Beas Torres, Luciano Concheiro Bórquez, Camilo Pérez Bustillo, Sarahí Ángeles, Carolina Oropeza Venegas, Nayar López Castellanos, Margarita Favela Gavia, Miguel Valencia, Adriana Matalonga, Maricarmen Montes, Walter Martínez, Josefina Morales, Marco Velázquez, José Alfonso Suárez del Real y Aguilera, Ricardo Melgar Bao, Isabel Sanginés, René Torres Bejarano, Elena Kahn, María Fernanda Campa, Félix Hernández Gamundi, Emilio Reza, Cristina Steffen, Enrique Cortés, J. Enrique González Ruiz, Miguel Socolovsky, Ignacio Enrique Peón Escalante y Fabio Barbosa
El Correo Ilustrado - La Jornada, 29 de mayo - 2009
Docentes e investigadores de América Latina se pronuncian: TODOS SOMOS MIGUEL ANGEL BELTRAN VILLEGAS
A LA OPINION PÚBLICA
El día 22 de Mayo de 2009 el Dr. Miguel Angel Beltrán Villegas, sociólogo, historiador, latinoamericanista y sobre todo un humanista comprometido, fue víctima de la flagrante violación de sus derechos humanos y de sus garantías individuales en una acción presuntamente organizada por los gobiernos de Colombia y México.
Miguel Ángel Beltrán Villegas estaba en México de manera legal realizando una residencia posdoctoral en el CELA de la Universidad Nacional Autónoma de México; acucioso y metódico investigador de la realidad latinoamericana, su estancia formaba parte de ese proceso de consolidación del gran analista de la realidad social que ya es. Un proceso trunco de hecho porque el gobierno mexicano, a través del Instituto Nacional de Migración, optó por cancelar de manera expedita sus derechos, expulsándolo directamente a Colombia. Con ello se violaron de manera grave las garantías de derecho de audiencia, de inconformarse ante una resolución de la autoridad y sobre todo, la presunción de inocencia en el caso de una petición de un tercero frente a un ciudadano. Un estado que vulnera derechos fundamentales pone en grave riesgo su calidad democrática y siembra la duda sobre la fortaleza de sus instituciones judiciales, cuando estas se ven compelidas a actuar bajo la presión mediática del discurso seguritario.
Miguel Ángel Beltrán Villegas es un analista crítico de la vida social; un fino y sensible Investigador que, para fortuna de quienes hemos compartido con él la formación académica, es además generoso. Y esa generosidad hace que sea en el debate abierto donde Miguel ha expresado y expresa su opinión informada, ilustrada, basada no en fines últimos sino en tercas realidades; las nuestras, las de esta América Latina desigual, excluyente, violentada por la retórica del miedo que también es una derrota del estado de derecho. Si como señala el gobierno colombiano, tenían información que comprometía la actividad de Miguel, ¿cómo así salió para hacer su estancia posdoctoral sin impedimento alguno?, ¿cómo fue que transcurrió un largo año y algunos minutos antes el día 22 para que cayeran en la cuenta que “era un terrorista sofisticado”? Esta fragilidad institucional ratifica únicamente que cuando se abandonan las prácticas democráticas para ceder el espacio a la retórica del terror, hasta el ciudadano común y corriente está expuesto a las veleidades del autoritarismo.
Miguel Ángel Beltrán Villegas es además un hombre bueno. A quienes nos ha honrado con el privilegio de su amistad y la discusión académica, no nos queda la menor duda que es una persona moralmente intachable, solidaria, sencilla y pacífica; un hombre bueno que no merece el linchamiento mediático del que ha sido objeto, como tampoco merece la amenaza que se cierne sobre él.
Quienes hoy suscribimos la presente misiva, compañeros y amigos de Miguel Angel, de la IX generación de la Maestría en Ciencias Sociales de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, sede Académica de México; apelando al espíritu que dio a la academia refugio en las horas negras de las dictaduras del cono sur, apelando a la sensibilidad de los hombres y mujeres de bien, a los que se llaman demócratas sin que un hilo de hiel les corra por los labios, nosotros decimos NO: No a la detención de Miguel Ángel Beltrán Villegas; No a la cancelación de sus derechos. Condenamos la grave violación de los derechos de Miguel Ángel Beltrán Villegas. Exigimos garantías plenas para su integridad física y mental. Si lo que hoy está en juicio es el pensamiento crítico y democrático, entonces TODOS SOMOS MIGUEL ANGEL BELTRAN VILLEGAS.
Marisa von Bülow
Profesora
Instituto de Ciencia Política
Universidade de Brasilia
Brasil
Aníbal Viguera
Profesor Investigador. Vicedecano
Facultad de Humanidades
Universidad Nacional de La Plata
Argentina
Mario César Constantino Toto,
Investigador TC,
Universidad Veracruzana Intercultural
Veracruz
México
Martha Vicente Castro
Socióloga
Investigadora de la A.C.S. Calandria
Lima, Perú
Martin Tanaka
Investigador Asociado
Instituto de Estudios Peruanos
Lima, Perú
Laura C. Salazar
Docente Investigadora
CIDES-UMSA
La Paz, Bolivia
Sara Makowski
Profesora Investigadora
Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco,
Distrito Federal México
Mario Francis Navarro
Profesor Investigador
Universidad de San Martín y Universidad de Córdoba
Argentina
Ricardo Pérez-Luco Arenas
Académico Departamento de Psicología
Universidad de La Frontera
Chile
Adrián Acosta Silva
Profesor-investigador
Universidad de Guadalajara, México
Jorge Hernández L.
Profesor Titular
Universidad del Valle
Cali, Colombia
Osmar A. Gonzales Alvarado
Profesor de la Universidad Nacional de San Marcos
Lima, Perú
Julian Bertranou
Escuela de Política y de Gobierno
Universidad Nacional de San Martín
Argentina
Norma Alejandra Maluf
Investigadora
Profesora asociada
Flacso
Ecuador
Fredy Rivera Vélez
Profesor Investigador
Flacso
Ecuador
Alicia Lissidini
Profesora
Escuela de Política y Gobierno
Universidad Nacional de San Martín
Argentina
Marcela Rios Tobar
PhD en Ciencia Política
Universidad de Wisconsin
Estado Unidos
Manuel Rivera
Profesor Titular
Escuela de Ciencia Política
Universidad de San Carlos
Guatemala
Ruth Lucio
Directora Nacional
Salud de Altura
Ecuador
Jorge Kafka Zúñiga
Investigador
Transparencia Bolivia
La Paz, Bolivia.
viernes 29 de mayo de 2009
COMUNICADO DE LOS PROFESORES Y PROFESORAS DEL DEPARTAMENTO DE SOCIOLOGÍA DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA
Por supuesto, no nos compete pronunciarnos sobre los cargos que le han sido atribuidos al profesor Beltrán, ampliamente publicitados por la prensa colombiana, y sobre los que deberán pronunciarse los tribunales competentes. No dudamos, en cambio, en expresar nuestro rechazo a cualquier forma de violencia física o simbólica que contradice las fibras más íntimas de quehacer académico
Pero por razones éticas no podemos mantener silencio frente al desconocimiento del artículo 29 de la Constitución Colombiana sobre “el debido proceso” que establece, entre otros, los siguientes preceptos: “Nadie podrá ser juzgado sino conforme a las leyes preexistentes al acto que se le imputa, ante juez o tribunal competente y con observancia de la plenitud de las formas propias de cada juicio […]. Toda persona se presume inocente mientras no se le haya declarado judicialmente culpable […]”.
Nos extraña entonces que el Presidente de la República, en su agradecimiento al Presidente de México, condene anticipadamente al ciudadano Miguel Ángel Beltrán de cargos como los siguientes: “Este ciudadano, convertido en terrorista, era profesor de sociología y en lugar de estar en la discusión ideológica estaba en el asesinato y el secuestro[…]”. (Página Web Presidencia de la República).
Lamentamos y nos preocupa que los principales medios de comunicación escritos hayan optado en este caso por ignorar la presunción de inocencia del profesor Beltrán en titulares y artículos que parecen dar por sentado lo que tendría que establecerse: ‘Cienfuegos’, El Asesor De 'Reyes' (Archivo - Archivo digital eltiempo.com http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-3456988) ; Capturan en México a miembro de la comisión internacional de las Farc (El Espectador, 22 de mayo, http://www.elespectador.com/articulo142123-capturan-mexico-miembro-...) 'Jaime Cienfuegos', sociólogo que trabajaba como profesor en la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam), fue expulsado de ese país y capturado el viernes por la noche en el aeropuerto Eldorado de Bogotá. (http://www.eltiempo.com/colombia/justicia/ARTICULO-WEB-PLANTILLA_NOTA_INTERIOR-5261509.html); Alias 'Jaime Cienfuegos' pidió licencia de un año en la Universidad Nacional para estudiar en México (http://www.eltiempo.com/colombia/justicia/ARTICULO-WEB-PLANTILLA_NOTA_INTERIOR-5261567.html)
Cabe aclarar, por otra parte, que al profesor Miguel Ángel Beltrán, la Universidad Nacional de Colombia le otorgó una comisión de estudios en el exterior (Resolución 101 de 2008), para realizar estudios postdoctorales en la Universidad Autónoma de México, a partir del primero de junio de 2008 hasta el primero de junio de 2009. Posteriormente le concedió una licencia no remunerada, a partir del primero de junio de 2009 hasta el 31 de mayo de 2010 (Resolución 643 de 2009 ).
Teniendo en cuenta los antecedentes mencionados, el claustro de profesores de sociología de la Universidad Nacional-Bogotá, solicita respetuosamente:
A las autoridades competentes: garantizar los derechos que, como persona y como ciudadano, le conceden a Miguel Ángel Beltrán la Constitución y las leyes colombianas.
A los medios de comunicación: publicar información objetiva e imparcial sobre este delicado asunto; y rectificar la información publicada que no corresponde a la verdad.
A la Procuraduría General de la Nación: vigilar el cumplimiento del debido proceso que actualmente se adelanta contra Miguel Ángel Beltrán.
Claustro de profesores y profesoras de sociología
Universidad Nacional de Colombia-Bogotá
28 de mayo de 2009
PRONUNCIAMIENTO DE LOS ESTUDIANTES Y EGRESADOS DE SOCIOLOGÍA DE LA UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA POR LA DETENCIÓN DEL PROFESOR MIGUEL ANGEL BELTRAN VILLEGA
Desde el pasado viernes 22 de mayo en la noche y hasta el día de hoy, la sensación de impotencia e indignación ha estado presente en egresados y estudiantes de sociología de la Universidad de Antioquia, quienes tuvimos la fortuna de recibir clases con el profesor Miguel Ángel Beltrán Villegas.
El profesor llegó al departamento de Sociología en el año 1999 y permaneció durante seis años en la Universidad, bajo su dirección estuvieron los cursos de Introducción a la Sociología, Sociología Política, Sociología Latinoamericana y Teoría Sociológica Hoy; además impulsó diversas iniciativas como el boletín Debates Sociológicos, la revista Kábala Krítica, el foro sociológico y la realización de diversos seminarios académicos con la presencia de prestigiosos intelectuales nacionales e internacionales.
La indignación es apenas obvia cuando durante todo el fin de semana vimos y escuchamos con sorpresa, los maltratos que se le hicieron al profesor, vulnerando sus derechos fundamentales, acusándolo de “ser uno de los terroristas más peligrosos del país”, despojándolo así de toda su trayectoria académica, intelectual y de sus calidades humanas. Los medios de comunicación, de manera desvergonzada, lo tachan de terrorista y guerrillero, desconociendo su imagen de destacado pensador, que ha pasado gran parte de su vida reflexionando críticamente sobre las situaciones políticas que nuestro país ha vivido en su historia y que puede verse reflejada en su producción académica.
Como egresados y estudiantes de sociología manifestamos, de manera abierta, que las clases y asesorías con el profesor Miguel Ángel siempre fueron un deleite para la generación de conocimiento, sus permanentes búsquedas pedagógicas sembraron en nosotros la pasión por una sociología comprometida con la construcción de relaciones humanas más justas; proponía un diálogo abierto que nos orientó a un pensamiento crítico, su relación y disposición para con los estudiantes se desarrolló siempre en un clima de absoluto respeto y, por supuesto, sin ninguna invitación a pertenecer a algún grupo armado. Reiteramos esto para controvertir las acusaciones que pesan en su contra sobre el “reclutamiento” o incitación a los estudiantes universitarios para hacer parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Reiteramos el aprecio al profesor que con su disciplina y rigor académico propició espacios de pensamiento sobre la realidad social y política, y con su respeto posibilitó la disertación y reflexión permanente, en un país donde cada vez se instrumentaliza más el conocimiento y donde, al parecer, es “peligroso” pensar.
FIRMAS:
Catalina María Tabares Ochoa, Egresada de Sociología, Universidad de Antioquia
Carlos Andrés Aristizabal Botero, Egresado de Sociología, Universidad de Antioquia
Paola Andrea Gaviria Carmona, Egresada de Sociología, Universidad de Antioquia
J. Andrés Colorado Vélez, Egresado de Sociología, Universidad de Antioquia
Fabian Alirio Mazo Elorza, Egresado de Sociología, Universidad de Antioquia
Mary Luz Marín posada, Egresada de Sociología, Universidad de Antioquia
Elizabeth Vélez González, Egresada de Sociología, Universidad de Antioquia
Heidy Cristina Gómez Ramírez, Egresada de Sociología, Universidad de Antioquia
María Ochoa Sierra, egresada de Sociología, Universidad de Antioquia
Marcela Jaramillo Posada, Egresada de Sociología, Universidad de Antioquia
Stefani Castaño Torres, Egresada de Sociología, Universidad de Antioquia
Mario Alberto Duque Cardozo, Egresado de Comunicación Social
Héctor David Morales Castrillón, Egresado de Sociología, Universidad de Antioquia
Paula Andrea Suescún Alvarez, Egresada de sociología, Universidad de Antioquia
Viviana Cano Chica, Egresada de Sociología, Universidad de Antioquia
Henry Andrés Gómez Restrepo, Egresado de Sociología, Universidad de Antioquia
Diana Patricia Cárdenas Quintero, Egresada de Sociología, Universidad de Antioquia.
Edy Patricia Trujillo García, Egresada de Sociología, Universidad de Antioquia
Edwin De los rios Jaramillo. Egresado de sociología, Universidad de Antioquia
Maribel Fernández Agudelo, Egresada de Sociología, Universidad de Antioquia
Laura Cartagena Benítez, Estudiante de Sociología, Universidad de Antioquia
Gicela Muñoz Gañan, Egresada de Sociología, Universidad de Antioquia
Ángela Aguirre Londoño, Egresada de Sociología, Universidad de Antioquia
Alejandra Restrepo Molina, Egresada de Sociología, Universidad de Antioquia
Elsa Blair Trujillo, Sociologa de la U de A, Doctora en sociologia Université Catholique de Louvain, Bélgica,
Jóse Manuel Bedoya, Estudiante de antropología U de A, Grupo en epistemología y Metodologías de Investigación,
Hector David Morales Castillón, Sociólogo U de A,
Maritza Quiroz, Estudiante de Sociología Universidad de Antioquia,
Luisa Fernanda Botero Arbelaez, Arquitecta Universidad Nacional, Est de Maestria UNAL.
Alix Bibiana Gómez Vargas- Economista Universidad de Antioquia
Camilo Durango Espinal, Est de Antropología Universidad de Antioquia, Defensor Derechos Humanos.
Iván Darío Bedoya Caro, Ingeniero, Estudiante de Doctorado, Facultad de Ingeniería - Universidad de Antioquia
María Eugenia González Vélez, Est de Antropología Universidad de Antioquia.
Magali Andrea Montoya G, Profesional en Comercio Internacional, Estudiante de Sociología y Maestría en Educación Universidad de Antioquia.
Nazly Guarnizo Diaz, Administradora de Empresas, Empresaria Colombiana.
Rosa Ramírez, Sociologa, Est de Maestria, Facultad Latinoamerica de Ciencias Sociales – Argentina.
Ruth Alvarez, Estudiante de Historia. Universidad de Barcelona.
Corporación Comité Universitario de Derechos Humanos Gustavo Marulanda
jueves 28 de mayo de 2009
Comunicado leído hoy en protesta ante la Embajada de Colombia en México
De nuestra comunidad se lo llevaron, en nuestra comunidad lo queremos
Por el mundo se dejan sentir las tentativas autoritarias de un puñado de gobernantes que creen que ocupar un puesto público es lo mismo que decidir arbitraria e ilegalmente sobre la existencia de las personas que representan. Pequeños y grises satisfacen sus deseos de poder y grandeza a través del manejo abusivo e ilegal de las instituciones estatales, que dejan de servir a los ciudadanos para compensar las demandas unipersonales de redentores artificiales, como: Álvaro Uribe Vélez y Felipe Calderón Hinojosa. Los actos que violentan los derechos humanos y las garantías jurídicas de los ciudadanos, como en el caso que hoy nos convoca, el de Miguel Ángel Beltrán Villegas, sólo sirven a aquellos que no cuentan con otros medios más que las armas y la fuerza represiva del estado para legitimarse; aquellos que ven como principal enemigo al pensamiento libre y crítico que los cuestiona, los confronta, los devela en su mezquindad.
Hoy, las paredes la Universidad Nacional Autónoma de México, sus pasillos, su memoria, están marcados por un acto de injusticia y nos recuerdan todo los días una vertiginosa ausencia, la de un miembro de nuestra comunidad que no está entre nosotros porque permanece detenido ilegalmente en una cárcel de Colombia. Sus crímenes: reflexionar, creer que el mundo puede ser otro y que una vía para lograrlo es el pensamiento crítico. El vacío que dejó Miguel Ángel Beltrán Villegas desde el viernes 22 de mayo, nos remite inevitablemente a uno de los periodos más oscuros de la historia latinoamericana reciente, en la que miles de intelectuales fueron perseguidos, detenidos, muertos o desaparecidos por cuestionar el mundo injusto en el que vivían. Hoy, una vez más, el pensamiento libre y crítico es objeto de persecuciones políticas, de montajes ilegales para acusar sin fundamentos, para generar estigmatización social, para desacreditar una actividad que es fundamental para la construcción de una sociedad igualitaria y realmente libre.
Los fines de estos beodos del poder no tienen límites, hasta el cinismo les queda corto, su obscenidad desgarbada no vacila en poner en riesgo al Estado mismo con tal de lograr sus fantasías y construirse un mundo de ensueño en el que ellos son los nuevos reyes taumaturgos, léase: Uribe y Calderón. Ahora, el gobierno mexicano debe dar la cara por su proceder rastrero y explicar por qué violó todas las leyes que le asistían a nuestro compañero Miguel Ángel Beltrán Villegas; ahora, el gobierno colombiano debe explicar, entre muchas cosas, por qué su actividad policiaca se basa en un estado de excepción en el que el presunto inculpado no tiene el menor derecho a saber por qué se le investiga.
Ante la persecución del pensamiento crítico y la erosión de la totalidad de las relaciones sociales, nosotros, como comunidad académica no daremos la espalda y combatiremos, una vez más, con nuestras armas que son los libros, la crítica y las ideas, a aquellos que en sus obsesiones se empeñan en destruir a la investigación científica y humanista, una de las verdaderas vías para la resolución de los problemas sociales que nos aquejan.
Parte de esa lucha está en la restitución de los compañeros que nos han sido arrebatados violentamente como medida profiláctica. La ausencia de Miguel Ángel Beltrán Villegas en la comunidad del posgrado de estudios latinoamericanos de la UNAM, sólo será suturada cuando nuestro compañero regrese junto a nosotros, cuando pueda volver a recorrer los pasillos de la universidad en la que realizaba lo que mejor sabe hacer: construir un pensamiento libre que ayude a explicar y transformar la realidad latinoamericana.
¡DE NUESTRA COMUNIDAD SE LO LLEVARON, EN NUESTRA COMUNIDAD LO QUEREMOS!
El concejal de Bogotá y dirigente del Polo Democrático Alternativo rechaza la detención al profesor Miguel Angel Beltrán Villegas
El concejal de Bogotá y dirigente del Polo Democrático Alternativo Jaime Caycedo Turriago, rechazó la detención arbitraria del profesor de la Universidad Autónoma Nacional de México, Miguel Ángel Beltrán, quien fuera también docente de las universidades Nacional de Colombia y de Antioquia.
Caycedo, como exdocente de la Universidad Nacional de Colombia, hizo eco al manifiesto firmado por varios profesores universitarios quienes dan cuenta de la categoría intelectual y académica del profesor Beltrán y defienden su trayectoria personal y humana como alguien que ha seguido siempre el camino del debate académico, por fuera de cualquier acto violento o que incite a la agresión física.
El concejal de Bogotá señaló que la detención y posterior repatriación del profesor Beltrán obedece a oscuras maniobras que procuran arrasar con cualquier expresión de oposición y crítica al régimen uribista, por cuanto Beltrán se caracterizó por su actitud independiente y profundamente analítica de la realidad nacional a través de sus diversos estudios y cátedras relativas a la historia política colombiana y a los acontecimientos sociales que han marcado el devenir colombiano durante las últimas décadas. “Esta es una típica detención de tinte político, como las miles de capturas que han sido ordenadas por el régimen en su afán paranoico de ver en todo opositor o crítico un peligro para su estabilidad y permanencia en el poder; recordemos que de esas miles de detenciones masivas, una buena parte ha terminado en el más oprobioso escándalo en tanto las autoridades judiciales nunca comprobaron el más mínimo vestigio de vínculo con actividades ilegales o “terroristas”, como suele llamar el régimen a toda forma de ejercicio democrático y de opinión en contra de sus protervos fines”, dijo Caycedo.
Por último, expresó su esperanza en el sentido de que el sistema judicial colombiano haga pronta y justa luz ante este caso que pone de nuevo en la picota pública a los académicos e intelectuales que defienden las causas populares en procura de mayor equidad social, económica y política.
http://jaimecaycedo.blogspot.com/
El Departamento de Sociología de la Universidad Nacional de Colombia respecto a la detención del profesor Miguel Angel Beltrán Villegas, comunica:
El Departamento de Sociología de la Universidad Nacional de Colombia y su Claustro de profesores, en reunión el pasado martes 26 de mayo,
Consideró:
La situación que, en este momento, atraviesa el Departamento de Sociología de la Universidad Nacional, dados los acontecimientos acaecidos el fin de semana pasado que son de conocimiento publico, decidiendo:
1. Hacer un comunicado de Profesores y Profesoras del Departamento de Sociología de la Universidad Nacional, pronunciándose sobre la detención del Profesor Miguel Ángel Beltrán. (http://www.facebook.com/note.php?note_id=86962620877&ref=nf)
2. Que en medio de esta situación, no es conveniente continuar con las actividades conmemorativas relacionadas con la celebración de los 50 años del Departamento y la Sociología en Colombia, por lo tanto todas las actividades conmemorativas se posponen hasta el segundo semestre del presente, en espera del desarrollo de está situación.
Bogotá, miercoles 27 de mayo de 2009.
Víctor Reyes Morris
Director
Claustro de Profesores
Departamento de Sociología
Estudiantes de la UNAM exigen la liberación de Miguel Angel Beltrán
El gobierno mexicano debe explicar por qué violó las leyes migratorias que le asistían, señalaron 30 estudiantes que se manifestaron afuera de la embajada de Colombia.
AFP
Publicado: 28/05/2009 15:07
México, DF. Unos 30 estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) pidieron este jueves, frente a la embajada de Colombia, la liberación de un presunto guerrillero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que estudiaba en esta institución y que fue expulsado la semana pasada a Bogotá.
"El gobierno mexicano debe dar la cara por su proceder rastrero y explicar por qué violó todas las leyes que le asistían a nuestro compañero, Miguel Ángel Beltrán (...) La ausencia sólo será suturada cuando nuestro compañero regrese junto a nosotros", leyó uno de los manifestantes frente a la delegación, ubicada en Paseo de la Reforma.
El resto de los jóvenes, que portaban tapabocas, se mantuvieron en silencio con pancartas que rezaban consignas como 'Defiende la paz' y libros de orientación izquierdista en cuyas portadas colocaron pegatinas con la palabra 'censura'.
La propia UNAM ha pedido públicamente explicaciones a las autoridades migratorias por la expulsión a su país de Beltrán, a quien Bogotá identifica con el alias de Jaime Cienfuegos y lo considera miembro de la comisión internacional de la guerrilla de las FARC.
En desplegados publicados en la prensa ayer miércoles, la UNAM consideró que la estancia en México de Beltrán era regular e informó que actualmente seguía estudiando en su institución, en la que se doctoró en 2001 con mención honorífica.
http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2009/05/28/estudiantes-de-la-unam-exigen-la-liberacion-de-miguel-angel-beltran
La Jornada: Hubo engaños de Migración para expulsarme: Beltrán Villegas
28 de mayo - 2009
Avaló consulado mexicano el ingreso del profesor Miguel Ángel Beltrán
Emir Olivares Alonso
La representación diplomática del gobierno mexicano en Colombia dio su aval, el 27 de mayo de 2008, para que el profesor colombiano Miguel Ángel Beltrán Villegas –expulsado del país el viernes pasado– ingresara legalmente a México.
La cónsul mexicana en Bogotá, Reyna Dalia Meléndez Salgado, asentó en la forma migratoria FM3-2077691 (de la que se tiene copia) que el colombiano –ahora acusado por el gobierno de Álvaro Uribe de tener vínculos con la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)– tenía autorización para "realizar trámites ante el Instituto Nacional de Migración (INM) para hacer estudios posdoctorales en el Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Nacional Autónoma de México".
Dicho documento lo facultaba para permanecer en el país 90 días en calidad de "no inmigrante visitante sin actividades lucrativas" con base en el artículo 42, fracción tercera de la Ley General de Población, a fin de que realizara en México los trámites para obtener una visa de estudiante.
De acuerdo con la solicitud 3-12687 presentada ante el INM el 7 de agosto del año pasado, el colombiano siguió correctamente los requerimientos de la ley nacional para recibir la visa; sin embargo, hasta el momento de su expulsión, las autoridades migratorias mexicanas no le habían dado respuesta.
Los gobiernos de México y Colombia avalaron el ingreso y salida, respectivamente, de Beltrán Villegas tres meses después del bombardeo del ejército colombiano contra un campamento que las FARC mantenían en Ecuador –en el que murió Raúl Reyes–, sitio en el que se halló la computadora personal del líder rebelde, y en cuyos archivos, de acuerdo con la administración de Uribe, se revela la presunta relación de Beltrán con la guerrilla de su país.
En el blog creado por el Comité para la Liberación de Miguel Ángel Beltrán Villegas se publicó el testimonio de éste sobre su expulsión, en el que denuncia que las autoridades migratorias mexicanas lo obligaron a firmar un oficio "con información falsa" con la amenaza que de no hacerlo su trámite se interrumpiría; amén de que argumentaron que no había aportado pruebas que respaldaran su condición económica, pese a que durante sus trámites Beltrán presentó ante el INM la resolución 929 de la Universidad Nacional de Colombia en la que se asienta que esa institución asignaría el salario mensual del profesor mientras estuviera en estancia posdoctoral.
“Una vez firmado el oficio una funcionaria del INM me dijo que yo estaba ilegal y aparecieron varios hombres que me inmovilizaron. Se acercaron varios funcionarios de inmigración y a la fuerza me llevaron hasta una camioneta estacionada en la puerta. En ningún momento se me informó de los motivos de mi captura ni hacia dónde me conducían. Durante todo el trayecto se me colocó de rodillas con el rostro pegado al asiento.
"Me cubrieron el rostro con una chamarra mientras me presionaban el cuello, lo que me causó lesiones en la región cervical y en hombros. Por la postura, por momentos sentí que me asfixiaba. Fue tal la presión que vomité. Además de los guardias, en la camioneta viajaban una delegada del INM y un médico, a quien solicité ayuda porque me sentía ahogado. Tanto la funcionaria como el doctor fueron indiferentes frente a la tortura y el maltrato que recibí."
En tanto, Daniel Inclán, del grupo de estudiantes de posgrado de la UNAM que se han solidarizado con Beltrán, informó que hoy se realizará una manifestación ante la embajada de Colombia en México, además de que el 5 de junio se llevará a cabo en la máxima casa de estudios un foro para criticar la manera en que México ha abandonado su tradición de dar asilo a extranjeros.
http://www.jornada.unam.mx/2009/05/28/index.php?section=politica&article=020n2pol
La Cámara de Diputados de México presentó un Punto de Acuerdo en rechazo a la expulsión ilegal de Miguel Angel Beltrán Villegas
C O N S I D E R A C I O N E S
Durante toda nuestra historia, México se ha caracterizado, en diversos momentos y en diferentes circunstancias, por la apertura de sus fronteras y la expresión abierta de solidaridad para con todos los movimientos políticos y sociales a nivel mundial que, en ejercicio de sus derechos, han reclamado el mejoramiento de las condiciones sociales y políticas en todos los rincones del orbe. Desde Francisco Javier Mina y el libertador Simón Bolívar hasta los refugiados republicanos de la Guerra Civil Española, el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro y las migraciones forzadas por el autoritarismo militar de América Latina, a lo largo de los últimos años del pasado siglo; todos habían encontrado en nuestro País un oasis de apertura política, desde el cual pujaron por el progreso de sus sociedades y de la Humanidad, en general.
Esta tradición fue brutalmente violada el pasado 22 de mayo, cuando autoridades migratorias mexicanas expulsaron de nuestro País al Doctor Miguel Ángel Beltrán Villegas, catedrático invitado por la Universidad Nacional Autónoma de México para realizar investigaciones científicas, en el área de la Sociología y la Historia Mexicanas, como parte del programa de desarrollo post doctoral de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de esa Casa de Estudios.
Los hechos sucedieron de la siguiente manera:
1. Miguel Ángel Beltrán Villegas es un reconocido catedrático que estudió en nuestro país la licenciatura y la maestría en sociología de 1993 a 1997. Regresó a Colombia y fue profesor en las universidades públicas de Cauca, Antioquia y Bogotá y fue invitado por el Centro de Estudios Latinoamericanos para ampliar su estancia académica en México.
2. El día 22 de mayo, el Instituto Nacional de Migración citó al profesor Beltrán para la ratificación del trámite de su visa FM-3, ya que la visa provisional con la que había entrado a nuestro país, en calidad de académico visitante, había expirado.
3. Ese día, el Doctor Beltrán se presentó en las instalaciones del Instituto Nacional de Migración y fue detenido inmediatamente, trasladado al Centro de Migración de Iztapalapa y conducido, casi inmediatamente, a un avión que lo trasladaría a suelo colombiano.
4. En este proceso, el Instituto Nacional de Migración violó el artículo 1°, 5°, 6°, 11, 13, 15, 16, 17, 20, 21, 33, 39 y 41 de la Constitución Federal ya que, en ningún momento, se procuró resguardar las garantías individuales del Doctor Beltrán Villegas, seguir los principios fundamentales del debido proceso o respetar el principio de presunción de inocencia, establecidos en nuestra Carta Magna, además de haber violentado flagrantemente todas las garantías que se establecen en la Ley General de Población y su Reglamento, para aquellos extranjeros que pueden ser sujeto de expulsión del territorio nacional.
5. Según las autoridades colombianas, el 14 de abril de este año, se registró Circular Roja de Interpol, en contra de Miguel Ángel Beltrán, por los delitos de concierto para delinquir con fines terroristas, Financiación del Terrorismo y Administración de Recursos relacionados con actividades terroristas.
6. Adicionalmente, el Instituto Nacional de Migración, en un acto de malabarismo diplomático, evitó la aplicación del Tratado de Extradición celebrado con la República de Colombia, en donde se establece claramente que ninguna persona puede ser extraditada por delitos políticos o aquellos hechos que les sean conexos, como es el caso que hoy nos ocupa.
Las autoridades migratorias mexicanas han causado un grave daño a nuestro País. No cabe duda que el presente es un caso de persecución política en donde se han violado las mínimas garantías individuales y los derechos humanos de un brillante académico y docente, supeditando la justicia mexicana a la paranoia monomaniaca del terrorismo que sufre la derecha en el mundo. Como legisladores, no podemos permitir que estas arbitrariedades sucedan en nuestro País. Es nuestra responsabilidad, que deviene del propio mandato de la Soberanía, vigilar que el Pacto Fundamental resguarde a todos y cada uno de los habitantes de nuestro territorio, más aún cuando se trata de personalidades que aportan civilidad y conocimiento científico, como es el caso que nos ocupa.
Las acusaciones del gobierno colombiano resultan, a todas luces, imaginarias y quiméricas. Y gracias a la inmoralidad del gobierno mexicano, el Doctor Beltrán Villegas se encuentra en un grave peligro y responsabilizamos a las autoridades que lo deportaron de cualquier daño que pueda sufrir, física o moralmente. Así también, exigimos que, en un acto de constricción, el Estado Mexicano asuma la protección de su familia y sus colegas, para evitar mayores daños de los hasta ahora generados.
No obstante, estamos convencidos de que, a pesar de las múltiples violaciones cometidas por las autoridades migratorias mexicanas en contra del Doctor Beltrán Villegas, la voluntad del Pueblo de México es la de acoger, en todo tiempo, a aquellos perseguidos políticos que no encuentran sitio seguro en sus países de origen debido a los atropellos e injusticias de sus gobiernos. México se había caracterizado, hasta este fatídico día, por ser baluarte de la autodeterminación y la no intervención como principios rectores de la convivencia pacífica entre los pueblos.
No nos engañemos. Nos encontramos ante una asechanza política y no frente a un asunto delincuencial. Esta es una cacería no una detención legal. Esta es una persecución disfrazada de legitimidad.
Por lo anteriormente expuesto y fundado, sometemos a la consideración de esta Honorable Soberanía, bajo el supuesto de urgente y obvia resolución la siguiente proposición con
PUNTO DE ACUERDO
Primero.- La H. Comisión Permanente del Congreso de la Unión condena la expulsión y servil entrega del profesor y Doctor Miguel Ángel Beltrán Villegas al gobierno colombiano.
Segundo.- La H. Comisión Permanente del Congreso de la Unión exige a la Secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa Cantellano, y a la Comisionada del Instituto Nacional de Migración, Cecilia Romero Castillo, un informe pormenorizado respecto al procedimiento y justificación de la expulsión del Doctor Miguel Ángel Beltrán Villegas, realizada el pasado 22 de mayo de 2009.
Tercero.- La H. Comisión Permanente del Congreso de la Unión solicita a la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos y a la Senadora colombiana Piedad Córdoba Ruiz, el seguimiento del proceso seguido en contra del Doctor Miguel Ángel Beltrán Villegas, por la justicia colombiana, a fin de evitar violaciones a sus derechos humanos y garantizar su integridad personal.
Dado en la Sede del Senado de la República
25 de mayo de 2009.
SUSCRIBEN
Diputado José Alfonso Suárez del Real y Aguilera
Diputado Jesús Humberto Zazueta Aguilar
Diputado Cuauhtémoc Sandoval Ramírez
Diputado Armando Barreiro Pérez
Diputado Ricardo Cantú Garza
Diputado Alejandro Chanona Burguette
Diputado José Antonio Almazán González
miércoles 27 de mayo de 2009
Si supuestamente lo expulsaron por violar la Ley de Población mexicana, porqué le hacían inteligencia? - Pesquisas del montaje
Miguel Ángel Beltrán no es de las Farc, reiteran profesores de Universidades Nacional y de Antioquia
Los académicos que el fin de semana firmaron una carta pública de apoyo al profesor deportado de México, reiteraron ayer su convicción de que el sociólogo no tiene nada que ver con esa guerrilla.
Nota completa: http://www.eltiempo.com/colombia/politica/miguel-ngel-beltran-no-es-de-las-farc-reiteran-profesores-de-universidades-nacional-y-de-antioquia_5278767-1
Protesta: Miguel Beltrán es académico, no guerrillero
Académicos y colegas suyos de universidades en Colombia y en México han descrito a este sociólogo como un intelectual de izquierda que no hace parte de ningún grupo guerrillero. Habla un amigo suyo y cuenta su trayectoria académica.
Nota completa: http://www.semana.com/noticias-nacion/miguel-beltran-academico-no-guerrillero/124435.aspx
LA ASOCIACIÓN DE CABILDOS INDÍGENAS DEL NORTE DEL CAUCA SE PRONUNCIAN POR EL CASO DE MIGUEL ÁNGEL BELTRÁN
Sin conocer el trabajo realizado por el Profesor en Colombia, pero sabiendo de las estrategias que usan los Gobiernos en este tipo de persecución, podemos decir lo siguiente:
1. En justicia, todo el mundo es inocente mientras no se demuestre lo contrario.
2. Por el momento hay una acusación sobre unas bases absolutamente cuestionables: el computador de Reyes. Por lo que sabemos sobre estos señalamientos y pruebas, pueden ser ciertos o pueden ser montajes falsos, ya que a amigos cercanos y hasta a un integrante de nuestro tejido también han sido señalados falsamente para desligitimar el trabajo que realizan con los sectores sociales y populares en el país.
3. Lo que describen los colegas del profesor merece toda la credibilidad. Si esto es cierto, y mientras no se demuestre algo distinto es verdad. Lo que es inaceptable también, es que los medios lo llaman guerrillero, nisiquiera utilizan el prefijo presunto que si aplican con Juan José Chaux y los parapolíticos que han cometido crímenes de lesa humanidad, condenándolo de hecho y de manera anticipada.
4. Exijimos investigación en derecho y evidencia diferente al famoso computador y que se defienda la presunción de inocencia hasta tanto existan pruebas creíbles. Por ahora NO LAS HAY!. No defendemos su inocencia, la presumimos, porque no hay pruebas creíbles y reclamamos DEBIDO PROCESO al Gobierno y a los medios.
Tejido de Comunicación y Relaciones Externas para la Verdad y la Vida
Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca - ACIN
web: nasaacin.org
Santander de Quilichao Cauca -Colombia
Testimonio del profesor Miguel Ángel Beltrán sobre su deportación desde México
En ningún momento se me informo de los motivos de mi captura, ni se me informó hacia dónde íbamos. Durante todo el trayecto se me colocó de rodillas con mi rostro pegado al asiento, como cuando un verdugo coloca a su víctima para cortarle la cabeza..
“Me presenté de buena fe…
En cuanto me presenté al INM, se me declaró ilegal y se procedió a mi captura en las instalaciones del Instituto Nacional de Migración, se señaló que no aporté pruebas que respalden mi condición económica (solvencia) lo cual es falso pues en el oficio de trámite está claro (y los anexos lo corroboran), que yo entregué mi certificado de trabajo de la Universidad Nacional de Colombia, debidamente apostillado, así como la comisión de estudios otorgada por la Universidad Nacional (ver oficio del trámite).
Aunque el oficio –de respuesta- del INM está firmado por mí, y eso probaría que tiene mi asentimiento, fui obligado a firmar, se me dijo que si no firmaba, se daba por interrumpido el trámite y seguramente ya no procedería mi solicitud. Insistí en que había información falsa y se me dijo que eso no importaba porque era parte del trámite y de la nueva solicitud que debería hacer (es decir en todo momento se me dio información falsa para coaccionar mi firma).
Se me impidió hablar con el abogado a quien no se le permitió ingresar conmigo.
Una vez firmado el oficio una funcionaria del INM me dijo que yo estaba ilegal y en ese momento aparecieron varios hombres que me inmovilizaron. Se acercaron varios funcionarios de inmigración y a empellones y a la fuerza me llevaron por un pasillo hasta una camioneta que estaba estacionada en la puerta del INM. En ningún momento se me informo de los motivos de mi captura, ni se me informó hacia dónde íbamos. Durante todo el trayecto se me colocó de rodillas con mi rostro pegado al asiento, como cuando un verdugo coloca a su víctima para cortarle la cabeza (hago el esquema)
Conductor Cabeza
Cuello Silla trasera
Me cubrieron el rostro con la chamarra o chaqueta que llevaba mientras me presionaban el cuello, lo que me causo lesiones en la región cervical y en los hombros. En varias ocasiones estuve a punto de asfixiarme, pues por la postura que llevaba no podía respirar, fue tal la presión que vomité. En la camioneta iban además de los 2 o 3 guardas de migración, una delegada del INM y un médico, al cual le solicité ayuda porque me sentía ahogado. Tanto la delegada de migración, como el médico fueron indiferentes frente a la tortura y el maltrato que recibí.
Cuando llegamos al aeropuerto (supe que habíamos llegado a este sitio por el ruido cercano de los aviones), siempre esposado y con el rostro cubierto me bajaron a empellones, cruzamos un puesto de migración muy rápidamente y luego me subieron a una avioneta o avión pequeño que estaba aguardando allí.
Mientras se ultimaban detalles del vuelo y se preparaba el despegue, se me mantuvo con las esposas a la espalda, y el rostro cubierto; pude darme cuenta que subían y bajaban personas que me filmaban. Luego del despegue, y transcurridos algunos minutos más, cuando el avión se estabilizó, me cambiaron las esposas para adelante, así viaje todo el tiempo.
En la avioneta viajamos 7 personas. El piloto, el copiloto, un capitán que dirigió la operación, otro señor que estaba vestido de civil, dos guardias del INM, y yo. Cuando la aeronave estaba a punto de aterrizar me pasaron un folio de documentos para que los firmara, querían que los firmara sin leerlos. Me negué, me presionaron pero finalmente les dije que no lo iba a firmar porque ya tenía el antecedente de lo sucedido en el INM y que mucho menos los firmaría si no los leía. Ellos estaban muy interesados en que los firmara. Incluso ya en Colombia le pidieron a los oficiales colombianos que me lo pasaran para que firmara. El folio de documentos está sin mi firma.
Una vez aterrizamos en el aeropuerto militar pregunté a los encargados de la operación que si ya estábamos en Colombia, me respondieron que sí. Entonces dije “si ya estamos en territorio colombiano me asiste el derecho (derecho que ya habían violado) de estar en libertad”. En la lógica de que si la operación era de expulsión del país (de México) ya estaba en Colombia y debía quedar en libertad.
Después de media hora de permanecer en la avioneta llegaron agentes del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS)…”
Miguel A. Beltrán
Domingo 23 de mayo de 2009
Calabozos de la DIJIN Bogotá
PRESIDENTES COMPLICES AL ATAQUE - ALBERTO HÍJAR
Jamás he estado en Colombia y se de las FARC tanto como he podido leer en revistas, libros y videos para saber como va la lucha armada ante un Estado inmerso en la delincuencia mayor dirigida por diputados, alcaldes y funcionarios de alto nivel quienes mes con mes escandalizan a su aterrado pueblo. Tengo mis antecedentes porque un doctor en Estudios Latinoamericanos y yo fuimos acusados de terrorismo por el embajador colombiano de larga trayectoria como protector de impunes delincuentes de Estado por presentar el interesante libro de cuentos La luna del forense del guerrillero colombiano Gabriel Ángel. Para acabarla de amolar, la presentación fue en el Café Villa que los Hermanos Cerezo Contreras mantenían con muchos esfuerzos para sostener la defensa de sus tres encarcelados hoy en libertad después de un largo e irregular proceso que los mantuvo en prisión de alta seguridad. Poco después, un periódico publicó un reportaje de ilusorios contactos de las FARC con estudiantes mexicanos. En fin, la Democracia Cristiana y los Estados fallidos están dispuestos a perseguir a cualquier interesado en la historia actual con la resistencia popular incluida.
Ahora deportan sin derecho a apelación al distinguido académico colombiano Miguel Ángel Beltrán Villegas quien estuvo en la prestigiada Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales y valido de un convenio entre su Universidad de origen y la UNAM, ha realizado su doctorado en la UNAM. Al solicitar la renovación de su condición migratoria fue detenido y deportado de inmediato sin que hubiera solicitud alguna del gobierno colombiano, según ha declarado el vicepresidente de Colombia. La abogada Pilar Noriega, prestigiada defensora de presos y perseguidos políticos, compañera de arduas defensas con Digna Ochoa, ha señalado la improcedencia legal de la deportación y la plana mayor de la División de Posgrado y la de Estudios Latinoamericanos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, han protestado por el injusto tratamiento del cumplido profesor con larga trayectoria académica en México por no menos de quince años. Alguien debiera explicarle a Uribe en campaña para su tercera reelección en Colombia, que una organización como las FARC exige militancia de tiempo completo que el profesor Beltrán no pudo haber cumplido por su trabajo académico de redacción de informes, preparación de exámenes, participación en seminarios, todo lo cual impide su candidatura como revolucionario profesional.
El despliegue televisual del caso, las cámaras en los lugares prohibidos son señales de su inclusión en la articulación del Plan Colombia con el Plan México en marcha. El gobierno de México deporta, avisa, y Uribe se apresura en agradecer, todo para los noticieros televisuales, ¡qué bonita familia! Se trata de aterrar a todos y todas las interesadas en estudiar las luchas armadas. Otra vez se nombra al comandante Raúl Reyes, responsable de relaciones internacionales de las FARC asesinado en la impune masacre de Sucumbíos donde el ejército colombiano, apoyado por las fuerzas yanquis de la base de Manta, violó el territorio ecuatoriano y asesinó a no menos de veinte combatientes y a cuatro estudiantes mexicanos. La sobreviviente Lucía Morett es ahora tratada como delincuente y no como víctima y testigo al ser sometido a proceso en Ecuador que solicita su deportación y como la Procuraduría General de México mantiene vivas las denuncias de hechos de dos membretes de ultraderecha, podría ser deportada.
Asesor de las FARC dice el jefe de la policía colombiana del profesor Beltrán y uno piensa en las decenas de asesores nombrados por el EZLN y entonces recuerda que mientras las FARC tuvieron representación oficial en México, Beatriz Paredes, gobernadora de Tlaxcala en aquel entonces, organizó un encuentro en La Trinidad a donde fueron representantes de los partidos políticos financiados por el Estado mexicano y hubo quien aceptó la invitación para ir al campamento de Raúl Reyes. Resulta ridículo que entre los inculpados por los leguleyos Velasco Arzac y José Antonio Ortega a nombre de sus membretes, esté Gustavo Carvajal, priísta con 150 kilos de peso que ciertamente fue comisionado del PRI ante las FARC.
Por estos días, un fotógrafo de movimientos sociales en América promueve su exposición Tiempo real que ha dado lugar a una serie en History Channel. Holdman Morris premio Human Rights Defensor 2006, fue arrestado en Colombia a raíz de la liberación de rehenes en febrero y la HRW y un comité para la protección de periodistas protestaron de inmediato por la violación a la libertad de expresión pese a lo cual fue inculpado de pertenecer a las FARC. De modo que, compañeros estudiosos de lo que está pasando en América, revisen sus libreros y colecciones de videos, sus computadoras amenazadas de incautación por las denuncias de hechos de los ultraderechistas, porque el decreto de la alerta sanitaria dice que su casa puede ser invadida y sujeta a revisión. Una cosa lleva a la otra en esta crisis donde a los Estados fallidos sólo les queda gobernar por el terror y la demagogia. Aviso de última hora: Jacobo Silva Nogales no ha sido puesto en libertad como debiera ser por los amparos ganados y la pena compurgada, sino ha sido enviado al penal de Nayarit despojado de todo.
Alerta Roja del Sistema Integral de Información en Derechos Humanos
Nota completa:
http://sididh.wordpress.com/2009/05/26/martes-26-de-mayo-de-2009/
martes 26 de mayo de 2009
Deportación y extradición - MIGUEL ÁNGEL GRANADOS CHAPA
Directamente el presidente Álvaro Uribe agradeció al Gobierno mexicano la deportación de Miguel Ángel Beltrán, un profesor universitario a quien el gobernante colombiano reputa como "uno de los terroristas más peligrosos de las FARC". Uribe pidió al presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, el priista chihuahuense César Duarte y a su correligionario y paisano el gobernador José Reyes Baeza, que hacían turismo político en Colombia este fin de semana, que llevaran ese mensaje al presidente Felipe Calderón, el mandatario con quien más se identifica el colombiano, que se prepara a lograr un tercer periodo al frente de su país, sin que esa pertinacia suya moleste a quienes denuestan a Hugo Chávez por su manía reeleccionista.
"Este gesto de México lo vemos como un ejemplo, lo aplaudimos, lo agradecemos", insistió Uribe en una reunión comunal en la ciudad de Leticia a que estaban invitados el diputado y el gobernador de Chihuahua. Tal calificación a ese gesto de México no es en modo alguno compartida en nuestro país por quienes consideran que es necesaria la cooperación internacional en el combate a la delincuencia organizada siempre que se respeten las leyes y los gobiernos no se convierten en infractores del orden tal como aquéllos a los que dicen perseguir.
Colombia pidió a México capturar y remitir a Bogotá a Beltrán, conocido también como "Jaime Cienfuegos", y a quien se tiene como miembro de la comisión internacional de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, muy cercano a "Raúl Reyes", el dirigente guerrillero muerto en el ataque de tropas colombianas a un campamento insurgente situado en Ecuador, en marzo del año pasado. El Gobierno de México debió esperar una solicitud de extradición para aprehender al profesor requerido, pero los funcionarios a quienes se les llena la boca con prédicas sobre el Estado de Derecho deben haber sentido flojera sólo de imaginar el tortuoso trámite de extradición y optaron por la vía rápida para obsequiar la petición del aliado latinoamericano más firme de México. Para ello tendió una trampa a Beltrán.
"Este es un sociólogo colombiano que se doctoró en nuestro país, en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales con cuyo Centro de estudios latinoamericanos mantuvo después de su graduación con mención honorífica una relación que se manifestaba hasta la semana pasada en una estancia posdoctoral". Para cumplirla, Beltrán había obtenido una visa ad hoc a cuyo vencimiento el profesor colombiano tramitaba su prórroga. Un abogado de la Universidad Nacional lo auxiliaba en ese procedimiento, dentro del cual Beltrán fue citado en el Instituto Nacional de Migración el viernes pasado, 22 de mayo. Se le hizo pasar a una oficina sin que se permitiera al abogado acompañarlo, toda vez que se trataba de privarlo de la libertad. De allí fue conducido al Centro de Migración de Iztapalapa, donde se le incomunicó y poco después fue llevado al aeropuerto internacional desde donde se le condujo a Bogotá, donde ya lo esperaban las autoridades para aprehenderlo y procesarlo por rebelión y terrorismo.
Compañeros de Beltrán en la UNAM niegan que sea miembro de las FARC. "En los últimos diez años ha sido docente en varias universidades de Colombia (y actualmente está) adscrito a la Universidad Nacional de Bogotá, institución que le otorgó el permiso para realizar dicha estancia de investigación en la UNAM". El Centro de estudios latinoamericanos "reconoce su trayectoria a lo largo de más de quince años." Aun si no fuera así, aun si se tratara como dice Uribe de un peligroso terrorista, su deportación se consumó contra la ley, pues no se le permitió acudir al recurso de revisión que es propio de todo procedimiento administrativo. Al simplemente remitirlo a su país pretextando una infracción migratoria, el Gobierno mexicano no estuvo en situación de verificar si las acusaciones por las que se pidió de modo económico su captura son fundadas o no, principio elemental de todo juicio de extradición.
La irresponsable desaprensión con que con fines políticos se omite el cumplimiento de la ley podría ser el modo en que el Gobierno de México encare el pedido de extradición de Lucía Morett. Esa solicitud, aprobada por la Corte nacional de justicia de Ecuador el 30 de abril, no ha sido formalizada, o la oculta la Cancillería mexicana. Es de temer que cuando resuelva hacerla pública haya dado pasos para remitir a Lucía Morett a Quito. El descuido, el desdén que hacia los derechos humanos de esta activista mostró el Gobierno de México podría prolongarse en este nuevo episodio relacionado, como la muerte de "Reyes" de donde surgió la persecución a Beltrán, de un ataque extranjero a territorio ecuatoriano.
Asombra que la fiscalía ecuatoriana pretenda que se juzgue a Lucía Morett -sobreviviente del grupo de estudiantes mexicanos, cuatro de los cuales murieron- por un delito en que ella fue víctima de lesiones y fuerte daño emocional. Sorprende que el fiscal general de Ecuador, Washington Pesantez, sea ahora partícipe del pedido de extradición cuando aseguró a la universitaria mexicana, en presencia del embajador de México, que no había cargos en su contra y que era libre de salir de ese país cuando quisiera, lo que en efecto hizo Lucía. No habría motivo de temor respecto de la respuesta mexicana a la solicitud de extradición, notoriamente infundada, de no ser porque lejos de salir en defensa de sus derechos violados, el Gobierno de México milita contra ella.
http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/436365.deportacion-y-extradicion.html
LA MÁXIMA CASA DE ESTUDIOS SE PRONUNCIA
Boletín UNAM-DGCS-317
Ciudad Universitaria
LA UNIVERSIDAD INFORMA
Con relación al caso del doctor Miguel Ángel Beltrán Villegas, expulsado del país el pasado 22 de mayo, la Universidad Nacional Autónoma de México informa:
1. El doctor Beltrán Villegas es ciudadano colombiano, con estudios de Maestría en Sociología en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso-México), entre 1992 y 1994 y de Doctorado en Estudios Latinoamericanos en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM entre 1994 y 1997, en donde se graduó con mención honorífica el 27 de agosto de 2001.
2. En mayo de 2008, tramitó y obtuvo una visa para venir a México a realizar una estancia posdoctoral en el CELA de la FCPyS con una duración de agosto de 2008 a mayo de 2009.
3. La visa que se le otorgó por 90 días le permitió tener regularizada su estancia inicial en el país y comenzar los trámites para cambiar su calidad de No Inmigrante Visitante sin Actividades Lucrativas por la de Estudiante. El 7 de agosto inició el trámite correspondiente y a pesar de que insistió en al menos dos ocasiones, no obtuvo respuesta alguna.
4. El compromiso institucional de la UNAM no le confirió la calidad de profesor o de alumno sino que tenía una estancia en período posdoctoral. La base de su manutención corrió a cargo de la Universidad Nacional de Colombia que le otorgó el apoyo económico correspondiente.
5. Debe quedar claro que la presencia del doctor Beltrán Villegas en nuestro país se da casi tres meses después de los lamentables acontecimientos que se registraron en marzo de 2008 en la frontera entre Colombia y Ecuador y que su salida de Colombia fue debidamente ejecutada y autorizada por el Gobierno de esa Nación y por la representación diplomática del Gobierno Mexicano.
6. La UNAM solicita al Instituto Nacional de Migración que informe las razones por las que súbitamente fue expulsado del país, sin que mediara explicación de la autoridad migratoria mexicana, y lamenta las condiciones en las que fue remitido a su país, más allá de que esta casa de estudios refrenda que los miembros de su comunidad y quienes concurren a ella, son responsables de sus actos y actividades extra académicas.
COMUNICADO CONSEJO DE FACULTAD 26 DE MAYO DE 2009 - UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA
1. Que el profesor Beltrán Villegas es licenciado en Ciencias de la Educación de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, Sociólogo de la Universidad Nacional de Colombia, Maestro en Ciencias Sociales de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) de México, y Doctor en Estudios Latinoamericanos de la Universidad Nacional Autónoma de México.
2. Que el profesor Beltrán Villegas está vinculado a la Universidad Nacional de Colombia desde el 4 de febrero de 2005 como Profesor Asociado de tiempo completo, y que mediante resolución 929 del 11 de septiembre de 2007 se le otorgó una comisión regular externa para realizar estudios postdoctorales en la Universidad Nacional Autónoma de México, contando actualmente con licencia no remunerada para proseguir dichos estudios.
3. Que, ante los cargos que se le imputan, el Consejo solicita expresamente a las autoridades competentes velar para que el profesor Beltrán Villegas tenga todas las garantías legales conducentes al debido proceso, lo cual implica su presunción de inocencia, así como un trato digno acorde con los derechos fundamentales de un ciudadano de la República.
4. El Consejo de Facultad solicita a los medios de comunicación difundir una información objetiva e imparcial a propósito del caso del profesor Beltrán Villegas, y rechaza enfáticamente los calificativos que a partir de supuestos generan una opinión distorsionada de la Sociología como práctica científica.
Ciudad Universitaria de Bogotá, Facultad de Ciencias Humanas
26 de mayo de 2009
Pronunciamiento del COLECTIVO ASUMIR
Una vez más la criminal seguridad democrática atenta contra los derechos de los Colombianos.
El pasado viernes 22 de Mayo, el Profesor Beltrán, fue detenido en Ciudad de México, en donde se encontraba realizando estudios postdoctorales. Mientras renovaba sus permisos de permanencia en ese país, se realiza la retención y es deportado de forma inmediata a Colombia, siendo detenido a las 10:00 de la mañana y una hora más tarde conducido en vuelo comercial a Colombia, en donde siguiendo a su arribo es detenido por autoridades colombianas violando su presunción de inocencia y el debido proceso.
El profesor Miguel Ángel Beltrán es un reconocido académico y fiel representante del pensamiento sociológico Latinoamericano, el cual desempeña de forma rigurosa y crítica como profesor adscrito al departamento de sociología de la Universidad Nacional de Colombia, muestra de ello sus múltiples publicaciones que han motivado diversas iniciativas investigativas, además de ello el profesor Beltrán Villegas en una persona de una calidez humana excepcional, que con un marcado carácter tranquilo y mediador se compromete profundamente con el continuo quehacer académico e investigativo.
El montaje construido por el gobierno actual y orquestado por los medios de comunicación es un atentado contra intelectuales comprometidos con los cambios sociales de nuestro país, exigimos a las autoridades pertinentes su libertad inmediata y el respeto de su dignidad, así como la reposición de su buen nombre.
COLECTIVO ASUMIR
"Despertando conciencias"
Mayor información:
http://colombia. indymedia. org/news/ 2009/05/102262. php
Académicos sostienen que la UNAM avaló el estatus migratorio del presunto integrante de las FARC
26 de mayo - 2009
Héctor Figueroa Alcántara. Informe de la rueda de prensa de académicos de la Universidad Nacional Autónoma de México, quienes exigieron exigieron a la Rectoría interceder ante la Cancillería mexicana para que sea regresado a nuestro país el profesor Miguel Ángel Beltrán Villegas, expulsado a Bogotá por presuntos vínculos con la guerrilla colombiana.
Nota completa: http://www.exonline.com.mx//XStatic/excelsior/template/content.aspx?se=nota&id=611747
Telesur: Denuncian falta de pruebas para vincular al profesor Beltrán con FARC
Nota completa:http://www.telesurtv.net/secciones/noticias/nota/50701/denuncian-falta-de-pruebas-para-vincular-al-profesor-beltran-con-farc/
Página 12 - Argentina: Calderón se mete en terreno colombiano
26 de mayo - 2009
Nota completa:
http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-125570-2009-05-26.html
Rueda de Prensa en la UNAM: Académicos mexicanos afirman que colombiano expulsado no pertenece a las FARC
México, 25 may (EFE).- Académicos y estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México(UNAM) exigieron hoy que se aclare la reciente expulsión del colombiano Miguel Ángel Beltrán, que según ellos no es miembro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC
"Los cargos por los que se le acusa nos parecen absolutamente fuera de lugar y nos sentimos afectados y ofendidos", dijo en rueda de prensa el coordinador del Centro de Estudios Latinoamericanos de la UNAM, José María Calderón.
Beltrán "solamente está vinculado directamente a un trabajo de carácter académico", dijo Calderón.
Según fuentes oficiales mexicanas, el Instituto Nacional de Migración (INM) expulsó a Beltrán, alias "Jaime Cienfuegos", el pasado viernes porque no cumplió requisitos para prolongar su estadía en el país.
El pasado fin de semana el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, agradeció a México la expulsión del presunto guerrillero.
Beltrán fue trasladado a Colombia de manera "arbitraria" porque el INM "violó los plazos y términos normales para esperar a que el Gobierno colombiano fabricara un requerimiento judicial", dijo, por su parte, Daniel Inclán, que cursa estudios latinoamericanos de la UNAM.
Los participantes en la rueda de prensa aseguraron que Beltrán cursaba estudios de postgrado en ese centro y que realizaba un proyecto de investigación sobre la sucesión presidencial en México en el periodo 1933-1934, en el que tomó el poder el general Lázaro Cárdenas.
"Es una persona muy dedicada al estudio, y el ser un estudioso de pensamiento sociológico le permitía hacer algunos trabajos adicionales como colaboraciones periodísticas, y si acaso trató en algún momento el asunto de Colombia lo realizo sobre una crítica al Gobierno de ese país, pero también a las FARC", explico Inclán.
La Fiscalía colombiana dice tener más de 200 pruebas que relacionan a Beltrán con la guerrilla.
Entre ellas figuran algunos correos supuestamente enviados al académico en 2006 por el fallecido Luis Edgar Devia, alias "Raúl Reyes", número dos de las FARC, en los que se le encomienda abrir un centro de investigación con ciudadanos extranjeros para buscar recursos económicos.
"Nosotros podemos decir que siempre respondía a las demandas académicas y su función era totalmente esa", consideró el responsable de Posgrado de Estudios Latinoamericanos de la UNAM, Lucio Olivier Costilla.
"Nos preocupa que a través de estas acciones destrocen de manera muy grave la reputación de estudiantes y académicos de esta universidad", agregó.
Mientras, redes sociales mexicanas distribuyeron a la prensa un comunicado sin membrete en el que acusan al Gobierno de México de actuar en complicidad con el de Colombia para "generar miedo, pánico y escarmiento" a toda persona que critique y cuestione el "régimen de terror perpetuo" del país suramericano.
"Exigimos la liberación inmediata del profesor Miguel Ángel Beltrán Villegas y de todos los compañeros que han sido detenidos bajo montajes similares, expresamos nuestra más fraternal solidaridad", indica el volante distribuido en la Facultad de Ciencias Políticas.
También asegura que Beltrán fue "golpeado" por agentes migratorios mexicanos y que el Instituto de Medicina Legal de Colombia determinó su incapacidad médica por doce días a causa "de las agresiones físicas sufridas antes de partir de México", y no por una fuerte gripe, como sostienen en Bogotá las autoridades penitenciarias colombianas.
http://espanol.news.yahoo.com/s/25052009/54/n-latam-academicos-mexicanos-afirman-colombiano-expulsado.html
Comunicados contra la detención del Dr. Miguel Angel Beltrán Villegas en "Rebelion.org"
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=85922
Portal Latinoamericano de la Agencia Ansa: críticas a Calderón por expulsión del sociólogo Miguel Angel Beltrán
El sociólogo colombiano Miguel Angel Beltrán, supuesto integrante de la comisión internacional de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) bajo el alias de "Jaime Cuienfuegos", fue expulsado de México.
Académicos, diputados de izquierda y el editorial del diario La Jornada señalaron hoy que el gobierno de Calderón violó "el principio fundamental de presunción de inocencia" con la detención "arbitraria" y entrega de Beltrán a Colombia.
Beltrán estaba radicado en México como residente de un posdoctorado en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y fue expulsado horas después de que acudió a las oficinas de migración para ampliar su estancia en el país.
El hecho "revela la complicidad" de las autoridades de México en la persecución de ciudadanos colombianos opositores al gobierno del presidente Alvaro Uribe, coincidieron académicos de la UNAM citados por La Jornada.
Los entrevistados por La Jornada alertaron que la ofensiva de Uribe se dirige ahora a intelectuales críticos sus acciones represivas.
La Jornada escribió en su editorial que el gobierno de Calderón "hace un flaco favor a su imagen al mostrarse cercano con un personaje (Alvaro Uribe) que ha sido acusado de tener una historia política y familiar añejamente vinculada con capos de la droga, como asientan documentos de la Agencia de Inteligencia de Defensa de Estados Unidos".
La detención de Beltrán al arribar al aeropuerto de Bogotá refleja "una campaña de persecución política en contra de focos críticos, similar a la que se emprendió contra dirigentes políticos, sociales y sindicales y que tiene como inocultable telón de fondo lograr ajustes que permitan a Uribe competir por una nueva reelección", dijo el diario.
La Jornada calificó también de "alarmante" el precedente sentado por el gobierno de Calderón para otros académicos intelectuales y activistas que desde México han manifestado posturas críticas hacia el gobierno de Uribe y que "podrían estar incorporados a la lista negra de Bogotá".
Los diputados Alfonso Suárez y Cuauhtémoc Sandoval, del Partido de la Revolución Democrática (PRD) (centro izquierda), anunciaron que presentaran un proyecto ante la Comisión Permanente del Congreso para pedir explicaciones al gobierno de Calderón de la expulsión de Beltrán.
El gobierno de México "entregó a Beltrán sin verificar su trayectoria, su estancia acreditada como residente de posdoctorado en la UNAM y mucho menos la autenticidad de los argumentos de su contraparte colombiana", denunciaron los legisladores.
http://www.ansa.it/ansalatina/notizie/rubriche/amlat/20090524210334885103.html
CARMEN ARISTEGUI ENTREVISTA AL DIRECTOR DE LA POLICÍA EN COLOMBIA, EL GENERAL OSCAR NARANJO
http://www.noticiasmvs.com/ver_noticia.cfm?id=3947
Radio Trece: Secuestro político: la deportación a Colombia de académico de la UNAM
En conferencia de medios, Lucio Oliver Costilla, coordinador del Programa de Posgrados de Estudios Latinoamericanos denunció que el gobierno federal participó en intereses particulares de Colombia en detrimento de la autonomía universitaria.
Señaló que nunca hubo una orden aprehensión en contra de Beltrán Villegas, por lo que este tipo de acciones transgreden a la institución académica.
“Ni hubo captura porque no había ningún proceso contra él y según las autoridades mexicanas, no hubo deportación, entonces ese manejo que está haciendo el gobierno colombiano lo vemos como un manejo político que responde a los intereses internos de Colombia y que está afectando al gobierno de México”, expresó, Oliver Costilla.
Por su parte, el coordinador del Centro de Estudios Latinoamericanos, José María Calderón, señaló que la persecución del gobierno colombiano y la participación de México pretenden generar miedo pánico y escarmiento a los académicos críticos a las políticas del gobierno sudamericano.
Cabe recordar que Miguel Ángel Beltrán, quien era profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), realizaba un trámite en el Instituto Nacional de Migración, pero por no cumplir con algunos requisitos, fue detenido y expulsado del país.
Por Arturo Damián, reportero
Radio Bemba 95.5 Fm - El secuestro político del Dr. Miguel Angel Beltrán Villegas
Yndimedia Argentia: El secuestro político del Dr. Miguel Angel Beltrán Villegas
Jornada Internacional En Defensa del Pensamiento Crítico Latinoamericano: por la liberación de Miguel Ángel Beltrán
Hora: 11:30 am
Frente a la Embajada de Colombia en México
Colombia: (por confirmar)
Convocamos a estudiantes, profesorxs, artistas, trabajadorxs de la cultura, defensorxs de derechos humanos, organizaciones sociales, inmigrantes, exiliadxs, desterradxs y todxs aquellxs que defiendan la libertad de conciencia y el derecho a disentir, a manifestarse para exigir el cese de la persecución y estigmatización de constructorxs de pensamiento crítico latinoamericano.
Vemos con preocupación el avance desmesurado de la política de seguridad democrática que ha traído como consecuencia el ataque y la violación sistemática de los derechos fundamentales de estudiantes y profesorxs pertenecientes a universidades públicas, entre otrxs actores sociales.
Denunciamos la detención y expulsión ilegal del profesor Miguel Ángel Beltrán Villegas, realizada por el Estado mexicano el pasado viernes 22 de mayo, violándole todos sus derechos y sometiéndole a tortura. Denunciamos la violación al debido proceso y la injusta privación de la libertad de Miguel Ángel por parte del Estado colombiano, en el marco de una política sistemática de señalamiento, difamación y persecución del gobierno de Uribe al pensamiento crítico.
Exigimos la inmediata liberación del profesor Miguel Ángel Beltrán, el resarcimiento del daño a su buen nombre, a su persona y la restitución del derecho a terminar sus estudios posdoctorales en la Universidad Nacional Autónoma de México. Exigimos se frene de inmediato la estigmatización de la que ha sido víctima la universidad pública latinoamericana, especialmente el Programa de Posgrado en Estudios Latinoamericanos de la UNAM. Exigimos el cese a la criminalización y persecución de ciudadanxs colombianxs en México y en el exterior que se atreven a manifestar puntos de vista divergentes frente al programa de seguridad democrática.
COMITÉ POR LA LIBERACIÓN DE MIGUEL ANGEL BELTRÁN
www.libertadmiguelangelbeltran.blogspot.mx
libertadencolombia@gmail.com
Comunicado a la sociedad mexicana y la comunidad internacional
El doctor Beltrán es conocido en el medio académico colombiano, como investigador y docente en las principales universidades del país: Antioquia, la Nacional de Colombia y la del Cauca. Actualmente se encuentra realizando estudios de postdoctorado en el Centro de Estudios Latinoamericanos, en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Después de habérsele negado su condición migratoria (FM3) durante un año, el viernes 22 de mayo a las 12 a.m. el profesor Beltrán, acudió al Instituto Nacional de Migración de México (INM), con el fin de recibir respuesta a su solicitud de cambio de condición migratoria (de visitante a estudiante), para poder permanecer en el país y continuar con sus estudios.
A las 12:40 p.m. se le notifica verbalmente que su solicitud había sido negada porque no cumplía con los requisitos exigidos, siendo obligado a pasar a control migratorio. Posteriormente, el Dr. Beltrán fue detenido por funcionarios del INM, sacado a la fuerza y transportado en una camioneta Van, de vidrios polarizados sin distintivos oficiales. Su abogado, Dr., Becerril de la UNAM , quien lo acompañaba en la diligencia, al preguntar por su paradero le comunican que había sido trasladado a otra Estación Migratoria. Sin embargo el Dr. Beltrán fue expulsado a Colombia en una aeronave del Estado mexicano que llegó a Bogotá, aproximadamente a las 7:50 p.m.
Si Miguel Ángel hubiera tenido problemas migratorios no hubiera podido salir de Colombia en junio del 2008 legalmente y entrar a México de la misma manera. Es vergonzoso que las autoridades mexicanas hayan presentado al profesor como terrorista, aceptando las mentiras del gobierno colombiano. La actuación del INM fue arbitraria, violó los plazos y términos normales, además sin procedimientos mínimos de extradición donde tendrían que haber mediado por lo menos las pruebas de jueces.
Al oficializarse la captura del profesor Beltrán por parte de la Fiscalía General de la Nación de Colombia, fue conducido a las instalaciones de la Dirección General de Policía Judicial e Inteligencia (DIJIN). El Instituto de Medicina Legal realizó una valoración del estado de salud de Miguel Ángel determinando una incapacidad médica de doce días, a consecuencia de las agresiones físicas sufridas por parte de funcionarios mexicanos del INM.
El mismo viernes los portales de Internet de diarios colombianos ya le atribuían la identidad clandestina de Jaime Cienfuegos y lo acusaban de escribir materiales ideológicos para la agencia de noticias de las FARC, bajo las ordenes del comandante guerrillero Raúl Rey, con base al supuesto computador que sigue siendo instrumento de persecución de quienes disienten o puedan disentir de la política de guerra del gobierno de Álvaro Uribe Vélez.
La forma en que ocurrieron los hechos denota la planificación entre las autoridades de Colombia y México para cometer este ilegal atropello. El presidente colombiano agradeció a las autoridades mexicanas su apoyo por “capturar a uno de los terroristas más peligrosos” de las FARC. La persecución por parte de Uribe Vélez y la complicidad del gobierno mexicano contra el profesor, pretenden generar miedo, y escarmiento a los académicos, estudiantes y activistas críticos; cercenar el derecho a la crítica y el cuestionamiento, catalogarlos como sinónimos de terrorismo, hace parte de los planes del gobierno colombiano para instaurar un régimen de terror perpetuo, no sólo en ese país, sino también en México.
¡Exigimos la liberación Inmediata del profesor Miguel Ángel Beltrán Villegas¡ y de todos los compañeros que han sido detenidos bajo montajes similares, expresamos nuestra más fraternal solidaridad con él.
Miguel Ángel, amigo, compañero, maestro, colega, no éstas solo estamos contigo.
Para mayor información:
http://libertadmiguelangelbeltran.blogspot.com
libertadencolombia@gmail.com
(Si quieres firmar el comunicado, puedes enviar tú nombre y ocupación al correo del Comité por la liberación de Miguel Angel Beltrán)
lunes 25 de mayo de 2009
Docentes e investigadores de la UNAM: Arbitrario arresto de Miguel Ángel Beltrán, dicen
Con indignación nos hemos enterado de la detención y deportación arbitraria a Colombia de Miguel Ángel Beltrán, reconocido académico colombiano quien realiza una estancia posdoctoral en el Centro de Estudios Latinoamericanos de la FCPS de la UNAM, en México. El profesor Beltrán realizó sus estudios de doctorado en nuestra facultad y se tituló con mención honorífica. En los últimos 10 años ha sido docente de varias universidades de Colombia. Beltrán estaba adscrito a la Universidad Nacional de Bogotá, institución que le otorgó el permiso para realizar dicha estancia de investigación en la UNAM.
El 22 de mayo, al abogado de la UNAM que le acompañaba en el momento de su detención no le fue permitido ingresar a las oficinas de Gobernación. Beltrán fue conducido al Centro de Migración de Iztapalapa, donde lo incomunicaron, sin permitirle realizar llamadas. La acusación de "ser miembro prominente de las FARC" es falsa. El doctor Beltrán es ampliamente conocido por su dedicación a la investigación y a la docencia, y nuestra institución reconoce su trayectoria a lo largo de más de 15 años.
Por estas razones denunciamos la violación a sus más elementales derechos y el atropello de las autoridades mexicanas y colombianas. Exigimos su inmediata liberación y restitución a las actividades académicas que desarrolla en la UNAM.
Por el respeto absoluto a los derechos humanos de Miguel Ángel Beltrán:
Lucio Oliver Costilla, coordinador del Programa de Posgrado en Estudios Latinoamericanos, UNAM; José Ma. Calderón Rodríguez, coordinador del Centro de Estudios Latinoamericanos, FCPS, UNAM; Investigadores del CELA: Raquel Sosa, Jorge Turner, Irene Sánchez, Adrián Sotelo, Alfonso López, Gloria Carrillo, Martha Guzmán, Teresa Castro, María Elena Galeana, Fernando Munguía, María José Rodríguez.
Exige aclarar expulsión de académico colombiano
as autoridades del Instituto Nacional de Migración deben aclarar la salida del académico colombiano Miguel Ángel Beltrán, quien según la información publicada por La Jornada fue expulsado con base en el artículo 37 fracción V de la Ley General de Población. De ser así, conforme a los artículos 227 y 228 de su reglamento, existe un recurso de revisión contra las resoluciones que dicte la autoridad migratoria en esos casos, que por lo visto no se agotó.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha reiterado la obligación de los estados de respetar el acceso a la justicia en todos los procedimientos, especialmente en los de carácter administrativo. Incluso, en su documento El Acceso a la justicia como garantía de los derechos económicos, sociales y culturales. Estudio de los estándares fijados por el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, señaló como ejemplo de violación del derecho al debido proceso la expulsión de tres sacerdotes por el gobierno mexicano en 1994, motivo por el cual dicha comisión, en su Informe de fondo sobre el caso, se pronunció en el sentido de el gobierno mexicano había violado su derecho de audiencia y defensa. (OEA/Ser.L/V/II.129 Doc. 4, párrafos 117-120)
Abogadas y Abogados por la Justicia y los Derechos Humanos se pronuncia por la congruencia que debe demostrar el gobierno mexicano con las diversas manifestaciones sobre su voluntad de respeto a los derechos humanos de acuerdo con los estándares internacionales. Máxime que en este caso debió respetar la legislación vigente.
Pilar Noriega García
CAPSULAS: CONTEXTO POLÍTICO EN COLOMBIA
El rector de esta universidad pública es sospechoso de complicidad con los paramilitares, y haber ordenado espiar ilegalmente a los estudiantes.
Alejandra Azuero
Texto completo en semana.com
http://www.semana.com/noticias-opinion-on-line/hedor-toma-uis/124212.aspx
INVITACIÓN A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
Dr. Lucio Oliver Costilla, Coord. Programa de Posgrados de Estudios Latinoamericanos, UNAM.
Dr. José María Calderón, Coord. Centro de Estudios Latinoamericanos, UNAM
Mr. Daniel Inclán, Estudiante de Doctorado de Estudios Latinoamericanos,
UNAM
Lunes 25 de mayo de 2009*
13 hrs*
Sala de Juntas, Centro de Estudios Latinoamericanos*
Edificio G, primer piso*
Facultad de Ciencias Políticas y Sociales
UNAM
BREVE CRÓNICA DE UN MONTAJE: EL SECUESTRO POLÍTICO DEL Dr. MIGUEL ÁNGEL BELTRÁN VILLEGAS
Miguel Ángel Beltrán Villegas nació en Bogotá (Colombia) el 11 de mayo de 1964. Se graduó en la licenciatura en Ciencias de la Educación con especialidad en Ciencias Sociales de la Universidad Distrital en 1987, y en Sociología en la Universidad Nacional de Colombia en 1991. Realizó cursos en la maestría en Historia en la Universidad Nacional de Colombia, fue becario en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) graduándose como Maestro en Ciencias Sociales en 1994, posteriormente realizó cursos en el doctorado en Historia en la Universidad Iberoamericana y el doctorado en Estudios Latinoamericanos en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde se graduó con la tesis “El Movimiento de Liberación Nacional (MLN) en México: Vicisitudes de un camino hacia la unidad (1961-1967)”, con la cual obtuvo mención honorífica en el año 2001. El Dr. Beltrán estaba realizando desde junio de 2008 una estancia Posdoctoral en el Centro de Estudios Latinoamericanos -CELA-, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); con un proyecto de investigación sobre la sucesión presidencial en México, en el período 1933-1934.
Asimismo fue docente en las universidades del Cauca y Antioquia, y actualmente es profesor asociado de tiempo completo de la Universidad Nacional de Colombia. Es coordinador del área de teorías sociológicas y del grupo de investigación de la misma universidad; “América Latina: transformaciones, dinámicas políticas y pensamiento social”, e igualmente participó del grupo de investigación de la Universidad Antioquia; “Cultura, política y desarrollo social”, avalado por Colciencias, organismo que ejecuta las políticas de Investigación en Ciencia y Tecnología. Las preocupaciones académicas de Miguel Ángel se reflejan en muchos artículos publicados en revistas nacionales e internacionales, entre las que se destacan: Revista Colombiana de Sociología, Contrahistorias, Memoria y Civilización, Anuario Latinoamericano, Le Monde Diplomatique, Wifala e Historia de Colombia, todas ellas reconocidas dentro del medio académico internacional. En dichos artículos se analiza la teoría y los debates sociológicos contemporáneos, el conflicto social y la sociología y la historia política de Colombia y América Latina. Entre sus publicaciones recientes se encuentran: “México: Revolución, Hegemonía Priísta y ¿Transición?” (2007) publicado por la Universidad Distrital en el texto ¿Hacia dónde va América Latina?; y en coautoría la investigación sobre la historia de la sociología en Colombia, de cuyo desarrollo fue publicado el artículo: “Los inicios de la Sociología en el País (1850-1950)” (2007) en la Revista UNAULA, Medellín.
El profesor Dr. Beltrán Villegas, obtuvo la “Distinción a la Excelencia Docente” en la Universidad de Antioquía (2002). Su ejercicio docente e investigativo ha sido marcado por la disciplina, el rigor, la exigencia académica y el pensamiento crítico, por tanto, acusarlo de terrorista, guerrillero e intelectual de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) es una afirmación que carece de fundamento. Asimismo, ha sido profesor de diversas asignaturas en el área de la sociología y la historia de diferentes generaciones de investigadores, quienes tienen del profesor Beltrán un referente académico.
Al Dr. Beltrán le han sido imputados varios cargos sin que existan pruebas, ya que es de conocimiento público que el supuesto computador del comandante guerrillero Raúl Reyes no constituye prueba alguna, sin embargo, sigue siendo instrumento de persecución de quienes disienten o puedan disentir de la política de guerra del gobierno de Álvaro Uribe Vélez.
En todo Estado social de derecho orientado por la garantía y el respeto de los derechos ciudadanos, se parte de la presunción de inocencia, pues se es inocente hasta que se demuestre lo contrario, sin embargo, bajo la política de seguridad democrática del actual gobierno, este principio jurídico ha desaparecido. Tal como lo demuestra el atropello cometido contra las garantías individuales del profesor Miguel Ángel Beltrán, las cuales son salvaguardadas por el derecho internacional.
LA DETENCIÓN DEL Dr. BELTRÁN VILLEGAS
A las 12 horas del mediodía del viernes 22 de mayo de 2009, el profesor Miguel Ángel Beltrán Villegas, de nacionalidad colombiana, acudió al Instituto Nacional de Migración de México (INM), con el fin de recibir respuesta a su solicitud de cambio de condición migratoria (de visitante a estudiante), y de este modo legalizar su estancia en el país para sus estudios posdoctorales en Estudios Latinoamericanos en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Todo colombiano que ingresa a México para realizar estudios, lo hace en condición de visitante con la forma migratoria (FM-3) otorgada por el Consulado Mexicano en Colombia. Dicho documento se recibe cuando se han cumplido una serie de requisitos que dan cuenta de la legalidad de la solicitud de internación. Una vez en México, el interesado debe presentarse al INM dentro de los noventa días siguientes, para solicitar el cambio de condición migratoria. Este trámite fue efectuado por el profesor Miguel Ángel el día 7 de agosto de 2008 acopiando todos los documentos solicitados entre ellos: copia completa del pasaporte, original del FM3 vigente No. 2077691, comprobante de domicilio, carta de aceptación estudios posdoctorales en la UNAM, carta de solvencia económica (certificado de trabajo de la Universidad Nacional de Colombia apostillado y copia de la comisión de estudios) y copia del último grado académico obtenido. El número de la solicitud fue el: 312687.
El trámite solicitado dura normalmente treinta días hábiles, sin embargo, el Dr. Miguel Ángel Beltrán no había recibido respuesta hasta la fecha. Durante los nueve meses transcurridos él acudió semanalmente al INM en espera de una respuesta y siempre le decían que “volviera la próxima semana”. El viernes 22 de mayo, él acudió al INM como lo hacía todas las semanas, esta vez acompañado del Licenciado Jorge Becerril, abogado de la UNAM, nombrado a finales de abril de 2008 por la Dirección de Asuntos Jurídicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para asesorarlo ante el INM, dada la dilación del trámite. El Licenciado Jorge Becerril concretó una cita a las 12 horas con el Subdirector del Instituto Nacional de Migración para recibir una respuesta.
A las 12:40 p.m. el Dr. Beltrán fue notificado verbalmente -en la planta baja del INM- por un funcionario de que su solicitud había sido negada porque no cumplía con los requisitos exigidos. Posteriormente, el Dr. Beltrán fue obligado a pasar a control migratorio al primer piso de las instalaciones. El Licenciado Becerril no lo acompañó ante tal instancia. Minutos después, se escucharon gritos muy fuertes de alguien que decía: “¡No, no, no!”. Ante el interrogante sobre lo que estaba ocurriendo, el Licenciado Becerril fue informado de que se trataba de un funcionario que se había vuelto loco y a quien se habían llevado. Pero que el profesor Beltrán seguía en las instalaciones del INM. Sin embargo, el Dr. Beltrán fue detenido por funcionarios del INM, sacado del Instituto a la fuerza y transportado en una camioneta Van, de vidrios polarizados que no tenía distintivos oficiales.
En el IMN dijeron que había sido trasladado a la Estación Migratoria “Las Agujas” de la Delegación Iztapalapa. El Licenciado Becerril, a pesar de su experiencia, no se percató de que se trataba de una deportación y lo único que atinó a decir, tomando en cuenta el consejo de otros abogados presentes, es que se debía denunciar la detención en la embajada colombiana en México. El Dr. Beltrán no fue llevado a una Estación Migratoria sino que fue deportado a Colombia en una aeronave del Estado mexicano que llegó a Bogotá, aproximadamente a las 7:50 p.m.
Al oficializarse la captura del profesor Beltrán por parte de la Fiscalía General de la Nación de Colombia, fue conducido a las instalaciones de la Dirección General de Policía Judicial e Inteligencia (DIJIN). El Instituto de Medicina Legal realizó una valoración del estado de salud de Miguel Ángel determinando una incapacidad médica de doce días, mismas que son producto de las agresiones físicas sufridas por parte de funcionarios mexicanos del INM.
LAS ARBITRARIEDADES DEL INSTITUTO NACIONAL DE MIGRACIÓN (INM)
El INM aseguró ante el diario La Jornada expulsó al profesor Miguel Ángel del país con base en el artículo 37 fracción 5, la cual señala que “Gobernación podrá negar a los extranjeros la entrada al país o el cambio de calidad o característica migratoria cuando (…) hayan infringido las leyes nacionales o tengan malos antecedentes en el extranjero”. Sin embargo, estos “malos antecedentes en el extranjero” no existían, ya que Miguel Ángel Beltrán salió de Colombia de manera legal y entró a México de la misma forma para realizar sus estudios posdoctorales en la UNAM. Si hubiese habido algún requerimiento en su contra, no habría podido salir de Colombia en junio de 2008.
La actuación del INM fue arbitraria ya que violó los plazos y términos normales para dar espera a que el gobierno colombiano fabricara un requerimiento judicial basado en cargos falsos. El INM fue cómplice del gobierno colombiano puesto que deliberadamente suspendió el trámite del profesor Beltrán durante nueve meses. El INM atropelló, vulneró y violentó los más elementales derechos del profesor Dr. Beltrán ya que partió de la presunción de culpabilidad y actuó pérfidamente en su contra, negándole, con la detención realizada, la posibilidad de emplear los recursos jurídicos existentes para apelar la arbitraria decisión.
La forma en que ocurrieron los hechos denota que todo estaba planificado entre las autoridades de Colombia y México para cometer este ilegal atropello. Incluso el presidente Uribe de Colombia agradeció a las autoridades mexicanas su apoyo al gobierno mexicano por “capturar a uno de los terroristas más peligrosos” de las FARC. La persecución por parte del gobierno colombiano y la complicidad del gobierno mexicano contra el profesor Miguel Ángel Beltrán, pretende generar miedo, pánico y escarmiento a los académicos críticos; busca cercenar el derecho a la crítica y el cuestionamiento, y hace parte de los planes del gobierno colombiano por instaurar un régimen de terror perpetuo.
LA PERSECUCIÓN CONTRA LA UNIVERSIDAD PÚBLICA Y EL PENSAMIENTO CRÍTICO EN COLOMBIA
La persecución a la universidad pública ha sido una constante en el régimen de Álvaro Uribe, a finales del mes de octubre de 2007, la Fiscalía General de la Nación solicitó a las universidades públicas (Pedagógica, Distrital, Nacional) los listados de estudiantes y docentes que han estado en dichas instituciones desde 1992. Este tipo de prácticas, contrarias al Estado de Derecho, hacen parte de la persecución política contra la Universidad pública y las posturas que no comparten la violencia y la guerra como salida al conflicto colombiano. Así lo demuestran las detenciones de varios profesores y estudiantes de universidades públicas sindicados de “rebelión”, entre ellos: William Javier Díaz Ramírez, docente de la Universidad Distrital; María Antonia Espitia, Ipayú Reyes López ambos estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia; Hugo Giovanni Hilarión de FESCOL, Edison Javier Reyes Roa integrante de Territorio Sur, y otros docentes e investigadores que aún en el exterior son objeto de la persecución.
Los puntos de vista contrarios a los del actual gobierno no pueden seguir siendo catalogados como sinónimos de terrorismo, por ello la criminalización del pensamiento y de la universidad pública deben cesar.
¡Exigimos la liberación Inmediata del profesor Miguel Ángel Beltrán Villegas¡ y de todos los compañeros que han sido detenidos bajo montajes similares, expresamos nuestra más fraternal solidaridad con él.
Miguel Ángel, amigo, compañero, maestro, colega, no éstas solo estamos contigo.
domingo 24 de mayo de 2009
Reportaje en Noticias Uno: falsedad de los correos del computador de Alfonso Reyes
Alias Jaime Cienfuegos, el presunto miembro de las FARC deportado a Colombia, llegó de México con gripa Eso, que sería un detalle menor en otro momento, tiene encendidas las alarmas en la Fiscalía y en la Cárcel Modelo... Las palabras gripa y México son un pésimo cóctel en estos días.
Con tapaboca se desarrolló la audiencia de imputación de cargos contra alias Jaime Cienfuegos... Los cargos se basan en artículos publicados por Anncol con esa firma y en correos de Raúl Reyes...
El juez decidió ordenar la detención, pero los correos de Reyes realmente no son correos, sino documentos Word a partir de los cuales no se puede probar que hubo correspondencia entre el abatido jefe guerrillero y el hombre deportado de México.
Miguel Angel Beltrán, alias Jaime Cienfuegos, no aceptó los cargos que el imputó la Fiscalía por rebelión y administración de recursos relacionados con actividades terroristas como miembro de las FARC.
Las pruebas aportadas por la Fiscalía consisten en artículos que fueron firmados pro el señalado guerrillero con los alias de Jaime Ernesto Larrota o Cienfuegos y que fueron publicados en la página de las FARC y Anncol… También presentó como pruebas los correos encontrados en el computador de Raúl Reyes.
Según el abogado defensor de Jaime Cienfuegos dijo que las pruebas de la Fiscalía no son contundentes y que los correos pudieron haber sido manipulados por las autoridades.
Precisamente en diciembre pasado el capitán Ronald Coy, el investigador antiterrorista de la Dijín que elaboró el informe sobre los computadores de Reyes, le dijo a la Fiscalía, que no encontró correos electrónicos en los aparatos.
“pantallazo de correo electrónico, no se ha hallado hasta el momento, se han hallado gran cantidad de direcciones que pertenecen a correos electrónicos, pero Reyes almacenaba la información en Word y de programas Microsoft”.
Al término de la audiencia el juez le dictó medida de aseguramiento sin beneficio de excarcelación y ordenó su traslado a la Cárcel Modelo de Bogotá.
http://www.noticiasuno.com/noticias/llegada-de-ciefuegos-.html
CONTEXTO POLÍTICO: AMENAZAS DE LOS PARAMILITARES, LAS AGUILAS NEGRAS, A ONG'S Y COLOMBIANOS EN EL EXTERIOR
Embajadas de los Países de la Unión Europea, Canadá, USA, México,Ecuador, Venezuela, Chile, Brasil, ONGs colombianas e internacionales con sede en Colombia, sindicatos, agremiaciones de estudiantes nacional e internacionales, este es un ultimátum a una labor de inteligencia que se inicio hace 2 años O SE CALLAN O LOS CALLAMOS" 29 de septiembre de 2008.
Este es el correo que estan circulando contra los refugiados , exiliados colombianos y organizaciones humanitarias extranjeras.
RESPONSABILISAMOS AL PRESIDENTE URIBE VELEZ y al Estado Colombiano de la Persecucion , MUERTE o Atentados contra cualquier refugiado o exiliado politico colombiano u organizaciones de DD.HH en el mundo.
CARTA A MIGUEL ANGEL BELTRÁN VILLEGAS DE SU COMPAÑERO Y AMIGO, EL SOCIÓLOGO CARLOS EDUARDO ROJAS ROJAS
Carlos Eduardo Rojas Rojas
Bogotá, 24 de mayo de 2.009
La última conversación que tuve con Miguel Ángel fue hace poco más de un año, al concluir el seminario conmemorativo de los 150 años del natalicio de Emilio Durkheim, del cual fue uno de los organizadores y al que asistí por invitación suya. Hablábamos de una de las ponencias sobre la que estábamos de acuerdo en que, por no tomar con el debido cuidado la distinción entre lo sagrado y lo profano, se consideraba como hechos religiosos algunos que claramente no lo eran en tanto no comportaban esta distinción.
Luego sentenció:
- Para Durkheim en las sociedades modernas lo único sagrado es el derecho a la vida.
Controvertí:
- No, precisamente lo que señala Durkheim es lo paradójico de la modernidad: no puede sustentar el derecho –ni siquiera el derecho a la vida- en un fundamento sagrado sino que requiere apelar a un cimiento profano y que, sin embargo, tenga la fuerza vinculante de lo sagrado. A mi juicio este no es otro que el uso público de la razón.
Dialogamos sobre la necesidad que todas estas discusiones no se quedaran solamente en la memoria de los asistentes al evento sino que trascendieran; acordamos explorar la posibilidad de publicar las ponencias de manera conjunta entre las universidades Nacional de Colombia y de Caldas.
Pero, ¿por qué esto es importante? ¿Para qué sirve determinar si el derecho moderno puede o no tener un fundamento sacro?
Con Miguel Ángel iniciamos nuestra carrera de Sociología en el segundo semestre de 1.983. No recuerdo exactamente si nos conocimos antes o después del cierre de la Universidad Nacional luego de los trágicos acontecimientos del 16 de mayo de 1.984, que se prolongó por cerca de un año y durante el cual fueron cerrados los servicios de cafetería y de residencias universitarias. Lo que sí recuerdo son las reuniones del grupo que formamos, Cátedra Libre, en mi apartamento de las Residencias 10 de mayo, las únicas que no fueron cerradas por estar fundadas en un contrato de comodato entre la Universidad y el Ministerio de Justicia y que funcionan en un edificio del Centro Nariño que fue declarado por el Congreso Nacional como monumento en homenaje a los estudiantes de todos los tiempos que han luchado por la libertad de Colombia, como reza en la placa de piedra que aún se encuentra en la entrada del inmueble.
Con Cátedra Libre organizamos varios seminarios sobre los movimientos sociales: movimiento campesino, movimiento obrero y movimiento armado. Nos unía la idea de que el conocimiento es condición imprescindible para una vida, individual y colectiva, que merezca reconocerse como realmente humana. También que el conocimiento es producto de la controversia entre las más disímiles comprensiones de un mismo hecho, por esto nuestros eventos siempre han sido foros para la más amplia discusión; incluso soportamos la crítica de aquellos que nos calificaban de parlantes de los intelectuales que postulaban posiciones diametralmente opuestas a las de sus afectos.
Conocí su familia en la celebración de su título de Licenciado en Historia de la Universidad Distrital de Bogotá, allí supe que su padre era pensionado de la Policía, su madre se dedicaba al cuidado del hogar y no, como lo han dicho algunos periódicos en internet, guerrilleros. Se equivocan también al señalar que Miguel Ángel estudió en la Unión Soviética por dos razones: la primera por que fue en México donde hizo su maestría y su doctorado y, segundo, porque cuando cursó estos estudios la Unión Soviética ya no existía.
Reanudamos los diálogos al regresar de México, esporádicamente mientras trabajó en la Universidad del Cauca, más continuamente cuando laboró en la Universidad de Antioquia; en ambos casos ingresó luego de superar los respectivos y exigentes concursos docentes.
De ésta última, la Universidad de Antioquia, recuerdo que hablamos sobre las amenazas que tuvo que enfrentar por parte de algunos estudiantes que consideraban que las notas reprobatorias eran una persecución personal y política. Miguel supo superar esta situación y ganarse el respeto de los educandos haciendo lo que sabe hacer: enseñando, es decir, compartiendo el legado que nos han dejado nuestros ancestros de todas las latitudes y enriqueciéndolo para dejarlo a disposición de aquellos que nos sucederán.
Ya en Bogotá, luego de superar otro concurso docente exigente, el de la Universidad Nacional de Colombia, entre las actividades a las que se vinculó está la organización del IX Congreso Nacional de Sociología en Colombia, iniciativa que venía siendo impulsada por la Universidad Santo Tomás y la Red de Facultades y Departamentos de Sociología –RECFADES- y que logró el decisivo impulso con la participación de Miguel Ángel. Recuérdese que este congreso fue posible en 2.006 después de 15 años de haberse realizado el anterior y contó con la participación de destacados sociólogos de talla mundial, para señalar solo algunos: Michel Wieviorka, presidente de la Asociación Internacional de Sociología; Enrique de la Garza, de México; Abraham Maguenzo, de Argentina; y Alain Touraine, de Francia.
Hasta aquí he destacado la capacidad organizativa de Miguel Ángel, su estatura intelectual puede constatarse en su producción, empezando por las ponencias elaboradas para los eventos señalados, cuestión que no es frecuente encontrar: que quien organiza a la vez se exija presentar su elaboración intelectual sobre los temas tratados.
Basten estos pocos recuerdos para expresar mi indignación por la forma como ha sido presentado MIGUEL ÁNGEL BELTRÁN VILLEGAS: desde su fotografía retocada, sus datos personales y familiares, su trayectoria intelectual, todo ello para hacerlo aparecer como un delincuente de la peor laya. Indiscutiblemente que, como lo indica el lánguido comunicado de la Vicerrectoría de la Universidad Nacional, Miguel Ángel sabrá responder por sus acciones pero de lo que no puedo estar tan seguro es que su causa se ajuste a los estrictos cánones del debido proceso, ojalá me equivoque en esto último puesto que me temo que este hecho sea el inicio del tercer período de la llamada seguridad democrática: confundir la libertad de investigación y de cátedra con el terrorismo, la ciencia con el delito y la sociología con el crimen.
Convoco a la comunidad sociológica a pronunciarse sobre estos hechos, a mostrar la talla intelectual y personal de Miguel Ángel, a velar porque se lleve a cabo un proceso con todas las garantías procesales y bajo la más amplia veeduría, a que reciba los cuidados médicos para garantizar su salud, en últimas, a impedir que este hecho -sumado a las crecientes amenazas y atentados sobre las comunidades universitarias- se convierta en el punto de no retorno de la censura sobre las universidades y, con ello, sea imposible el ejercicio público de la razón, único fundamento profano para la convivencia civilizada.
APOYO A MIGUEL ANGEL BELTRÁN VILLEGAS EN FACEBOOK
Gracias,
El caso del colombiano Miguel Ángel Beltrán Villegas. Felipe Calderón como siempre de obediente
regimenes fascistas.
Lorena Aguilar Aguilar en Kaos en la Red
En lo que va de su periodo presidencial, Felipe Calderón Hinojosa, ha intentado por todos los medios posibles la legitimación de su estancia en el poder. Nunca le ha importado el costo, ni mucho menos las consecuencias, tal pareciera que pocas veces se ha sentado a reflexionar que una de las principales secuelas de su política sean los ríos de sangre que han corrido por todo el país a consecuencia de farsa montada por su régimen, denominada “Guerra contra el narcotráfico”; por supuesto, si esto no le ha importado, mucho menos le va a importar pisotear los derechos más básicos de cualquier ciudadano, sea mexicano o extranjero.
Ante la poquísima credibilidad que tiene entre el pueblo mexicano, Calderón, ha buscado diversas formas de adquirir legalidad y respaldo entre regimenes fascistas similares al suyo, como el es el del narco presidente y asesino colombiano, Álvaro Uribe, quien al igual que su colega mexicano, se ha mostrado como siervo fiel de Estados Unidos en su afán expansionista por América Latina.
En un capitulo más del vergonzante entreguismo del que es fan Felipe Calderón, se han pasado por alto la legalidad del Estado mexicano, de la que tanto se llena la boca el ocupante de Los Pinos en sus discursos, pero sobre todo se han violado todos los derechos de que deberían gozar los extranjeros en México. Me refiero al triste episodio que protagonizó México en la ilegal detención en el Instituto Mexicano de Migración (INM) y posterior expulsión delpaís del sociólogo colombiano, Miguel Ángel Beltrán Villegas,a quien el Palacio de Nariño acusa de tener fuertes vínculos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Las acusaciones en contra del académico colombiano se formularon basándoseen la información que dicen poseer de los discos duros de las computadoras que le atribuyen al fallecido número dos de las FARC, Raúl Reyes, claro que la veracidad de la información proveniente de esos discos duros ha sido puesta en duda en muchas ocasiones por diversos expertos, ya que estos aparatos increíblemente no sufrieron el más mínimo daño en un bombardeo donde todo un campamento quedó totalmente destruido.
Son diversos los aspectos de esta detención y expulsión del territorio mexicano, los que vale la pena mencionar. Primero, la detención en si misma arbitraria y sin ningún sustento, lo cual pone en evidencia la ilegalidad con la que se actúa dentro del INM, el cual depende de la Secretaría de Gobernación, ya que no sólo se le detuvo así sin más, si no que, además, se le mantuvo incomunicado, para después sacarlo del país.
De manera paralela es de suma importancia hacer notar, la manera que procede el régimen uribista cuando se trata de críticos del sistema colombiano, ya sean académicos o activistas, siempre encontraran persecución, hostigamiento y la violación a sus derechos más básicos, no importando que se encuentren en otros países.
Pero sobre todo, como mexicanos debemos rechazar la participación cómplice de Felipe Calderón en actos represivos que buscan silenciar todas las voces críticas en contra del fascismo y el narcoparamilitarismo imperante en Colombia.
Como una muestra más de su cinismo, Álvaro Uribe se dijo complacido por la actuación del gobierno mexicano en la deportación del académico Beltrán Villegas, a nosotros como mexicanos nos deberían dar vergüenza los lazos que unen a Los Pinos y a la Casa de Nariño; el entreguismo que ha mostrado Calderón es a todas luces algo que debemos repudiar.
En la mente de muchos mexicanos aun esta presente el triste recuerdo de los estudiantes mexicanos que fueron asesinados por el ejercito colombiano en Sucumbíos, Ecuador aquel fatídico 1 de marzo. A muchos aun nos produce vergüenza el silencio que guardó Felipe Calderón ante estos hechos, y la persecución que se ha desatado, tanto en México como en Sudamérica, en contra de la sobreviviente de dicho ataque.
Una vez más Felipe Calderón se puso de rodillas ante su colega colombiano. La expulsión de Beltrán Villegas del territorio mexicano, es solamente un capítulo más de la colaboración que existe entre dos regimenes fascistas, que sólo buscan legitimar su permanencia en poder al costo que sea necesario.
www.kaosenlared.net/noticia/caso-colombiano-miguel-angel-beltran-villegas-felipe-calderon-como-sie
México-Colombia: colaboración preocupante
El pasado viernes, luego de ser arbitrariamente detenido por autoridades migratorias mexicanas, y tras permanecer incomunicado en una sede del Instituto Nacional de Migración en la capital del país, el sociólogo colombiano Miguel Ángel Beltrán Villegas, residente de posdoctorado en la Universidad Nacional Autónoma de México, fue deportado a su país de origen, en donde se le vincula con el desaparecido líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Raúl Reyes, y se le acusa de formar parte de la comisión internacional” de esa organización político-militar. Ayer, luego del arribo de Beltrán a Colombia, el presidente de ese país, Álvaro Uribe Vélez, manifestó su gratitud al gobierno de Felipe Calderón Hinojosa por la captura del académico, a quien se refirió como “uno de los terroristas más peligrosos”.
Es inevitable señalar, por principio de cuentas, que las acusaciones que se fincan en contra del académico deportado constituyen un episodio más de la saga que se inició con el bombardeo criminal lanzado por el ejército colombiano en territorio ecuatoriano el primero de marzo de 2008, en donde murieron 25 personas, entre las que se cuentan el mencionado Raúl Reyes y cuatro estudiantes mexicanos. En días posteriores a la matanza de Sucumbíos, el Palacio de Nariño incurrió en una cadena de mentiras e inconsistencias: primero se afirmó que en el operativo no se violó en momento alguno la soberanía de Ecuador; posteriormente se aseguró que los soldados sí habían entrado a territorio ecuatoriano, pero que lo habían hecho en persecución de los guerrilleros y en todo momento actuaron en defensa propia; después se comprobó que insurgentes y civiles fueron asesinados a mansalva, posiblemente mientras dormían. Adicionalmente, en el contexto de este ataque se produjo el hallazgo de unas inciertas computadoras portátiles del líder rebelde muerto, con base en las cuales el gobierno de Bogotá ha señalado, entre otras cosas, la existencia de “acuerdos del grupo terrorista de las FARC y los gobiernos de Ecuador y Venezuela”, aseveraciones que hasta ahora no han sido probadas.
Tales antecedentes, en conjunto, restan verosimilitud a las acusaciones en contra del académico colombiano, sustentadas también en documentos encontrados en los ordenadores de Reyes. En cambio, el hecho que se comenta tiene toda la apariencia de un montaje elaborado por la administración uribista, que pareciera prefigurar una campaña de persecución política en contra de focos críticos, similar a la que se emprendió en su momento en contra de dirigentes políticos, sociales y sindicales, y que tiene como inocultable telón de fondo la actual búsqueda del presidente colombiano por lograr los ajustes legales que le permitan contender por una nueva relección.
Por lo que hace al gobierno mexicano, al hacer posible una detención arbitraria y una expulsión realizada sin proceso legal de por medio, la administración calderonista sienta un precedente por demás alarmante, sobre todo para otros académicos, intelectuales y activistas que han manifestado desde nuestro país posturas críticas hacia el gobierno uribista y que podrían, por tanto, estar incorporados en la “lista negra” de Bogotá.
Al mismo tiempo, el calderonismo –supuestamente preocupado por la legalidad y la vigencia del estado de derecho– hace un flaco favor a su imagen al mostrarse cercano y complaciente con un personaje que ha sido acusado de tener una historia política y familiar añejamente vinculada con capos de la droga (como se asienta en documentos de la Agencia de Inteligencia de la Defensa de Estados Unidos, que recogen testimonios de Virginia Vallejo, ex amante del fallecido líder del cártel de Medellín Pablo Escobar); que ha sido señalado por haber promovido la conformación de organizaciones paramilitares y por haber recibido apoyo de éstas y de lavadores de dinero del narcotráfico para sus sucesivas campañas electorales, y cuya política de “seguridad democrática” ha sido objeto de duras críticas, entre otras cosas por la revelación de los llamados “falsos positivos”: la presentación, a instancias de las fuerzas de seguridad de Colombia, de víctimas de desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales como bajas en combate, con el fin de cobrar los incentivos económicos y los ascensos ofrecidos por el propio gobierno.
Ante estas consideraciones, la coordinación y cercanía mostradas entre Los Pinos y el Palacio de Nariño en el episodio de la detención y expulsión de Miguel Ángel Beltrán Villegas debieran constituir un factor de preocupación para la sociedad mexicana en su conjunto.
Calderón rompe con la tradición histórica de asilo: legisladores buscan explicación del gobierno
Fabiola Martínez y Emir Olivares
Legisladores del PRD llevarán a la Comisión Permanente del Congreso de la Unión un punto de acuerdo para exigir al gobierno federal una explicación acerca de la expulsión fast-track del colombiano Miguel Ángel Beltrán Villegas, a quien el gobierno de Álvaro Uribe considera integrante de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
“Se violó el principio fundamental de presunción de inocencia. Con este caso, Felipe Calderón rompe con toda la tradición histórica de asilo; actúa de manera artera y somete nuestra soberanía a las decisiones de otro gobierno”, denunció el diputado Alfonso Suárez del Real, presidente de la Comisión de Cultura e integrante de la de Defensa Nacional.
En coordinación con su par perredista Cuauhtémoc Sandoval, secretario de la Comisión de Relaciones Exteriores, elabora el punto de acuerdo, en particular por el trato dado al extranjero.
“El gobierno de Calderón piensa que los ciudadanos somos autómatas, que no tenemos sentido común. Aquí se violentó todo. Este caso es mucho más grave que las gracejadas estúpidas de Vicente Fox”, expresó el legislador.
Del Real comentó en entrevista que, aunque exista un acuerdo en esta materia entre México y Colombia, es necesario cumplir ciertos pasos con base en una investigación de nuestro país, porque de lo contrario sólo estarán violentando el derecho humano de presunción de inocencia, o siquiera el de solicitud de asilo.
En cambio, dijo, el gobierno mexicano no verificó la trayectoria del extranjero, su estancia acreditada como residente de posdoctorado en la UNAM y mucho menos la autenticidad de los argumentos de su contraparte colombiana.
Lo que tratan los gobiernos de ambos países –añadió– es desprestigiar la actividad académica de quienes no piensan como Calderón y Uribe.
Dijo que no se descarta que en la rápida expulsión, el pasado viernes en el Distrito Federal, exista un acuerdo trilateral entre los mandatarios de México, Colombia y la Corte de Ecuador, con el fin de presionar y alentar elementos falsos para actuar contra Lucía Morett, la estudiante universitaria que se hallaba en el campamento de las FARC el 1º de marzo de 2008, donde murió Raúl Reyes, considerado uno de los jefes máximos de las FARC.
Para la Liga Mexicana de Defensa de los Derechos Humanos la expulsión fue una “extradición fast-track disfrazada de deportación, lo que vulneró las garantías fundamentales” de Beltrán.
Alertó que tras la deportación se corre el riesgo de que el gobierno calderonista busque, con la administración colombiana, sancionar a Morett y otros connacionales a los que grupos ligados a la ultraderecha han señalado como presuntos aliados de las FARC.
COMUNICADO DE DOCENTES, INVESTIGADORES E INTELECTUALES COLOMBIANOS POR LA JUDICIALIZACIÓN DE MIGUEL ANGEL BELTRÁN VILLEGAS
A TODO LA COMUNIDAD ACÁDEMICA DE MUNDO, PRONUNCIAMIENTO POR LA DETENCIÓN DEL COLEGA Y AMIGO PROFESOR DOCTOR MIGUEL ÁNGEL BELTRÁN VILLEGAS
Hemos recibido con gran sorpresa y suma preocupación las noticias en diversos medios de la captura en México y deportación a Colombia de nuestro colega y amigo, profesor Dr. Miguel Ángel Beltrán Villegas, acusado de vínculos con las FARC. Hemos, igualmente, visto las imágenes televisivas en que se presenta al profesor Beltrán, como alias "Jaime Cienfuegos", en los juzgados de Paloquemao y la declaración del presidente Uribe Vélez en un consejo comunal tildándolo, antes de ser juzgado, de "terrorista". Tanto las noticias periodísticas como las imágenes televisivas, que han dado vuelta al Continente, de las acusaciones de Miguel Ángel Beltrán y del trato de que es objeto, nos impelen a pronunciarnos sobre el colega universitario, el ser moral y la persona a quienes conocemos por muchos años y de quien confiamos en que todas sus actuaciones han sido y son dictadas por su conciencia y su compromiso por una mejor sociedad, más justa, menos inequitativa, más trasparente, sin violencia de ningún género.
El profesor Miguel Ángel Beltrán ha sido por más de diez años un destacado y reconocido colega. Su formación académica, en el área de la ciencias sociales y la historia, su doctorado y sus investigaciones sobre la historia política de Colombia, han sido reconocidas y constituyen referentes de investigación. El Miguel Ángel Beltrán fue, durante los años en que sirvió al Departamento de Sociología de la Universidad de Antioquia y la Universidad Nacional, un profesor respetado por sus colegas del Departamento y querido y admirado por sus discípulos. Profesor exigente, fue y ha sido siempre ejemplo de trabajo, consagración y entrega al estudio de la realidad del país. Este compromiso académico-universitario se tradujo en la distinción como mejor profesor del Departamento de Sociología de la Universidad de Antioquia para el año 2002. Su hoja académica es impecable y siempre obtuvo el reconocimiento como "Excelente".
Miguel Ángel Beltrán es un ser moral integral. Su trato siempre respetuoso como colega, siempre comprensivo, siempre con espíritu de colaboración, despiertan inmediatamente la simpatía y el respeto. Su discreción es la nota distintiva de respeto y compañerismo. Miguel Ángel, como le conocemos y tratamos sus colegas, es un hombre sincero, reservado, dotado de una naturaleza bondadosa, que se nos representa como ciertos hombres morales, de indeclinable carácter, de fe en la mejora de la sociedad y su entorno universitario. Miguel Ángel encarna una tradición de intelectuales que optan por una sociedad equitativa para Colombia. La sociedad justa, el Estado responsable y la lucha política sincera por la paz, la armonía y la igualdad. Miguel Ángel no es un profesor ingenuo, que por accidente se ha comprometido con los estudios universitarios, que por azar investiga el pasado de horrores de nuestra realidad histórica. Su compromiso ha sido con la verdad, y ha dejado huella en el estudiantado por su honestidad, su confiada espontaneidad en trasmitir sus ideas. Nosotros, que lo hemos tratado como colegas, admiramos en él esa fuerza de carácter y el espíritu de verdad que imprimía a su práctica docente, a su compromiso investigativo, a sus actividades académicas.
Como persona, pues es una unidad integral, Miguel Ángel nos brindó su amistad; su amistad fue sincera, abierta, espontánea y sin límites. Reservado, era generoso; tímido, fue siempre bueno, conciliador; en los pequeños conflictos entre colegas, actúa con su ser mesurado, con su voz dulce, haciendo esfuerzos de sacar de sus lastradas cuerdas vocales, las palabras precisas para llegar a un acuerdo que restableciera la confianza, la amistad, el colegaje.
Por eso al leer las páginas que habla de su presunto prontuario y al habérsele presentado como un peligroso terrorista de escala internacional, nuestro ánimo se mece entre el dolor y la risa. El dolor porque sabemos que es un hombre bueno al que le cae todo el peso de un seguimiento judicial y de las autoridades políticas que lo condenan sin juzgarlo, y de risa porque pensamos que si Miguel ángel Beltrán es uno de los terroristas más peligrosos del mundo, entonces es que el terrorismo está hecho de ciudadanos buenos, frágiles, mártires.
Queremos pensar que Miguel Ángel Beltrán va a ser tratado por la por la justicia colombiana con todas las garantías jurídicas y el respeto al debido proceso que se merece, antes de cualquier condena a priori. Sabemos que la justicia mexicana lo vejó en su integridad al golpearlo, previo a su deportación. Esperamos, a su vez, que este episodio de la captura del profesor Beltrán, no sea el inicio de una cacería de brujas contra aquellos intelectuales y pensadores que osan disentir del poder de turno.
El profesor Dr. Miguel Ángel Beltrán fue detenido en México, deportado ilegalmente a Colombia y acusado de manera infame. Por consiguiente profesores universitarios y científicos de todo el mundo exigimos su libertad inmediata y la reparación de su imagen académica y profesional.
Firmas
Juan Guillermo Gómez García, filósofo y crítico literario, profesor de la Universidad de Antioquia.
Jaime Rafael Nieto, sociólogo y profesor de la Universidad de Antioquia.
Juan Carlos Celis Ospina, sociólogo y profesor de la Universidad de Antioquia.
Rafael Rubiano Muños, sociólogo y profesor de la Universidad de Antioquia.
Sara Janet Fernández, Trabajadora social, profesora de la Universidad de Antioquia.
Rocío Londoño Botero, socióloga, profesora de la Universidad Nacional de Colombia.
Luz Gabriela Arango, socióloga, profesora de la Universidad Nacional de Colombia
Marco Antonio Vélez Vélez, filósofo, profesor de la Universidad de Antioquia.
Luis Javier Robledo, sociólogo, profesor de la Universidad de Antioquia.
John Mario Muños, trabador social, profesor de la Universidad de Antioquia.
Selnich Vivas Hurtado, filosofo y crítico literario, profesor de la Universidad de Antioquia.
Luis Eduardo Celis, sociólogo.
Juan Carlos Houghton, antropólogo
Germán Alexander Porras, sociólogo, profesor de la Universidad de Antioquia.
Gilberto Díaz Aldana, sociólogo y profesor de la Universidad de Antioquia.
José Hernán Castilla, abogado.
Omar Alonso Urán Arenas, sociólogo.
Irene Vélez, Filósofa y Maestra en Estudios Culturales, Universidad Nacional de Colombia
Andrés Hernández Vásquez
Abogado, Licenciado en Filosofía y Letras, Candidato a Doctor en Ciencias Políticas. Profesor Facultad de Derecho, Universidad Autónoma Latinoamericana
Juanita María Barreto Gama
María Isabel González. Docente Universidad Pedagógica Nacional
Alcira Aguilera Morales. Docente Universidad Pedagógica Nacional
Alejandro Castro Moreno. Docente Universidad Pedagógica Nacional
Mauricio Torres, Medico, Coordinador de la Region Andina de la Asociacion Latinoamericana de Medicina Social, ALAMES y Estudiante de la Maestria del IEPRI de la Universidad Nacional de Colombia
(El martes dispondremos de versiones en inglés, francés, alemán y portugués para facilitar el pronunciamiento de la intelectualidad y los defensores de derechos humanos a nivel internacional - Las personas que estén interesadas en difundir y/o firmar este comunicado por favor hacerlo, reenviando el correo y comunicándonos su decisión de adherir al mismo.)
Expulsa México a académico colombiano, a quien Bogotá relaciona con las FARC
En cuestión de horas, el INM detuvo y echó del país al sociólogo Miguel Ángel Beltrán,
Fabiola Martínez y Gustavo Castillo
El Instituto Nacional de Migración (INM) –dependiente de la Secretaría de Gobernación– expulsó ayer al colombiano Miguel Ángel Beltrán Villegas, residente posdoctoral en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), a quien la Policía Nacional del país sudamericano ubica como integrante de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Las autoridades migratorias expulsaron al colombiano con base en el artículo 37, fracción quinta, el cual señala que “Gobernación podrá negar a los extranjeros la entrada al país o el cambio de calidad o característica migratoria cuando […] hayan infringido las leyes nacionales o tengan malos antecedentes en el extranjero”. El INM había negado que la expulsión correspondiera a un pedido del gobierno de Álvaro Uribe. Sólo precisaron, en información extraoficial, que el sociólogo se resistió a la expulsión, por lo que debió ser sometido por agentes migratorios.
Sin embargo, Beltrán Villegas se había presentado por la mañana a la delegación del INM ubicada en Polanco, en la capital del país, para tramitar la renovación de su forma migratoria. Acudió acompañado por Jorge Becerril, abogado de la UNAM, de quien de inmediato se separó.
El sociólogo fue llevado a la estación migratoria de Iztapalapa "donde permaneció incomunicado, sin posibilidad de hacer por lo menos una llamada telefónica. Se trata de una vejación, una grave violación a los derechos humanos por parte de los gobiernos de ambos países", expresó Raquel Sosa tutora del sociólogo colombiano en su estancia posdoctoral en el Centro de Estudios Latinoamericanos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales.
Mientras en México se conocían datos acerca de la expulsión fast-track (ya cuando Beltrán volaba rumbo a Bogotá), en Colombia ya habían sido difundidas declaraciones del director de la Policía Nacional, Óscar Naranjo, respecto a que el sociólogo había sido detenido en el Distrito Federal "el jueves por la noche" (la detención y deportación ocurrió el viernes).
El general Naranjo expresó que se trataba de un "muy cercano y asesor del abatido Raúl Reyes, uno de los jefes máximos de las FARC". Incluso que Miguel Ángel Beltrán llevaba el alias de Jaime Cienfuegos, en la posición de integrante de la comisión internacional de la organización armada.
El director policial colombiano aseguró que Beltrán fue capturado en México gracias a informes suministrados por el país sudamericano. "Valoramos la detención por ser realmente un ejemplo de cooperación para enfrentar todas las formas delictuales", consignaron diarios colombianos y agencias internacionales de noticias.
Estos reportes precisaron que Hermes Ardila, jefe de la Unidad Nacional Antiterrorismo de la Fiscalía General, dijo que el capturado es requerido por las autoridades colombianas por rebelión y administración de recursos relacionados con actividades terroristas.
Añadió que aparece en "muchísimos" correos electrónicos hallados en una computadora de Reyes, abatido por el ejército colombiano el 1º de marzo de 2008 durante un bombardeo a un campamento de las FARC en territorio de Ecuador.
Beltrán Villegas hizo en México su doctorado con una tesis acerca del movimiento de liberación nacional de Lázaro Cárdenas de los años sesenta.
Luego regresó a su país, donde por cerca de ocho años fue profesor de la Universidad Nacional de Bogotá.
Solicitó a la UNAM hacer una estancia posdoctoral, como especialista en estudios latinoamericanos y con el propósito de enfocarse en la sucesión presidencial en México en 1933-1934. La máxima casa de estudios avaló los documentos necesarios para que Beltrán acreditara, ante el INM, su estancia legal en México.
"Es una persona totalmente dedicada a la investigación académica; no está vinculado a actividades políticas y menos al asunto que se le adjudica. Su estancia era perfectamente legal", dijo Raquel Sosa.
Deportan sin fundamento a docente colombiano, acusan
El Correo Ilustrado:
ueremos denunciar por este medio la vejación a la que fue sometido el compañero Miguel Ángel Beltrán Villegas, quien se encuentra realizando estudios de posdoctorado en el Centro de Estudios Latinoamericanos, en la Universidad Nacional Autónoma de México. El doctor Beltrán es conocido en el medio académico colombiano, puesto que ha sido investigador y docente de las principales universidades del país, como la de Antioquia, la Nacional de Colombia y la del Cauca. Después de habérsele negado su condición migratoria (FM3) durante un año, en que se estuvo presentando de manera sistemática en las oficinas de Instituto Nacional de Migración (INM) en México, ayer, al mediodía (aunque el periódico El Tiempo de Colombia anunció que fue arrestado anteayer en la noche), fue detenido de manera arbitraria en el INM mientras solicitaba nuevamente respuesta a su condición migratoria e inmediatamente deportado. Se le acusa de ser integrante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, lo cual es completamente falso, pues tiene una larga trayectoria académica y de investigación que demuestra su labor como maestro preocupado por la historia política y de la violencia en Colombia.
Los compañeros del doctorado de Estudios Latinoamericanos exigimos al gobierno colombiano que rectifique las acusaciones hechas contra el profesor Miguel Ángel Beltrán, y que pare la cadena de persecución y estigmatización política adelantada contra docentes y estudiantes de las universidades públicas, que aportan en la construcción de posturas políticas críticas y que no comparten el proyecto guerrerista del actual gobierno.
Estudiantes del doctorado en Estudios Latinoamericanos, UNAM.
Condenan académicos la expulsión del sociólogo colombiano Beltrán Villegas
Blanche Petrich
La detención del sociólogo colombiano Miguel Ángel Beltrán Villegas, entregado el viernes por el gobierno mexicano a la Dirección de Instrucción Criminal de la Policía (Dijin) en Bogotá, por su presunta relación con el fallecido líder de las FARC Raúl Reyes, constituye un nuevo ataque del régimen de Álvaro Uribe a los pocos focos críticos en ese país y revela la complicidad de las autoridades mexicanas con las corporaciones que persiguen a ciudadanos colombianos de oposición, denunciaron catedráticos de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Beltrán Villegas, investigador de posdoctorado, había sido invitado por el Centro de Estudios Latinoamericanos a ampliar su estancia académica en México. Militó en su juventud en la Unión Patriótica, formación de izquierda legal que fue prácticamente exterminada en su país en los años 80. Hoy es objeto de persecución y estigmatización, junto con otros intelectuales, con el pretexto de la lucha antiterrorista, agregaron.
Expusieron que, así como en los primeros años de la estrategia de seguridad democrática Uribe dirigió sus acciones represivas contra el medio sindical independiente y las comunidades campesinas, provocando el asesinato de centenares de millares y el desplazamiento de millones, hoy se dirige contra los intelectuales críticos.
Beltrán estudió en México su licenciatura y maestría en sociología (en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales y la UNAM, de 1993 a 1997). De regreso en su país, fue profesor en universidades públicas en Cauca, Antioquia y Bogotá. A la fecha forma parte de la planta docente de la Universidad Nacional (colombiana). Es autor de numerosos estudios sobre el conflicto armado desde una perspectiva de izquierda en un contexto donde priva la autocensura en el medio académico, según sus compañeros de cátedra, tanto mexicanos como colombianos, quienes, por razones de seguridad, prefieren que sus identidades se mantengan en reserva.
El investigador estudió el periodo de la sucesión presidencial de Lázaro Cárdenas en 1934. Iba a continuar con esta línea de trabajo en torno a la oposición de derecha al proyecto cardenista en el México de los años 30 y 40.
Tenía planes para viajar a Bogotá este mes para una visita familiar, pero lo postergó por la contingencia sanitaria y porque quería regularizar su situación migratoria. El Instituto Nacional de Migración no le había entregado aún su visa FM-3 definitiva. La visa provisional, con la que había entrado en calidad de académico visitante, había expirado. Ni él ni su familia tenían información de que en Colombia existiera un expediente en su contra.
El viernes 22 acudió a las oficinas del INM en respuesta a un citatorio en el que se le pedía que se presentara a ratificar su trámite, acompañado por un abogado de la UNAM, Jorge Becerril. Al llegar al instituto, fue ingresado en una oficina, adonde no se permitió el ingreso de su representante legal. Casi inmediatamente, fue sacado del INM y obligado a abordar una Van dorada sin placas ni insignias.
Poco más de una hora después ya estaba a bordo de un avión, rumbo a Colombia, en calidad de expulsado sin proceso legal. En el aeropuerto de la capital colombiana fue detenido. A esa hora los portales de Internet de los diarios de esa nación habían divulgado la supuesta ficha criminal del universitario, a quien le atribuyen la identidad clandestina de Jaime Cienfuegos, quien supuestamente recibía órdenes de Raúl Reyes para escribir materiales ideológicos y artículos para la agencia de noticias de las FARC, Anncol. Se informó, falsamente, que había sido detenido desde el jueves por la noche.
Las evidencias en contra fueron encontradas por la policía en los discos duros de las computadoras de Reyes, confiscadas durante el bombardeo en la localidad ecuatoriana de Sucumbíos, donde murieron, además de Reyes, 25 personas, entre ellas cuatro universitarios mexicanos. Estos discos contienen referencias de cerca de 500 personas citadas en escritos del número dos de las FARC. El gobierno de Uribe ya ha procedido contra varios, entre otros la estudiante Patricia Obando, ex alumna de Beltrán, y William Javier Díaz, profesor de marxismo de la Universidad Distrital, contra quien incluso se publicó un fotomontaje presentándolo con uniforme de la guerrilla. Al revelarse la manipulación, el académico fue liberado. Esta oleada de procesos ocurre en el contexto de la búsqueda de Uribe de su tercera releción a la presidencia y en la víspera de la participación, en Medellín, del presidente Felipe Calderón en el congreso internacional de víctimas del terrorismo.













